viernes, 27 de julio de 2018

En el clima de las focas.

Comemos la sonrisa
y escupimos los dientes.

Sandías. Charles Simic. 


En el clima de las focas
me conservo,
por absurdo que parezca
ahí me aguardo.
A ver si llego,
no soy quien para decir
si hay un camino hacia adelante
o si volvemos.
En el frasco de pastillas
hay monedas extranjeras;
pero nunca he ido yo
ni a París ni a Copenhague.

Mi ambición carece
de humanidad,
no pretendo ser feliz.
Me conformo con llegar al otro día.
Si te escucho por la radio
y me quisieras convencer
de tener fe
o de hacer fuego con el alma,
me acomodo y me pongo a cantar
You can't always get what you want.

En el clima de las focas,
por adentro venden gallos de pelea,
si te asustan los domingos en el ruedo
deberías de advertir
que tú tampoco has sido justo;
hay campanas que no suenan
y hay muertos de los que nadie se acuerda.

Ahí conservo los primeros cigarrillos,
el aliento de Paulina,
el bostezo humorístico del Pachas,
los primeros diez minutos de aquel año,
los secretos esparcidos como peces,
las tertulias con la fuente del problema;
en el clima de las focas no se rompen.

Hay quien piensa y hay quien no,
con los años uno sabe que el reloj
no es más que un día.
Bajo el arte y lo sostengo
y lo miro;
qué curioso es entender
que morirán de eternidad
los inmortales…

En el clima de las focas,
eso es algo que no tengo
que explicar
cuando sumerjo mis heridas
bajo el agua de Baja California.

Omar Alej. 

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