miércoles, 28 de marzo de 2018

Menuda sorpresa ( En el zoológico )

Mientras estamos dentro de nosotros duele el alma,
duele ese estarse sin palabras suspendido en la higuera
como un noctámbulo extraviado.

El mal de sí. Néstor Perlongher. 


Señora jirafa, buen día,
su alteza.  
Qué gusto encontrarla tan amarilla
y altiva;
menuda sorpresa que sea
usted tan distinta
de las fotografías,
para mí no hay misterios
el que no dice nada
es porque no tiene nada que decir.

Don elefante,
qué chulas orejas,
qué nariz de aspirante.
Menuda sorpresa encontrarlo
viniendo de abajo,
se enemistó con la araña
y ya no va a columpiarse;
esas son cosas que pasan
si uno subestima los conflictos raciales.

Míster rey león,
te noto muy flaco;
quizá sean las rayas
¿Es que sigues in love de la tigra?
Menuda sorpresa la crema que usas,
para desmaquillarte.
No debe ser fácil
pasar tu melena por un sucio turbante;
lo que tiene el valor es que paga muy poco.

Dulce lobezno,
menuda sorpresa tu capa
ni el propio Clint Eastwood
ni el colmillo blanco…
a veces un rastro
conduce a una madriguera
donde las serpientes llegaron primero.

Amigo gorila,
con toda la fuerza
que está en tus brazos,
menuda sorpresa
pasar por tus ojos
y ver que no miras
de cuantas maneras
soy tan vulnerable;
no quedan días de aquellos
de andar entre hombres.

Mi cebra, mi hermana,
te creo si me dices que el mundo es en blanco,
te creo si me adviertes que el cielo es en negro.
Menuda sorpresa
que en ti yo no dude;
sé que si te sigo me esperas
sé que si espero tú llegas,
la confianza va arando los surcos
en los que estamos atrapados.

El zoológico entero,
la vida animal tras las rejas.
Menuda sorpresa que al vernos llegar
la realidad se desgaje
y la libertad se revele
como el agujero negro
al que todo va a dar.

Omar Alej. 

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