jueves, 11 de enero de 2018

Te envío un beso fuerte.

Yo no soy el que
buscas.
Tú no eres la que
yo he dejado de buscar.

A una joven monja. Leonard Cohen. 


Te envío un beso fuerte
que de tal fuerza revuelva los mundos
que algunos llaman memoria
y tú solías llamar olvido.

Creí en Dios,
siempre que pude.
Me escabullí a contemplarlo
en cada puesta de sol
que deformaba tu espalda
y fue mi golpe de suerte.
Hoy ya no logro soñar
si no he comprobado, antes,
que se ha hecho de noche,
irremediablemente, otra vez…

Suele ser una noción inocente,
de lo que uno es,
cuando uno declara
que al llegar a las puertas de la muerte
recibió el contenido de sus ojos en visiones
y ese parece también ser mi caso.

Tú que me conoces,
que batallaste al lado de mis complejos,
hombro con hombro,
y que también me traicionaste,
sabes que no tengo nada más,
para enviarte.

Omar Alej. 

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