martes, 19 de diciembre de 2017

Todo lo que puedo darte es flotar contigo en singular.


¿Como decía Pavese?
No, como Pavese no. Como ese músico
de jazz. ¿Te acuerdas?
Freddie Green.
Llega, toca, lárgate.

Llega, toca, lárgate. Roger Wolfe. 
Al mirarme en el retrato hablado
lo que explican tus retinas
es que anhelo  
demasiados sentimientos
y muy pocas esperanzas.
Por ejemplo
hablo de dios.

Si sonrío es porque puedo verme
solo en el destino
que es igual a lo de ayer:

Solo hay olas, para un barco de papel…

Queda esa nueva soledad
que encuentra el mar
y aunque nunca toqué tierra  
esta vez me perderé
por las noches sin contratos
de memoria.

Todo lo que puedo darte
es flotar contigo en singular.

Si te aplasta
la tensión y no hay naufragio,
llévame a otro lado;
en el mundo del poder
un talismán
has del fracaso.

Te doy todo cuanto tengo
porque sé
que no tengo nada.
No es tan fácil ir así
como yo voy
que no me muevo.

Mi virtud es una dosis de humildad
que no es en serio;
no bromeo cuando digo que en verdad
muy poco importa: La crueldad que podríamos usar,
para prevenirnos del que oculta su razón
en las razones y algo más...

Ten mis duelos,  
cobardía
e ingratitud;  
juntos hacen sombra,
para que
el sol ya no amanezca
tras los bólidos que arrastran
el arca de Noé

Me distingo
por aquello que ignoran,
los que siempre advierten.

Ya no queda nadie a quien salvar
y tampoco queda alguien que nos salve;
es por eso que te digo que vendré
cuando tú te vayas.

Omar Alej.  


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