jueves, 6 de julio de 2017

Bob contra el artístico narcisismo.

 Mi vida, para mí, usted lo puede adivinar, estará siempre hecha de cóleras, de muertes, de tormentas y sobre todo de descontentos sobre mí mismo.

Carta A Auguste Poulet-Malassis. Charles Baudelaire. 


Bob, sé que cuando llegaste
se pensaba necesario dar a los ricos
como comida a los pobres.
Tu afán de armonía tenía
pintada en tu mano
la línea del destino del arte
y entonces no sería digno del hombre común
la mitomanía que exige inclemencias
al siglo XXI.

¿Qué fue lo que hiciste?
¿Por qué hablan todos a la vez?
¿Cómo hicieron, para lograr, cada uno,
una legitima solución al dilema de la libertad?
Bien por ti
que nunca tomaste prestado
y robaste lo que ya era tuyo.

Llévame, quiero regresar
al punto ciego donde no se podía ver
la frialdad con la que fingen el calor
de solo nada.

Tú eres pronto todavía;
una novel traducción,
para un nuevo mandamiento
emocionante.

Solo ayer,
llegaste de la vida en la provincia
con las propias intenciones
de mirar el exterior
y acomodarlo suavemente
entre los juegos que venias a invitarnos;

Pero ahora estás en otras…
con los dedos de las manos
convertidos en mecheros  
y las venas de tu cuello
apagadas bajo un iceberg.

No eras tú ni es para ti
el deambular por comités
queriendo hablar de todo;
pero sin nada que decir
que sea algo honrado.

Ahórrate las maldiciones,
no te culpes por creer
en lo que estaba brillando
como si fuera correcto.

Te esperé desde que fui,
para encontrarte
y seguí siendo el que pregunta…

Quiero ver como consigues reponerte
y volver a estar contigo;
romperemos con un mazo
las cajitas de cristal
a donde guardan lo que creen
que es el motivo del amor espiritual:

Si pudiéramos saber
lo poco que sabemos…

Falta el tiempo necesario
y te iras del agujero
donde el ruido de sirenas,
de metales y minúsculos insectos,
es más emocionante
que las pálidas canciones
atrapadas en las redes
del anhelo comerciante
siempre a punto de cantar.

Y cuando la galería
haya conseguido el séquito
inequívoco de la nueva cultura general,
tus discretos labios
los podrás tocar como si fueran bombones
alrededor del fuego donde están ardiendo
nuestras más sublimes equivocaciones.

Si tan solo hubiera
podido dormir un poco más,
hoy tendrías en tus brazos las cadenas,
para atar y retener a la amazona
y al centauro;
que antes eran la turbina
y combustión de un prisionero
que ha jurado
sobre un cuadro impresionista
de jamás delatar al perseguido.

Pero acaban, al llegar,
las alegrías
y ese foro que buscabas,
para hacerte con la herencia
de las fuerzas superiores,
es ahora un crucigrama
que se llena con palabras al azar,
querido Bob.

Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...


Me gusta mucho la forma en la q lo reconoces, de lo que es más para uno que lo que podría ser en realidad, me explico?, querer que te lleve.. notar el cambio, imaginarle que no es lo suyo eso de andar hablando de la nada. “Ahorrate las maldiciones…” eso de culparse por creer… como si fuera correcto hacerlo…. Esas ganas por despertar lo que antes era, de volver y volver contigo. me gusta esa imagen del agujero, esos ruidos, no sabría decir si uno emocióna más a otro, incluso juntos, sirenas, insectos, y pálidas canciones a punto de salir, serian algo muy bello. Como? Se irá de ahí de ese lugar donde todo esto pasa? Siento que me desvié mucho y me costó retomar jaja a quien le escribías?… me gusta eso de “la nueva cultura general” esa imposición que además es atribuida por una galería. No se, creo cachar algo de ese rollo artístico, narcisista… algo así como de ser natural a ser pretencioso. Como esa cosa de retener lo salvaje y fuerte de uno para no caer en superficialidades… :O es? Será? Y como eso tan esperado, termina siendo para otros un pasatiempo fácil de llenar.

FloresFer.