miércoles, 7 de junio de 2017

Una pequeña campana.

“Todos los objetos visibles son máscaras de cartón".

Capitan Ahab (Moby Dick). Herman Melville.


Al paso del tiempo se pone difícil lograr ser feliz.
Un inocente grano de arena amontona en ti
la agonía de desiertos que hay detrás de un espejo.

La vida lo sabe, por eso en el medio de la total destrucción,
sobre los cuerpos heridos y las esperanzas ahogando,
manda el botón de una flor, para advertir a la rabia
de que lo que avanza lo pierde después contra el tiempo;
en el que el futuro rompe la camisa de un hijo
y hace paso a la luz de mañana.

Si alguna vez has visto perdidos a los niños
y los patios vacíos de un eco que rebote;
entonces también veías
a un ángel a punto de caer que se enamoraba
a primera vista de ti.

Porque son altas y largas y anchas, las sombras,
es ágil el fuego que baila pintando destellos
y lanzando brasas como dientes de león.

Uno se da por vencido,
uno siente que ya ha tenido bastante,
uno -por mucho- desea no tener que hablar.
Uno sujeta su aliento porque compartirlo da miedo
y siempre pueden decir que estas mintiendo, otra vez.
Pero existe otro que es uno más uno que todavía quiere ser
y ese mira tu cara y te cree una balsa que no ha de hundirse…

¿Cómo saber cuántos desahucios justo ahora?
No puedo contar mientras imagino cuantos besos, justo ahora.
¿Es bueno o es malo
que también los miserables besen
cuando encuentran la ocasión?

Hay muchos días de tizne,
de ir con la lengua partida
a través de las calles más grises;
todas las fiestas calladas
y aquellos bares repletos
de refugiados con ojos ausentes
hablando en lamento un idioma
que heredaron del camino.

Pero es que el viento se niega,
vuelve montado en un toro,
abre un boquete en el muro
y hace sonar una pequeña campana
cuando remueve las hojas…

No hay nadie en la casa y la puerta está abierta;
es lo que dice de la soledad un hombre cuando se queda solo.

Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...

aaaaaaah…. Tienes razón se me fue el hambre… se me atravesaron las palabras, me gusta mucho eso del botón de una flor, me gusta imaginarla brotando sobre tanta destrucción, como una sutil y frágil esperanza, como la vida la hace brotar como queriendo aliviar esa agonía provocada por todo lo que le pesa a uno. Como queriendo decir que si, que mañana es mejor (aunque a veces se sienta que no). Los niños perdidos y los patios vacíos, siento que puedo escuchar esos ecos… me pone muy triste, no se tener esas imágenes en la cabeza, tan desolado, las sombras provocadas por el fuego, me gusta mucho lo de como dientes de león. Esa sensación de rendirse, de tener suficiente, de no tener que hablar.. “uno sujeta su aliento porque compartirlo da miedo…” wow. Y al mismo tiempo ese uno mas uno que intenta levantarte. Me gusta toda esta contraparte, toda esa dualidad, de que por una cosa que duele, hay otra que alivia. Que los miserables también besan…. Ese vacío y soledad en los días y las calles, y la gente… campanas de guerra, cuando todo vuelve a removerse, a sacudirse, el desierto sobre uno de nuevo, el brote de vida de nuevo, que sensación esa de soledad tan real. Donde no importa donde se esté o que pase, saber que nadie entrara por esa puerta abierta…Siento muy feo, por saber que todo este caos sucede, en algún lado del mundo. Tanta gente viviendo, sintiéndose así.

FloresFer.