miércoles, 3 de mayo de 2017

Un caudal.

En raudales de luz vi claramente
El polvo que rara vez se ve,
Con el que el Innombrable hace
Un Nombre para alguien como yo.

El mismo amor. Leonard Cohen. 


Hey, chico, esto es un caudal.
Más allá de los colapsos
y la vuelta de una aurora
que resulta prima hermana de la luna…
Sin importar que las pisadas allá afuera
derroquen de un panic attack al Cristo en la pared.

Tú podrás pensar que es lo de siempre,
soledad, sindiós y un verbo ausente.
La locura de querer volverme loco,  
además del desconcierto
de una niña que ahora cree reconocerse
en mis heridas;
pero hey, chico, esto es un caudal.

Previsible igual al sol
y nadie al sol lo acusaría…

Con tanteos de plagiario
y rutina de ir cantado
lo que el preso canta
al ver su sombra al otro lado de la reja.

Hey, chico, esto es un caudal.
y no es que necesite de los ríos
ni del mar ni de las lluvias
ni siquiera un ventisca.
Por carente que parezca
va, los riega y ellos brotan.

Sobrepasa mis límites mortales
y convierte en la tierra prometida
una pensión menos dos focos.
No se entera de que el humo de ginebra
ha dejado calcinadas mis cabezas y mi mente;
en un encuentro con aquel que era soldado
y hacedor de fotos rojas, un poeta.

Hey, chico, esto es un caudal.
Viene adentro
como un sueño que alguien sueña
en mi memoria y en mi nombre.
Se ha olvidado del camino
y hace ruta sobre cosas muy pequeñas:

La semilla, el cenicero, una ciruela  
y boletos que quedaron sin venderse,
para ver el gran final de aquellos besos.

Sé que quieres convencerme
de que vas mejor que yo
porque sabes del sentido
y no gastas en burbujas de jabón e ingenuidad;
pero hey, chico, esto es un caudal.

Lleva tierra en sus entrañas
y trabajo y promesas que fallaron
y luz de estrellas apagando en el recuerdo.

Me lo dieron bellos peces
porque vieron que estallaba sin saber cómo lo hacía.
También pasa por las calles azotadas
por el miedo y la carcoma;
repta igual que una ilusión envenenada a través de la miseria

Pero hey, chico, esto es un caudal.
Puede más que las razones
que tendría para ahogarlo y que me ahogue.

Omar Alej.


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