lunes, 30 de enero de 2017

Días malos, para ser un maldito.

Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos. 

Contra Jaime Gil de Biedma. Jaime Gil de Biedma

Pic, By.- StregaNera

Eres grande, grandísimo.
Grande.
Te encontré solo
y me pareciste –todavía lo pareces,
un tesoro que aguardaba por mí;
nadie me dijo dónde o como buscarte,
lo hice siguiendo el origen de las lluvias pasadas
y siempre confié en que te encontraría
por fuera de los refugios.

Me gusta que tu orgullo
admita tragar la sopa fría y aguada
junto con el pan rancio;
pero que no te quedes
ni a dormir ni a pasar el rato…
siempre pensé en ti
como un alado gruñón que custodia un secreto
que no logra entender
y no sabe a quién corresponde saberlo.

Eres grande, grandísimo.
Grande.
Pareces indefenso y apagado,
fuera de los brazos que te quieren dentro,
pasando la lengua a través de los dientes,
para comprobarlos,
surcando los trazos de las avenidas increíbles;
pero en tu puño cerrado, la voz de los ríos agoniza.

Siempre escribí sobre ti y hubiese querido
hacerlo de un modo en el que sirviera de algo,
quiero decirlo -aunque ya sé que a ti no te importa.
Supe que no te importaba cuando me hospitalizaron,
por una congestión alcohólica y no viniste a verme;
tampoco escribiste una carta y cuando hablé con tu acento
a las enfermeras, ninguna de ellas me guiñó el ojo:

Si soy el único soldado
de un ejército que no usa uniforme ni lleva medallas
ni aspira a la gloria, es algo que solamente tú sabes.

Eres grande, grandísimo.
Grande.
No quiero mentirte, se me ocurren ideas geniales
que te gustaría encontrar entre los estantes
que –me dices, controlan el rumbo del mundo;
pero la labor de lograr que se puedan leer
y que tengan sentido, cansa demasiado
y es muy doloroso cuando nadie tiene ganas de escuchar.
Me avergüenza decir que -por preservación,
prefiero invertir mi tiempo;
ir al cine, mojar churros en chocolate caliente
o besarme con chicas de buenas familias…

Lo que significa tu idea de un hombre
es muy miserable,
tan solo pensarlo me hace sospechar
¿Quién prefiere tales carencias
a una cena con música y frutos selectos?
Debes creer que soy débil, un impostor
y un cobarde;
debes creerlo porque tú crees.
lo haces con la fuerza de un animal salvaje:

Eres grande, grandísimo.
Grande.

Omar Alej.

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