lunes, 9 de enero de 2017

Boquear, como si fuera poesía.


No era que planeáramos llamar a las cosas por su nombre, era que queríamos decir de una forma muy concreta todas las posibilidades que había en cada cosa. Era un trabajo medio de flojos; entendiendo a los flojos como un tipo de gente muy empecinada en hacer nada.

Diario de un Moto/Circuito (2016)
Omar Alej.


De boca en la rama,
en boca del mar
hablándome espuma…

Quiero boquear
lo mismo que una bota rota  
caída en desuso.

Se acaban los tiempos
y el tiempo regresa
a formar el pasado, presente y futuro.

Yo quiero boquear
los motivos de un anillo redondo
y del infinito.

Sobre el jardín se han quedado
restos de palas, de rocas
y de camisetas.
Son cenizas contando
los motivos del fuego.

Hay un retén en el medio
de la avenida que lleva al norte;
tengo un amigo pintor
que ante el tormento inmediato
de los colores más claros
todo ha pintado de carne.

Nina despeina un regalo al abrirlo,
es una envoltura a colores
que me hace pensar en las piedras
que un artesano ha sacado del río,
para poder hacer un collar.

Y como se acaba este día
hoy quiero estar en boca de todo,
a punto de decirme, callarme;
como si fuera poesía.

Omar Alej.

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