jueves, 19 de enero de 2017

Amarillo subversivo, encantador.

Pero quedan cosas, te doy mi palabra. Cuando ya no son posibles los héroes solidarios, llega la vez de los héroes solitarios.
Oye chaval. Arturo Pérez Reverte.


Vamos a por ellos,
por los grises celadores
de dios padre y del pan…

Con fogatas y con swing
trazaremos el camino del desfile
de las hadas bailarinas
y atrapemos en el viento
al criminal que gesta el llanto
y el horror.

Un abrazo al solitario
y en un brindis la mañana,
para el que vive encerrado
asustado por el sol.

Si todo ya lo vimos que se rompe,
un pegote en la herida hecho de color;
amarillo subversivo, encantador
y ese toque de morado que va bien
a los gigantes.

Vuela hombre,
haznos fuertes wonder woman;
ellos pulen los fusiles
y nosotros una colección
de gargantillas de vecinas
que se fueron a estudiar otros planetas.

Somos feos;
pero tenemos las canciones.
Además el viejo Bob
a nada está de reventar
por ser tan joven…

Qué nos quieren asustados,
asustemos con la risa enloquecida ante el dolor.

No sabrán quien es aquel
que se pasa por sus muros
con los ojos de un fantasma de montaña.

Y qué más podrían hacer;
nunca olvides que tenemos
siempre hablando
a Baudelaire y a Mr. Hyde.

No es la hora de la siesta.
Cuando hay luna lo que sigue es ir abajo
y descorchar a los pianistas,
encender a los bufones
y servir al que regresa con vermut.

No es la tierra,
es el mundo del tequila y la lambada;
eso está en mis notas de la historia,
la pasión por el ocaso es de los otros:

Los que suenan porque hacen ruidos sordos.

Me preguntan
si es que soy un optimista
o solo idiota,
no contesto.
Me podría desquitar
diciéndoles lo que he tenido que pasar,
para pasarme al otro lado del subsuelo.

Lo que tengo es el instinto que me lleva
y no estoy desesperado por vencer al vencedor;
solamente tengo en mente lo de siempre…

Omar Alej.

No hay comentarios: