miércoles, 16 de noviembre de 2016

Baile en un solo pie.

Sólo es cuestión de tiempo:
Desembarquemos con esta lancha
en la otra orilla.
Tomaremos la playa
de la otra orilla.

Entonces también se acabó la fiesta. Leonard Cohen.


Llevo agujeros que solo en el río se sacian.
Ni el té, ni los manantiales, ni bolas de nieve;
mi sed hace del mundo un beso acabando:

Nadie dice que es
a quien yo dejé de buscar
hace un tiempo
(Esto en un libro de Cohen suena mucho mejor).

En contradicción –casi siempre;
sucede que el cosmos
se expande y contrae de forma simultanea
¿Qué sabes de eso?..

Escucho decir que el sol ilumina su rastro,
cuando al entrar al camino levantas la cara
y secas tu sudor.
A mí me ha quemado los ojos
y no puedo salir del espanto
de ver que hay anzuelos pegados al viento que mueve las hojas
en lo que ahora es un árbol quemado por la radiación solar.

Siento una cueva existir,
es repulsiva y hay sangre
de lobos preciosos manchando las rocas;
ahí dentro están a salvo
lo digno y lo hermoso,
querida ¿qué sabes de eso?.

Mis apetitos tan largos
caben en la mano de un trueno
hecho a imagen y semejanza del hombre,
sé que bebe el whisky de los condenados a no beber más.
Una botella le cuesta cien dólares menos
que el dobladillo en la falda
de Marilyn Monroe;
pero tras la persiana hay una tormenta…

No puedo impresionarte con menos
de todas las cosas que anhelo,
quiero la última orden de Hitler antes de dispararse;
no era muy alto y tampoco era un sabio;
pero supo colgar la locura
sobre la solapa de sus comandantes.

Me preparo a mirarte caer
y escuchándote arder
el más poderoso perdió su poder.

Yo sin virtudes,
nunca quise dar nada a nadie.

Omar Alej.

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