lunes, 24 de octubre de 2016

Quedaron lobos.

Sin demora y sin apuro
lo fue tendiendo en la vía
para que el tren lo pisara.
el tren lo dejó sin cara,
que es lo que el mayor quería

Milonga de dos hermanos. Jorge Luis Borges.



No estaba conmigo ni el amor
ni la alegría ni el coraje ni la historia;
ni el sustento del absurdo que tantas veces
me había dado puntapiés de hidalguía…

Pensaba en los lobos,
quizá fuera su fama de animales solitarios
o tal vez nos ponemos creativos
cuando la libertad se supone en el bosque,
el desierto, la luna o el río.

Yo estaba al centro
de una imagen inmunda
con las cobijas sucias del uso
y las moscas sobrevolando
entre comida vieja:

Teniendo el alma itinerante y sola,
más mundana cada vez.

El tremendo desafío
de ver las olas desde ahí
no lo logré
y perdí en muchos modos
la brújula de mi pasión accidentada.

Quizá cuando no sabes definir si es una puerta  
o una salida lo que buscas
lo que queda es soportar esa verdad
que arrojan sobre ti los animales
y yo pensaba en los lobos.
Me imaginé los pormenores de una tribu
que los adoraba como a un dios
y que imitaba el hacerse en una manada:

Al final características
que solo puedo suponer
porque no sé si un lobo piensa
en un hombre que piensa en lobos.

Los ancianos,
contaban que el único principio
-mucho antes que el origen,
fue la absoluta oscuridad
y que todavía quedaban durante el día
lobos viejos que vencían la luz del sol,
ocultos a donde sus rayos no pudieran llegar.

Entre esos pensamientos me dormía
y despertaba;
me sentí ir apagando
y como ir resplandeciendo en fuego negro.
Todo es tan infantil,
cierto que a nadie le interesa la resaca
de un reciente desdentado con el libro de la ley.

Pero el pensamiento de esa tribu,
adoradora de los lobos,
se había hecho una aún más abyecta
y sobre todo,
lo más divino en sus rasgos
era hacer igual que el lobo
que se hace ver;
pero no admite cercanía.

Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...


Desde el texto de Borges, sentí como algo bien raro.. como... :O no sé, fuerte. No lo he leído antes, pero siento que va de la mano con esa soledad que se siente desde el primer párrafo. Sentir todo tan solo y calmo, "o tal vez nos ponemos creativos cuando la libertad se supone en el bosque, el desierto, al luna o el río" me gusta eso, esa relación entre libertad y soledad, o lo que suponemos de cada una. Ay, siento que no estoy lista para desmenuzar lo que sigue porque me va a terminar alcanzando en el pechito. Y es que lo imagino tan así... de verdad tan solo, entre tanta suciedad, pero tan calmado. tan quieto. intentando ver más allá sin poder hacerlo... aah! "quizá cuando no sabes definir si es una puerta o una salida lo que buscas, lo que queda es soportar esa verdad que arrojan sobre ti los animales" que pues con eso! entre tanta indecisión, entre más se busca ese algo, siempre terminas con el peso de los demás sobre tí, el peso de sus verdades. no se si sea así... pero me gusta, porque creo entender esa parte a mi manera... quizá. y que otra vez es resistencia, y lobo solo o lobo manada. Me gusta mucho, esa imagen del lobo anciano venciendo la luz, del lobo quedándose en un rincón obscuro. resistiendo, otra vez. sentirse bajo, pero resplandeciente también, como si en otro plano, eso fuera lo más bello, como si esa soledad, ese rincón, esa obscuridad fuera lo que de verdad valiera, fuera la verdad de todo y de uno mismo. :O :O :O será? No se, a lo mejor ya me pasé... :S y ese final, de hacerse ver, pero no admitir cercanía... no sé. siento que es mas fuerte de lo que se lee, en cuestión de sentir, no? es ese divino rasgo de soledad.. siento que es cuidarse incluso de a quien se muestra y cuanto tiempo... es lo que lo hace ser itinerante, solo y mundano, y me gusta esa palabra, mundano.. como si todos estos fueran rasgos de la naturaleza propia. "mucho antes del origen" como si su verdad así fuera y no quedara mucho por hacer.

FloresFer.