viernes, 19 de agosto de 2016

Hey guapa, te quiero; pero no soy un poeta.

<<Comunicar es una palabra abusada,
como amor>> Le dije”

Azul no. Charles Bukowski.


No puedo escribir
porque los escritores son fosas
llenas de bultos
con pensamientos en tiza
y lo que yo puedo hacer es contar
dos o tres o cuatro o cinco o seis…

Tengo mis manos atadas
por una emoción que hace chispas
como si fuera un cable pelado
apenas raspando la superficie del agua;
lo que se oculta debajo
solo fuma cigarros y no sabe qué
con el cielo ni con las nubes.

Además hay una voz
con media docena de frases
que me amenaza de nada,
posiblemente sea dios.

Yo nunca fui verdadero,
eso está bien si lo que quieres hacer
es solamente sentarte a mirar
en televisión las noticias;
pero eso no lo saben
los que vienen de afuera
y esperan de mí que les haga
lo que ellos hacían a los que estaban adentro.

Yo nunca he sido un rebelde,
no tengo más distinción
que mi cocimiento en engaños.
Vienen aquí y me putean,
yo solo digo que sí;
me adelanto a los hechos
y además, nunca supe.
¿Qué cosa era indiferencia?
¿Qué cosa era pasión?

Hace tiempo (algún tiempo)
podía decir que sabía
que para escribir es necesario
tener un alma -más o menos honrosa,
que poder ensuciar contra la tinta vil
de una noche cualquiera.
En la que bebes detrás,
junto a la letrina más sucia de un infierno
moderno: Guadalajara, Jalisco. 1996.

Ahora ya no lo sé,
es solo una de tantas aficiones
que no podía perseguir
porque prefería atarme
a los barandales de las escaleras
con medias imaginarias
de mujeres bastante reales
que aún llevan las axilas sin afeitar
en el nombre de un hombre al cual proteger.

Se los aseguro
que si no hubiese sol
una forma de vida
sin necesidad de la energía solar
estaría por ahí.

En la vida cabe la muerte.
En la vida cabe cada puta lata de sopa campbell´s
y eso no significa
que deba abrazarme con cada integrante
de los comandos armados de ilusiones.

Yo no soy un poeta,
no tengo absolutamente nada que decir;
pero -¡hey guapa!-
si no viviéramos siempre diciendo
que hay un sitio mejor por hacerse,
yo podría contarte lo bonita que es una rata,
un sátiro, una herida, un incendio
y los gritos de dolor.

Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...


Oye! que cosa! no es, no escribe, no nada, ni verdadero, ni rebelde, ni naa... a lo mejor si esa cosa que vive sin necesitar del sol y la luz. y esa rola que me hace leer con aires de "cool" .. con algo de altanería, de pesado, aunque también me contrariaba un poco en la imaginación, leerlo también con emoción, de esa que te quema un poquito por dentro pero no lo refleja, imagino ese sentirse amenazado por esa voz interna que se cree es dios... y que es eso lo que hace que siga ahí... con algo de frío... me gusta mucho la parte de que pare escribir era necesario tener un alma "honrosa" que poder ensuciar. como si ya se estuviera sucio de todo, que esa fuera la razón del porque no puedes escribir más, o del porque no es poeta, y quizás es al revés... que todo empezó cuando se dejó el alma honrada en cualquier lugar sucio. Y me imagino esos lugares, y me gustan... de una forma rara, no sé por qué. todo derruido o podrido. ese otro lado que no es tocado por la luz... "en la vida cabe la muerte" :O debe de, una es la otra. es como si pasaran al mismo tiempo, y tener ese mm no encuentro la palabra, ese desaire de decir, "y no por eso debo hacerle segunda a tu mundo ilusorio" pues no! claro que no! aunque eso se quiera, aunque ajá... vivimos siempre diciendo que "mañana es mejor" con esas ilusiones... jajajajajaja, en fin, si no viviéramos así... podría contarnos lo bonita que es una rata... pero no, como este ser, no es poeta, no lo hace, se guarda esa belleza para si mismo. y supongo se vale, que se quede así, sin nada que decir... o que escribir. a fin de cuentas yo ya me quedé pensando en lo bonita que es una rata, una herida, un incendio y los gritos de dolor... :O bravo!

FloresFer