miércoles, 17 de agosto de 2016

Cuando la memoria es paranoia.

Hubiera querido retener algunas cosas; una parte del pasado –justo ahora, fue imponente. Sin embargo, ver al diablo por primera vez y saliendo de su boca mientras me hablaba de sus cuarenta amantes, lo habría dejado para después. Estando un poco más grande habría sido divertido.

Diario de un Moto/Circuito (2016)
Omar Alej.


Tengo algunos días
en los que mis ojos mandan todo,
se rebelan contra el cielo azul y abierto,
se me obliga a pantomimas de la asfixia
sin que pueda llevarme las manos a la cara;

Ardo de miedo
y el simple drama
de ser tan solo un hombre
me persigue y condiciona…

No se escucha el coro de las vidas
que florecen
y las puertas no se abren;
se clausuran y presiento
que he vivido siempre adentro.

Se encarnan los demonios
que veía en los vitrales de la iglesia
-justo antes de recibir la comunión,
y ahora son ese señor que lleva prisa;
pero pronto se hacen la mujer del exiliado.

Todo vuelve
como alguna vez lo vi
y se conecta a cada foco reflector,
para brindarme una función
donde la nada se destaca
meciendo las cabezas de monos decapitados.

Sé que están en mi memoria los abriles,
las tribunas y lo vivo de aquel verde
en el césped de los bosques.
No debía de ser difícil recordar
la violencia de los besos
contra el cerco de su casa;
pero –ahora, solo es un foco roto.

Los que siguen 
son coroneles de humo
que se alistan a vencer
contra la gracia…

Tengo miedo,
porque ojos que no ven
se lo imaginan.

Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...


Ay, como que lo siento mucho. Como un aire de nostalgia un poco dramática, no de la que me gusta normalmente, pero igual pasa, esa sensación de asfixia y de cierta impotencia... me gusta por sentirse en un día limpio, lleno de azul, que no lo acompañe el drama convencional de los días grises, ya sabes? me gusta montón, ese "presiento que he vivido siempre adentro" ... me gusta mucho. no sé. esa sensación de estar encerrado, tal vez en uno mismo. en lo que uno piensa. en lo que uno imagina. pero en este caso un poco más fatal. es como estar ciego ante la vida que está fuera de uno. me gusta cierta oscuridad en él. los demonios, los monos decapitados :O que cosa! que incluso los recuerdos se queden a oscuras... ver, imaginar ese humo ganándole a todo lo "bello" y "agraciado". y esa ultima frase! PFF! "tengo miedo, porque ojos que no ven se lo imaginan." Bravo. la paranoia en su estado puro. todo el tiempo. incluso en esos recuerdos, cuando comienzan a transformarse y dejan de ser lo que realmente eran. o cuando siguen siendo tan reales que cada vez que se aparecen, vuelve a aparecer el miedo, queriendo hacerse constante, vuelve a aparecer la imaginación, de lo que fue, es o de lo que puede ser. D: Está re bueno. me hizo darle montón de vueltas. Me hizo pensar en lo mío. todo lo que no veo pero imagino. algunas veces con miedo, algunas otras con (des) ilusion.

FloresFer.