lunes, 18 de julio de 2016

Sin grandes sueños, en realidad.


«El sistema legal puede forzar puertas y en ocasiones incluso derribar muros, pero no puede construir puentes. Eso depende de ti y de mí».

Thurgood Marshall.


Me deseas que sea feliz
y me dices que es posible;
que ya soy el elegido,
que me miran las estrellas
y algo más que es muy penoso repetir.

Insistes en que salga
y que lo logre,
que no sea tan inseguro
y no tenga miedo de creerlo;
que la busque
y me convierta en mi grandeza.

Mala suerte que al respecto
no sé mucho y no aprendí.
Yo no estaba sobre un barco
y dejando atrás el muelle,
de camino hacia mis sueños:

Si me fui,
para hacerlo me animé
porque no había donde quedarme.

No me salves,
tal vez amo lo que hago;
me desvelo hasta las tantas
trabajando en un tejido
de emociones con ideas
y después amanezco muy temprano,
para ir a trabajar -contra reloj, retorciéndole las tripas
a los tiempos de la gran broma infinita…

Esta vez puedo decirlo;
ya no tengo -como antes, esa falta de coraje,
para oírlo de mi voz
ni desprendo ingenuidad.
Hago lo que amo
y he sacrificado mis derechos,
para hacerlo:
los viajes, la esperanza, el verano,
la crisálida, la conquista, el fin…

La calma
y a dios, también, alguna vez no le he tomado las llamadas.

Me adentré en la soledad
desde el punto en el que se agota,
donde se convierte en ti y tú en ella.
Y aquí no hay tanto más que hacer
que resistir a los que buscan programar
el cielo azul; pero incompleto.  

Con tan solo la lluvia como muestra
de que tengo una razón,
en mi corazón late primero el alegre acomodador de autos,
la chica en desventaja, el taxista,
la cocinera y el que bolea los zapatos.

Sé que seré los que han perdido
-y no el que narra.
Ellos dan el combustible
y no es así porque en el mundo activen parte de los activos;
tan solo es que están aquí,
que como con ellos y no con los profetas.

Me metí en la vida,
para vivir y poder hacer lo que yo amaba;
escribir de algo más que de gracias y de abismos;
escribir.

Posdata.- Liberador, no te creo.

Omar Alej.



1 comentario:

Anónimo dijo...


Pues muy tú, no sé vuelve a ser muy humano, ya sabes? esa insistencia del mundo dándote pa'lante y en realidad no saber cómo hacerlo, y sin mucho interés por descubrirlo. El no haber ido tras grandes cosas, tras grandes sueños.. pff.. y creo que se siente como estar ahí varado, o así lo siento yo, como estar en el limbo sin saber pa donde... exactamente eso, irse por no saber dónde quedarse... uff, que cosa.. con esa me da algo... Y además aceptarse, ese "tal vez amo lo que hago" tal vez así te amas y no necesitas ese empujón. -Que te salven - me gusta ese coraje de defender lo propio, de decirle no a otras cosas, de ese sacrificio. creo que eso es valiente. mucho. con todo lo que implica, con esa soledad con la que te haces uno. me gusta "se que seré los que han perdido" es esa perspectiva que se tiene por vivirlo y no verlo. ese vivirlo en carne propia, del que hemos estado hablando. si, ser ellos. Y que forma de meterse a la vida, parece como si todo estuviera muy claro, que así es y así será, que aunque los demás te alienten a más, y vean lo grande que eres o tengan grandes sueños por ti, tu seguirás siendo y sintiendo, viviendo y amando, con el simple hecho de escribir. y lo dices así, tal como es. además la foto le da, ese toque así, solito, con maleta, sin gente, pensando tal vez que seguirá, aunque tal vez no importe para donde se avance... seguirás.. así nomas. Jaja

FloresFer.