martes, 12 de julio de 2016

Mi grifo demorado hoy mismo lo perdí.

Y todo eso porque teníamos los sentidos confundidos, de un modo que se hacían un solo sentido dividido en dos; si lo hubiéramos sabido… yo bebía un buen café y ella tenía un gran día, algo quemaba sus manos y a mí me lloraban los ojos. Si lo hubiéramos sabido; ella pensó que lloraba por ser triste y yo que creía que estaba feliz, allá lejos.

Diario de un Moto/Circuito (2016)
Omar Alej.



Habrá que romperlo,
prescindir del cuidado con el que nos lleva
sobre las muescas que deja una edad, primero perdida.

Da igual que su forma sea el todo
a raíz de la belleza;
es necesario clavar las estacas,
cada una en sus ojos.

Voy a empezar a dejar de tenerlo
y dejarlo marcharse
de la cajita de música descompuesta…

No volveré a usar como excusa
que se re convierta en un trago,
en la lluvia, en mujer, en ciudad,  
en alhaja,
según hace falta.

Lo digo ante dios, que yo sé que nunca
me hará de testigo,
es calavera que miente,
una balsa en el centro
dentro de un almacén
y sí, también es lo que tengo en mi raza;
granizo que suda el calor de un verano olvidado.

La encontramos al ir por el sur de un lugar
a donde antes no fuimos
y pareció una línea inconclusa;
que no alcanzó a salir por la grieta
que se hizo de noche en el cielo,
para que huyera la magia
de este cartel deslucido en el que chocan polillas.

Es un grifo demorado y estaba
aún masticando conejos;
dejarlo en el aire
seria confundido con temas de inseguridad nacional.

Habrá que romperlo
y ya roto, sus partes
cultivarlas en un cementerio indio
a ver si nos crece algún fruto rojo…
es un crimen simple
y hasta el más miserable poeta
me compraría una copa por lo que he decidido.

No pasa siempre que un hombre
se vaya dejando detrás
lo que parecía una esperanza.
Omar Alej.

No hay comentarios: