miércoles, 27 de julio de 2016

Historia de un taxi.


“El coche iba despacio por la calle dejando tu recuerdo en cada puerta”

Cleveland Place. José María Fonollosa.


Pudo haber hecho lo mismo
que tantos otros en otras partes.
Dar el lujo de violencia
apagando cigarrillos en mi cuerpo
o tomar la ruta larga,
para que el taxímetro subiera.

Pudo obligarme a violarlo,
total yo ya venía hecho polvo
de aquella noche, de aquel día,
de aquel mes, de aquel año…

Me habían echado
de la casa de esa chica
-de tu casa,
y ya pensaba en como volver;
en como dilapidar mi pasión,
para honrarla
y yo creo que él creyó
de poco merito acabar conmigo
o humillarme aún más.

Me llevó por el camino habitual
de las calles renovadas,
en las cuales las farolas
brillan como cuervos que quemados se están quietos.

La música que provenía del estéreo
me causó la sensación de un golpe seco en la tráquea;
eran los boleros enfermos de amor
y justo eso
yo pensaba que sería buena forma de decirle
-de decirte,
que me había hecho daño injustamente: ¡Bravo!

Por un rato
imaginé que viviría, para siempre, en ese taxi
y que durante todo el infinito
estaría sumergido en el cristal de la ventana;
como si tuviera solides
en mis lágrimas de barro y tinta china.

<<Es aquí,
hemos llegado.
Estoy a punto de desvanecerme.
Cóbrame lo mismo
que me cobrarías de regreso a los infiernos;
los que eran paraísos
antes de ella -antes de ti.>>

Le pagué
y me devolvió lo que sobraba;
pero antes de partirme,
sucedió lo que yo andaba buscando.

<<Dame todo lo poco que llevas,
soñador>>

Yo encantado
y enseguida lo primero que le di
fue tu olor que me picaba en la nariz
y te seguía.
Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuantos ojos no se han ahogado por ese "sumergido en el cristal de la ventana" esperando lo peor del guía tras el volante, ¿algún camino nuevo?, ¿saciar bajos instintos?, ¿que lo hace diferente a aquella chica que le hizo la parada por uno?. La diferencia tal vez sea la capacidad de análisis que adquieren con el basto reflejo en el espejo.

¡Ladrón de sueños...my friend!

Carlito