miércoles, 20 de julio de 2016

De esto casi me arrepiento.


“Igual a un niño yo te abrí mi mundo
de flores mágicas, de amor profundo…” 

Muchacha. Fito Paez.


Son muchos momentos;
me quedo mirando hacia afuera,
buscando el anzuelo.
Solo se es pez
cuando se es pescado
y en mi fuero interno
no tengo palabras, para hablar de eso:

Alguna vez lo intenté.

Le dije que la amaba,
que amaba los lobos,
algunos demonios y algunos poetas,
y aunque no sé por qué lo mencioné
totalmente fuera de contexto,
sí sé que me moría de ganas de decirlo.

Me entusiasmé en hablar
y entre bloques de palabras apuradas,
sin sentido, que la atropellaban,
recuerdo que le dije
que a veces me quería escapar con la primera que pasaba
y otras veces
no tenía ganas de que exista ningún sitio.

Aceleró el paso
al ver que me iba alejando,
volviendo a la luna,
y me cogió de la mano, en una tarde de viento;
le dije que buscaba un amigo
que me viera en mi interior
cuando es verano y desfallezco de calor.

La llamaba por sus nombres
y sus formas animadas;
ya no importa qué pensaba al mirarme
irle diciendo que quería ser cuidado
como si fuera el último de una raza de esclavos;
alguien con quien ir a jugar a las batallas.

Le dije
-y de esto casi me arrepiento,
que quería sobrevivir
a las tormentas, al fracaso, a la nieve
y a los caminos del desierto que nos llevan lejos
de todo lo que amamos.

Puede ser que no escuchara
-duele tener que redimirla;
pero había mucha gente
y hablábamos a la vez
que los parlantes de las agencias de viaje,
las máquinas expendedoras de preservativos
y sermones de la misa de domingo.

Me quedé solo
significando el pasado
y lo idiota del asunto apalabrado;
pero de eso ya no culpo a nadie,
cosas mías.

Le dije que al hablarle me sentía -quizá,
como alguna vez hice sentir a alguien que me habló sobre su miedo,
atrapado y solo hablando…

Yo era un niño
y le había dicho que la amaba,
que mi amor es descompuesto
y que volvía a confiar alegre
después de tanta interrogante.

No podía seguir callando
que mi anhelo era mandarlos a la mierda,
a todo aquel que no viniera a compartir…

Que tenía pesadillas
y los nervios desquiciados;

Pero igual vería la fuente de la lluvia
a las seis de la mañana en cualquier parte.

Lo dije
y bueno…
ahora supongo que era a ella a quien le hablaba.

Omar Alej.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Aquel amor que tal vez fue, por el que se sangró y se dio todo sin imaginar si seria el correcto hasta que se llega al punto sin retorno, triste y con mal sabor de boca pero en un corazón dispuesto a las nuevas aventuras.

Carlito

Anónimo dijo...


Ay es que por qué con Damien Rice? D: le pone ese sentimiento triste y visceral... frágil. Ser pez... sentirse pez solo cuando te atrapan para cuidar de ti... o bueno, al menos imagino eso intentaste alguna vez, buscar ese anzuelo, ese cable a tierra... jeje. Imagino/siento ansiedad de querer decirlo todo.. ese "me moría de ganas de decirlo" y al decirlo todo, quedarse con la inquietud y/o duda de si fue una buena decisión dejarse entusiasmar la lengua y hablar, apuradamente, sin sentido tal vez, todo. Que bella imagen, alejándote hacia la luna y ella cogiéndote del brazo, como si no quisiera que el viento te llevase... vi algo así como el video precisamente de Damien, 9 crimes... casi arrepentirse de tal vez exponerse tanto, tan así, tan sin pensarlo mucho... exponer las ganas de "sobrevivir" a lo complejo, lo "difícil"... querer seguir a pesar de todo... y jaja me gusta mucho ese "puede ser que no escuchara" y justificarla, jaja que mejor momento para decirlo todo que cuando todo está lleno de ruido, incluso el ruido de ambos... hablar de otras cosas, no sé, como si una parte de ti estuviera sutilmente cuidándote del otro. -que no te escuche demasiado, podría ser peligroso- .. ay, "atrapado y solo" ... no sé es bello, por la forma en la que se deja sentir mientras habla. me explico? que tiene algo dentro de cada palabra. es más que un sonido vocal. Me gusta esa sensación de no poder contenerlo más... de ser causante de pesadillas y nerviosismo. esa ansiedad. aaaargh... jaja y pues ajá, se dijo y ya. que casi te arrepientes... no sé, la última frase me hace divagar un poco más... como si se lo dijeras a ella, pero estás tan inmerso en lo que tu pensamiento y boca dicen, que no te das cuenta que realmente está ahí. Como si al decirlo te lo dijeras todo a ti mismo... y después cayeras en cuenta que no, que si, que estaba ahí, que si era a ella a quien le hablabas. :O jaja creo que esto hace casi arrepentirme por las veces que callo. o al menos pensar en esas donde sentía ya no poder contenerlo todo, pero simplemente, shh..

FloresFer.