lunes, 13 de junio de 2016

¡Te quiero!


Con cohetes de barrio pobre, con tambores, con etílicos pitidos, con bocinas, con matracas, con claves de hueso, con rezos, taconeos y aullidos. Con la más pura emoción, subiendo y yendo; así es como salían a encontrarse en mi barrio, cada 12 de diciembre los alegres feligreses.

Diario de un Moto/Circuito (2016)
Omar Alej.


Si pudiera,
cuando veo que hay balcones
y esas ropas novelando en azoteas,
no decirle que la quiero.

Si pudiera más la rabia
que el silencio
y no decirlo entre los labios apretados…

Si pudiera hablar mucho
-aún más,
como una tromba
y no decirle que la quiero en cada hora,
en cada gesto indiferente.

Me acorralan los motivos,
que el olvido organiza
en nombre de emociones
por orden alfabético y codicia.

Si pudiera,
cuando huyo caminando,
muy temprano a la mañana,
y saludo a las farolas,
que se quedan encendidas,
prometiéndoles un verso
antes que el sol, de la una y cuarto,
abra en columna un tráfico indecente
que derrite los jardines de las casas,
donde solo un rumor sigue de pie,
para estorbarse con la lengua
de los besos casi secos que,
en un folder viejo y sucio, se conservan,
para ser,
tan solo antes de ceniza del otoño limitado
en abismos hipertensos por la aurora que quebraba
ante el borde de raíces removidas…

Si pudiera
cuando caigo en el delirio
no decirle que la quiero
y no quererla.
Porque no;
lo que yo quiero
no es tenerla,
eso es fácil.

Si estuviera obligado a confesar
¿Qué diría?

Es que quiero que me mire
y que no vea; que se ciegue
y que no sienta con qué parte de la tierra
voy diciendo que la quiero.
Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gusta que en la negación pueda decirse tanto... que en ella se refleje la intensidad de lo que se siente... ya sabes? me gusta esa rabia, e silencio, los labios apretados, exactamente ese no querer decir... el gesto indiferente, esa contrariedad, el conocerte tan bien, incluso para saber que esos gestos indiferentes al final terminan significando algo... eso me gusta un montón. Me encanta esa parte larga, que parecía al final no dice nada... me gusta pensar que es así como todo pasa por la mente, saltando de una cosa a la otra, como una narración en cámara rápida, como si de verdad estuvieras huyendo... :) Las ganas por que no lo note, no te descubra, no vea que lo sientes.... incluso, no sentirlo... es bello. es bello que tanto sentir quiera guardarse, no saberse... y que a pesar de querer ocultarlo, no se pueda porque vibra en cada paso que se da.... "con qué parte de la tierra voy diciendo que la quiero"

FloresFer.