lunes, 27 de junio de 2016

Recuerda mi corazón.

"Están en la tierra, montones de piedras apiladas una a una con las manos del padre, del abuelo. Toda su paciencia resistió a la lluvia, al horizonte. Haciendo pequeños montoncitos para retener la luz de la luna, para estar erguidos, para inventar montañas y jugar con el trineo y creer que tocamos las estrellas. Se lo contaremos a nuestros hijos, les diremos que fue duro, pero que nuestros padres fueron unos señores y heredamos eso de ellos: Montones de piedras y el coraje para levantarlas".

Hoy empieza todo (Película)



Te mostré que se ha ido haciendo con el tiempo
de cuero y de ansiedad.

No te oculté que su miedo es de mí y es de ti
y tal vez cohabita en el sitio donde los dioses menores
pisan espinas; pero tú no lo sabes
¿cómo saberlo?

Te confié que su alcance no llegaba –todavía,
a romper, con la mirada, las cadenas
que sigue teniendo con sus diálogos de espejo.

Sin embargo ya lo has visto,
rojo oscuro, sin el negativo del cristal ahumado;
ese es mi corazón nadando abajo
casi hasta quedarse sin la luz.  

No he querido que al contarte de sus llagas
tú sintieras conmoción o alguna urgencia;  
no pedía enterrarte en la miseria de cuidarlo
ni lavarlo cuando es sucio
ni matarlo cuando mata.

Solamente
que pudiera encontrarse con tus ojos
y mirarse ciegamente sin creer en lo que dice
o sin dudarlo;
no pretendo ahogarlo.

Sus heridas son sus trajes:
la del golpe contra el suelo
y la darse con la luna en las muñecas.

Ojala lo veas de nuevo
y esta vez ya no pretendas que es tu trono, para irte;
sé que él sigue inventando un pasaje en el cuento
¿como hacer que el fuego vuelva a formarse
desde el humo,
más allá de la ceniza?

Si es la lluvia lo que suena
-ya lo sabes, se le nota,
pues se empieza a convertir
un mar de grillos en la noche
y si nunca lo has notado,
entonces es tan solo un corazón
que ya nunca veras
pues no podrías reconocerlo.

No seas avara
déjame que te recuerde;
lo sentí y lo siento mucho,
mi corazón.

Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...


Qué bello, que cosa.... un corazón curtido de tanto sentir... temeroso de dos, escondido... me gusta mucho! fuera de verse uno dialogando frente al espejo, más verse por dentro, que el corazón es el que todo lo siente. "hasta quedarse sin la luz" rojo oscuro, oscuro. Lo imagino yéndose al abismo, huyendo de esa luz... muy muy, más al fondo. ay no! todo solito... y sin embargo, no pedir nada para él, ya sabes? te lo muestro como está y no te pido que lo cuides, ni que lo cures, ni que lo laves, ni nada.... solo un encuentro.. y dejarlo ser... me gusta eso de que sus heridas son sus trajes, son las que lo hacen.... uff, "¿Cómo hacer que el fuego vuelva a formarse desde el humo, más allá de la ceniza?" cuando definitivamente, queda más que nada... que hermoso el mar de grillos en la noche... el corazón sonando e imagino su olvido, su invisibilidad ante los otros, sin que nadie sepa de su presencia... y al mismo tiempo esa ansiedad por querer retenerlo, llevárselo, no compartirlo, y no quien lo porta, si no ese a quien se le enseña/entrega... cuando él no pide más que solo un poco de memoria, de lo contrario, siento que ya en el olvido, tanto sentir terminaría siendo un desperdicio...

FloresFer.