viernes, 17 de junio de 2016

Fatal en la luna.

No quería cambiar; me invitaban a ser feliz. Hubo gente que pidió por mí en las reuniones de su congregación; y aunque eran buenos: espíritus gentiles. No quería cambiar, acaso ir tan adentro como pudiera de mi fatalidad.

Diario de un Moto/Circuito (2016)
Omar Alej.



No podría responderte como son
los tres o cuatros días que nos quedan;
toma este,
regístralo, para ver si tiene todas sus horas,
y úsalo en tu beneficio
si te queda coraje…

Si apetece beber agua,
bebe el río, la laguna, una nube;
o podrías matar de sed
a quien tú más quieras:

Eso requiere un plan con tiempo
además de calma.

Dices tanto
que aún hay mucho por hacer,
como si el descenso
fuese algo que pudiéramos
tramar mejor o prevenir.

Considera como opción
que todo esto en realidad
ya se ha acabado,
los perros todavía defecan confeti
de las fiestas de guardar
y todos tus amores
aparecen días después en la cornisa,
justo al lado de suicidas que no saltan;
pues no saben de morirse más que algunas facturas de los bancos…

Y no tomes por muy serio
las miradas alertadas de los hombres que están siempre
por afuera de la tienda de licores,
ensayando sus gruñidos.

Tu falda,
igual a los boletos de rascar,
es la estrella del abismo que los guía.

Confiaría en que no tomes a mal
mi disposición a creer idiota la esperanza
o el cortejo;
a donde yo estoy se llega
donde está él, que se ilusiona,
se pasa.

Omar Alej.

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