miércoles, 25 de mayo de 2016

Mis desnudas lagrimitas alegres: Nada.


“Van, las putas no quieren
orejas
quieren
dinero.”

Lo que hay que saber. Bukowski.


Con la cabeza en volandas
perseguido por dolores acuciantes
y siniestros, que dan miedo,
usted debe pensar que no he podido
darme cuenta de la intriga.

Cuantas veces los doctores
no han contado con el asco
que se siente al descubrir
lo que aprueban, lo que saben,
los que dicen que aquí están;
pero no están.

Yo te vi apareciendo
o eras tú que te me sales,
para ser,
en los espejos retrovisores de los autos;

Iba a punto de alcanzarte
y luego vi que tu pasión
era hacer un fotograma
a cada esquina de belleza
que tenías.

Yo lloré
-fui pan de nervios,
desnudas lagrimitas alegres;
acaso un mar de misterios las llamaba
¿dónde fueron?

Fueron tuyas
y son mías de algún modo.
Si no supe perdonar
ni qué era eso del perdón,
quise resistir;
pero me pesan.

Y ahora, enfermo de apatía,
desnudas lagrimitas alegres
se le notan al color del mundo entero.

Son del alma del borracho
que me cuenta que hay tiempos
que ya nunca se irán
porque no fueron…

Y de tanto calor el viento se arrastra  
moviendo las aspas de un ventilador
que no funciona  
y son desnudas lagrimitas alegres
de un hombre triste que aguanta
sin saber para qué.

Vago desnudo
a través de vagones
y la hierba se ata a las ruedas
sin que nada se mueva;
bebo de un trago la luz
ya que es a focos que me sabe la sed.
Por un momento,
desnudas lagrimitas alegres
destapan la máscara negra del sol,
antigás.

Si no supe perdonar
ni qué era eso del perdón,
quise resistir;
pero me pesan.

Son hormigas que muerden,
que mi mejilla la asan
con sensación de amenaza
e igual me condenan
a las naciones en donde
ya no soy aquel habitante;
que en realidad nunca fui.

Estabas contenta de verte
-te vi,
tu alada sonrisa
es de tarde y refresca.
Tu mítica piel deslumbrante
enchufada a los ríos de helio
y verte de nuevo,
otra vez.

Yo me puse a llorar
desnudas lagrimitas alegres;
como cuando ves de reojo
que a quien esperabas
se ha estado yendo.
Beso a beso. Esta vez.

Que yo por adentro
este hueco
le parece habitual a las horas,
lo mismo les da.
Así es como ellas
serán breves o eternas.

Algunas penumbras me siguen
y dan de mi cara
ante el dependiente de la tienda de vinos.

He querido
preguntarte lo mismo;
pero de tus ojos
la respuesta la sé
y son desnudas lagrimitas alegres
que no sincronizan
contra la historia
que se cuenta de mí,
que pasé hace tanto.

Omar Alej.

2 comentarios:

Anónimo dijo...


No sé cómo empezar, el principio me parece algo sombrío, por el dolor siniestro, el miedo, la intriga descubierta, al igual que esa relación como de doble moral de un doctor... o más bien de saber demasiado, de darse cuenta que no están quienes dijeron que sí. No se aparece, se te sale, me gusta mucho eso, como si se le viera porque es parte de uno, no por estar en todos lados.... :) me gusta un montón lo del fotograma, se me hace muy bello, muy lindo... y a la vez, un poco desanimante, que nunca llegó a alcanzarle... y ese llorar, esas desnudas lagrimitas alegres... como si no pudieran contenerse, y que no son ligeras, que pesan, que no por ser de alegría, fueran menos saladas, menos densas... y esa contradicción entre la apatía y la alegría de ellas... "que hay tiempos que ya nunca se irán porque no fueron..." aaaah esa cosa de que las cosas nunca pasan, de que los tiempos nunca fueron y aún así sentimos que existieron, que se van que se quedan... :O y empiezo a ver las lagrimitas, en esos ojos tristes, de ese que aguanta, como si brotaran porque no saben estar dentro de este cuerpo vacío, triste, vago y solo...y a la vez es como si ellas lograran ese poquito de esperanza en este ser, "destapan la máscara negra del sol, antigás". y otra vez se mira de lejos, la alegría del otro, y como se va, "como cuando ves de reojo que a quien esperabas se ha estado yendo." :'( ...triste, terminé por sentirlo muy triste, por eso es que al final ellas, nada... porque van a destiempo con lo que siente él, con cada evento que sucede donde tal vez no tenían que suceder, y a pesar de eso, yo lo veo llorando así, con los ojitos chiquitos y arrugados de alegría, pero la mirada azul y sola...

FloresFer.

Carolina Torres dijo...

Enfermos les dicen , lo que no saben es que solo aquellos que pueden ver y tocar la soledad son los verdaderos amantes de la belleza.

Al ver tu alma y las lagrimas se intercambian por colores de perdon ,¿pueden ser sinceras? ¿Pueden ser alegres? ¿pueden ser crueles?

La realidad basta con que sonrias y que hables un poco de la historia en la Camboya, que sepan lo fue ....