miércoles, 30 de marzo de 2016

¿Subalterno? ¡Gas, gas, gas!

"La resistencia es más importante que la verdad"
El Borracho. Charles Bukowski.



Hay un grupo de gentes, divina y activa, que quiere ser dueña de lo que han encontrado; perdido, sin dueño. Todo son ellos y es de vital importancia montarse un jardín como única forma de luz o serás condenado a llevar el estigma de haber traicionado el legado de la inspiración. Yo no tengo ese arte ni la lucidez, para ver un punto intermedio entre la justicia y el fuego: cuando alguien vino ayudar le pregunté sobre su labor anterior… nominal.

Soy solo calles y gritos largados ante todas las partes de un día; pasiones de barrio, como una farola, como recorrer el abasto, llamarle a mi doña, apostar, jugar fuerte y pagar (o como el llanto por dicha bajo las nubes, la lluvia). No pido mejor ni peor ¿Qué algo cambie? –quizá; pero eso siempre pasó.

Por amor no quiero ni perro ni estar ni pensar; también suelo ser mi mujer, que es de un caramelo inmune al calor y al aliento vacío que tengo, cuando me quedo dormido mirando en tv alguna repetición de lo mismo: mi chica me ve como si no hubiese visto hombre alguno. Y sabe que repto. Y sabe que miento. Y sabe que no; que a vivir sin poesía yo ya he dicho que no muchas veces.

Pero hay un grupo de gente y ellos hablan de temas más universales que el propio universo: vaya coartada quererlo todo mejor y a su gusto ¡blue kids! ¿A quién de este tiempo o de una fecha cualquiera no le han dado con palos de atrás a adelante y de nuevo a empezar?

Si no hay destino en mis manos es que mis fuerzas están labrando una esquina donde darme vuelta y ver qué hay detrás de lo que tengo delante…

Primero y como cualquiera, no he sabido decir sobre mí que me sigo aprendiendo y que cada vez la lección tiene fauces de ángel y las alas de bestias. Quizá me comió la rutina y solo creo en la playa donde pescan los osos ¿Qué tan corriente es sentir que solo vale bailar?

Y es que hay un grupo de gente debida a la surgencia; olas de toda novedad. Me tiran con piedras, silencios, olvidos… yo estimo y a ratos comprendo; pero ¿cómo durar si no hay tiempo?

Omar Alej.


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