martes, 29 de marzo de 2016

La almohada obtusa.


Desde pequeño he dado la sensación de no poder. Más de una vez los mayores me quitaban diciendo <<deja, que ya lo hago yo>>. No es que no me diera cuenta; fue que nunca pude concentrarme.

Ni cuando dormía estaba durmiendo.

Diario de un Moto/Circuito (2016)
Omar Alej.


Ven aquí,
hazme ese ruido…

Te invito a mi almohada;
tiene historias de amor desgraciadas,
te da salpullido
y vómitos de miel.

No lo sé
y no lo puedo asegurar;
pero quiero añadir
que no seré peor que el imbécil,
lo juro por cada tontería
bien dicha y con fuerza.

<<Tú,
con frijol y con crema
serás muy sabrosa,
gordita>>,
lo pinto en la calle,
comiendo de prisa.

Te pienso querer
con ahínco
y ternura,
cuando nos corten la luz
y cuando el agua este fría
y también en la noche
que la vuelva a pasar
con tu prima desnuda.

Mi domestico estilo de amor
-ya se sabe,
es muy conocido,
de un hombre de barrio
sin un centavo
y sin plan.

Por eso ven a mi almohada,
tiene historias de amor desgraciadas,
te da salpullido
y vómitos de miel.

No me mires las uñas;
he visto a una esposa de antes
comprar en el macro mercado
todos los juguetes
de la nueva guerra de las galaxias
y me ha puesto muy triste:

Tonta condición
la de ir por delante de mis fantasías.

Antes de que digas que sí
y esperando que aún no hayas dicho tu edad,
debo advertirte que sueño
y que lo voy haciendo
con el propio cuerpo del sol
-a veces temblando.

Ya he asesinado
con solo mirar.
Hay tierra debajo del agua
con solo mirar.
He visto todos los tiempos
con solo mirar:

No sabes quién soy;
pero te he soñado.

Ven aquí,
hazme ese ruido…

Te invito a mi almohada,
tiene historias de amor desgraciadas,
te da salpullido
y vómitos de miel.
Omar Alej. 

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