jueves, 31 de marzo de 2016

Amor.



No quiero ser lo que creo.

Quiero poder cambiar:

Creer en más cosas
y dejar de creer
con mayor libertad.

Quisiera saber esperar.


Omar Alej.

miércoles, 30 de marzo de 2016

¿Subalterno? ¡Gas, gas, gas!

"La resistencia es más importante que la verdad"
El Borracho. Charles Bukowski.



Hay un grupo de gentes, divina y activa, que quiere ser dueña de lo que han encontrado; perdido, sin dueño. Todo son ellos y es de vital importancia montarse un jardín como única forma de luz o serás condenado a llevar el estigma de haber traicionado el legado de la inspiración. Yo no tengo ese arte ni la lucidez, para ver un punto intermedio entre la justicia y el fuego: cuando alguien vino ayudar le pregunté sobre su labor anterior… nominal.

Soy solo calles y gritos largados ante todas las partes de un día; pasiones de barrio, como una farola, como recorrer el abasto, llamarle a mi doña, apostar, jugar fuerte y pagar (o como el llanto por dicha bajo las nubes, la lluvia). No pido mejor ni peor ¿Qué algo cambie? –quizá; pero eso siempre pasó.

Por amor no quiero ni perro ni estar ni pensar; también suelo ser mi mujer, que es de un caramelo inmune al calor y al aliento vacío que tengo, cuando me quedo dormido mirando en tv alguna repetición de lo mismo: mi chica me ve como si no hubiese visto hombre alguno. Y sabe que repto. Y sabe que miento. Y sabe que no; que a vivir sin poesía yo ya he dicho que no muchas veces.

Pero hay un grupo de gente y ellos hablan de temas más universales que el propio universo: vaya coartada quererlo todo mejor y a su gusto ¡blue kids! ¿A quién de este tiempo o de una fecha cualquiera no le han dado con palos de atrás a adelante y de nuevo a empezar?

Si no hay destino en mis manos es que mis fuerzas están labrando una esquina donde darme vuelta y ver qué hay detrás de lo que tengo delante…

Primero y como cualquiera, no he sabido decir sobre mí que me sigo aprendiendo y que cada vez la lección tiene fauces de ángel y las alas de bestias. Quizá me comió la rutina y solo creo en la playa donde pescan los osos ¿Qué tan corriente es sentir que solo vale bailar?

Y es que hay un grupo de gente debida a la surgencia; olas de toda novedad. Me tiran con piedras, silencios, olvidos… yo estimo y a ratos comprendo; pero ¿cómo durar si no hay tiempo?

Omar Alej.


martes, 29 de marzo de 2016

La almohada obtusa.


Desde pequeño he dado la sensación de no poder. Más de una vez los mayores me quitaban diciendo <<deja, que ya lo hago yo>>. No es que no me diera cuenta; fue que nunca pude concentrarme.

Ni cuando dormía estaba durmiendo.

Diario de un Moto/Circuito (2016)
Omar Alej.


Ven aquí,
hazme ese ruido…

Te invito a mi almohada;
tiene historias de amor desgraciadas,
te da salpullido
y vómitos de miel.

No lo sé
y no lo puedo asegurar;
pero quiero añadir
que no seré peor que el imbécil,
lo juro por cada tontería
bien dicha y con fuerza.

<<Tú,
con frijol y con crema
serás muy sabrosa,
gordita>>,
lo pinto en la calle,
comiendo de prisa.

Te pienso querer
con ahínco
y ternura,
cuando nos corten la luz
y cuando el agua este fría
y también en la noche
que la vuelva a pasar
con tu prima desnuda.

Mi domestico estilo de amor
-ya se sabe,
es muy conocido,
de un hombre de barrio
sin un centavo
y sin plan.

Por eso ven a mi almohada,
tiene historias de amor desgraciadas,
te da salpullido
y vómitos de miel.

No me mires las uñas;
he visto a una esposa de antes
comprar en el macro mercado
todos los juguetes
de la nueva guerra de las galaxias
y me ha puesto muy triste:

Tonta condición
la de ir por delante de mis fantasías.

Antes de que digas que sí
y esperando que aún no hayas dicho tu edad,
debo advertirte que sueño
y que lo voy haciendo
con el propio cuerpo del sol
-a veces temblando.

Ya he asesinado
con solo mirar.
Hay tierra debajo del agua
con solo mirar.
He visto todos los tiempos
con solo mirar:

No sabes quién soy;
pero te he soñado.

Ven aquí,
hazme ese ruido…

Te invito a mi almohada,
tiene historias de amor desgraciadas,
te da salpullido
y vómitos de miel.
Omar Alej. 

lunes, 28 de marzo de 2016

Al fin.

“¿Quién soy yo para condenarte, oh Dives,
yo que estoy tan amargado
por la pobreza
como lo estás tú por la inútil riqueza?”

A Dives. Ezra Pound.


Ya estaba borracho.
Con la cabeza caliente
de tanto whisky con hielos,
me defendía del clima;

Cuando son las diez de la noche
cualquier brazo sosteniéndome
parece girar a gran velocidad
por las mismas calles que los automóviles
han sitiado.
Y casi siempre que hablo
me sobran promesas,
me falta palabra
o me creo que el verbo
es uno –en parte, con la cometa:

Esta vez
-por ejemplo,
relatarme la historia
me ha supuesto buscarla
en noticias recientes;
siendo que todo pasó
durante diciembre del año perdido.

En Ciudad de Hormigón
solo tengo, para irme,
los tacones que vienen
o es mejor que me quede
detrás de las idas
de las camareras.

Estaba fumando de más;
pero antes de mí cada luz
ya se había hecho humo
y aunque no debí comentar
nada al respecto
de cómo gimen las gatas,
no sabía que ser tonto
fuera una cosa distinta
de lo que son
habitualmente
las personas normales:

Ahora es claro que nunca
solía ser como antes.

Ya estaba borracho
y como cada vez
que me subo a esa copa,
sentí las horas mis barcos
y que venía de la luna
mi padre,
el cuervo pagano…

No vamos a estas alturas
a desconocer
el más viejo truco
de cada emisora radial,
sonaban boleros
y la cabina del taxi escondía
a un hombre lobo.

Me embelesé por contarle
que quise encontrar aquí
las mismas razones de baile
que los mismos motivos,
para sentarme a escribir
en respuesta.

Pero en narcisa ambición,
fuimos dejando que crezca
en el decoro ese coro…
y ya no llegó a esta mañana
la voz en sollozo
de nuestra carnalidad.

Ya estaba borracho
y podía estarlo aún más;

Pero antes bebí
largos tragos de lluvia
y he aprendido que al fin
hemos llegado ya.
Omar Alej.

viernes, 25 de marzo de 2016

Agua roja.

“Sin el animal que habita dentro de nosotros
somos ángeles castrados.”

Herman Hesse.


También el agua sangra,
también la sangre
se va secando,
no es peor que los relojes…

Con los años
de este viernes futurista
quedo a tablas,
ido a nada en el azar.

Solo en casa,
ante el fulgor de una noticia
dejo que mis manos
se aproximen a palabras
que se juntan
y se escapan a más voces.

Soy ladrido de los perros
en la calle,
rabia, risa
y sigilo;

Una tumba reventada por las bombas
¿en qué idioma se idealiza?
¿a quién mata
lo que ha muerto
y luego grita?

Te sujeto;
pero antes me he amarrado
a los cables de tensión alta.
Si te suelto
romperé diez mil bombillas
que ilumino con las muelas apretadas,
sin mover los pies del centro de la lumbre.

No es un pacto
en sauvignon,
no hay salmón
con pecas dulces;
es el agrio del vinagre
-el delirio,
endulzando vidrios rotos.

Y soy yo
el ultimo dueño del casquillo
de esta bala.

En protesta
te tejiste un corazón
y en esmalte color negro
una cita de leones,
ten mi odio y que sea tuyo.

Compañeros de camino
y cada uno
en un destino que regresa
dando vueltas de espiral:

Si te suelto,
si te sueltas,
la próxima vez
tendremos que abrazarnos
uno al otro
sin los brazos.

Omar Alej.

jueves, 24 de marzo de 2016

A favor de Omar.


“Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.”

Contra Jaime Gil de Biedma. Jaime Gil de Biedma.


Vayamos al cine,
Omar,
y veras que he creído
lo que has ido creando.

Se ha venido acercando
un sol muy radiante
y no querría se quemara  
tu abrigo de papel picado;
cuando he comprado
mis gafas
no había tenido tus ojos.

Callas que no te divierte
hablar con la gente
además siempre hay
muchos cuentos extraños;
pero puedo contarte
sobre una historia
que fue
y que de algún modo
sigue siendo
en tu patria de espantos.

Salí a las calles
-no es que fuera importante,
lo hacía mucha gente;
pero quien vestía de mi madre
me dejaba encerrado
tras las puertas cerradas con llave
y no me valió -no del todo,
imaginarme en Siberia
siendo Miguel Strogoff:

Grité fuerte ante ventanas
pidiendo salir, para herir
a Julieta  
a Helena  
y a Carmen.

Te lo quiero aprender
pues te he visto venir
con esa maleta en los brazos
y pareces cansado de algo
que se fue repitiendo;
como la guerra en los ojos
de los veteranos.

Vayamos al cine,
siempre es mejor 
no decir nada mientras hablamos 
a través de palabras que se escuchan mejor
en la voz de Christian Bale  
o Michael Caine.

Además
hay verdades…

La misma plaza
que un día se abrió
para verme salir
era luna provincia
donde tu reino dormía
y mientras tanto,
¿qué libro leías?

Estas aquí
y encontrarte no es
claramente
lo mismo.

Yo ya he comido,
tus buenos modales resguardan
mis anhelos vagos
y la ambigüedad de lo que digo
solamente dirá…

Vayamos al cine;
hace algunos años no estabas
y ha sido esperar
sentir que esperaba
a quedarme solo.

Omar Alej.

martes, 22 de marzo de 2016

Muchas vidas.

"No está muerto lo que puede yacer eternamente; y con el paso de los extraños eones,
incluso la muerte puede morir."
P. Lovecraft.

Nunca he muerto;
me lo invento que me he ido
y es verdad,
siento el ansia de faltar
o estar faltando;
pero no,
ciertos días me despierto
con la bilis en los ojos
y escupiendo el alma humana
que algún dios me dio por broma
y lo que pasa es que aquí sigo,
Sigo vivo
aunque aquí -y a esta hora,
ya cualquiera lo consiga. 
Nunca he muerto;
se deshacen las bondades
y otra vez es fin del mundo.
No hay cortinas
que la cubran
la desgracia
y si un hombre se hizo sabio
ha aprendido
que no hay forma de salvar
ni al más pequeño.
Todo esto va pasando
aunque el ángel de los locos
baje a hacer de penitente
y aun si lloran las mujeres
por pensar
que no es probable su ventura…
yo sigo, simplemente. 
Nunca he muerto,
no lo hice aquella tarde
ni a la noche que siguió
a la mañana siguiente;
no morí cuando juré que ya lo hacía.
Sufrí un poco,
me sangraron hasta flores
de los huertos del vecino.
Era así mi gran tristeza
y no, tengo invierno;
pero nunca estuve frío.
Si me hablaban
y querían que escuchara
me dormía en cualquier lado;
pero sé que despertaba... 
Nunca he muerto,
es imposible que escribiera tanta mierda
con las manos sin moverse.
Si recuerdo,
creo que sí,
una vez pasé las noches
en el borde de una tumba
y fue miedo a respirar
lo que me entraba en la nariz
como un embrujo;
pero ni así me hizo adentro
algo la muerte.
No importó que me llorara
tantas veces
cada vida que perdía.
Nunca he muerto.
Omar Alej.
Pictures, By: StregaNera (2016)


lunes, 21 de marzo de 2016

Luego de reír: Resiliente.


"¿Quién conoce el fin? Lo que ha emergido puede hundirse y lo que se ha hundido puede emerger. Lo satánico aguarda soñando en el fondo del mar, y sobre las ondulantes ciudades humanadas navega el apocalipsis."

P. Lovecraft.


Yo no sé
como se arregla el mundo
y ya no pido
que mejoren ni la suerte
ni el destino;

Cada uno es como es
hasta en las cosas,
sobre todo en las cosas.

Algo en mí se sobrepone
al corazón
cuando no hay pulso
en las ideas de la gente:

No sabría distinguirme de aparatos
que rompió la lucha
entre olor a primavera
y el azufre.

Vuelvo de la oscuridad
y aunque mancho con hollín
un cuarto blanco;
acabo -luego de reír, emocionado.

<<Soy un imbécil>>
Te diré
si me preguntas la razón de continuar
buscando algo.

No es que haya vuelta de caer
ni que se pueda ignorar
el cielo abajo de hormigón
que se consume;

Pero de pronto dice yo
una pasión sin emular
que hace de rifle entre mis manos
…y la mirada a rayos equis se me activa.

No es que me haga soportar
mejor el miedo;
es que le gusta descubrir,
en cada fuente de dolor,
una razón para el valor
de un hombre débil.

Se lucha más,
llaman a paz,
hacen la guerra.

No estaba harto
ni siquiera entonces.
Ha habido días de estación
y también noches en que vuelves;
pero lo bueno del motor
de mis palabras
es que se acciona con saber
que hay otros pueblos
a través de una ventana.

Y cuando vino el alacrán
y cuando al odio y al amor
los refractaron en un film
no les creí que también yo
me había alienado con la farsa:

Icé un poema y resistí.
Igual al viento.
Igual a la marea.
Omar Alej.

viernes, 18 de marzo de 2016

Aún sin medallas.

“¿Cuántas veces pudo ocurrir
lo que parece ahora tan extraño?”

Baño de doméstica. Carlos Barral.


Yo no he querido mentir
ni tampoco ha hecho falta,
a las mentiras las vi
lo mismo que he visto
impactarse una isla
en los ensueños de un niño;
así de humano es que soy.

Aprendí mi pureza
de frente a los aparadores,
en un traje tres piezas
y zapatos de cuero,
queriendo escaparme
al mismo lugar al que han ido
los que estaban aquí
y hoy no están.

La chica a mi lado
es una mujer
y ha roto con Ella
sirviéndole fruta
y un té.

Se enjuaga el cabello
y yo solo veo sus pómulos caros…

Raciona las partes
que vienen de antes
y el don animal que utiliza,
para convertirme a la luz
y a lo oscuro,
al color
y a la sombra nocturna
que habita entre el cuerpo de los dos.

Después del amor más liviano,
iniciado en su boca,
ayer por la noche
me he ido a dormir.

Complacida y lunar
se ha quedado en la sala
leyendo revistas
que olvidé recoger;
cuando he despertado
ahí estaba a mi lado:

Nuestra primera vez,
para siempre será
más que un cálido bis
al desnudo.

Acabado el arroz,
cuando quedan las nueces,
en su corazón de granada
siembro una nota
que delata mi antojo
de comer la raíz
de sus pies y sus manos;
es un sueño caníbal
que me ha despertado
la primera quincena de Marzo.

Además es real;
soy un tipo que sabe
no saber nada realmente.
Ya no digo que soy,
empezaré por decir
he sido/seré:

Mi carácter un fallo
que aún está por hacerse.
Omar Alej.

jueves, 17 de marzo de 2016

Infierno pactado.


Éramos amigos. Quizá todavía lo somos. Es cuestión de esperar <<that´s the question>>. Hermanos, familia, enemigos, traidores, carnales, secuaces, cómplices, delatores:
Un tornado de divismos.

Diario de un Moto/Circuito (2016)
Omar Alej.


Hoy
después de todo estará aquí.

Eso es lo que me digo
al quedarme como un ciego,
mira y mira la tostada
embarrada con jalea de cerezas;

Sin saber de qué pasiones escribir
si no podría escribirte bajo el agua.

Hoy
después de todo estará aquí
y entre números que sobran
y que faltan.
Luz de incienso,
olor amarillo
y aire con pecas.

Y aire con pecas,
para ti que eres devota del pecado.

Detrás de las rejas
que lo cercan
hay un campo abandonado
con los juegos como restos
de una suerte que perdimos
aquí en Puebla.

Aún,
esos niños irritantes;
descontentos
que se adoran
como en broma:

El infierno está pactado
y solo es eso,
una mierda y el calor.

Y es que quiero
que te rías,
que no te hagas un escudo salvavidas
impostando un fortuna
que no sirve ni hace falta;
solo tú,
querida hermana…
es seguro que las flechas son certeras
y el andar suele caerse
y otros suelen aplastarse
entre ellos.
Prueba el humo,
a ser humo, pruébalo
y hazle caso a Doña Apuestas;
ella es bruja
y sabe que solo una hoguera no hace al diablo.
No te aflijas,
no te llenes de costuras
ni repitas talismanes,
búrlame  
y así cambias a otro día
a otro tipo
a otra tipa.
Y es que quiero
que no llores,
es mi paz
cuando veo que te llevan
los chamanes de la lluvia.
Todo el tiempo
que me cuentas
es lo mismo que yo tengo
que contar –siempre, otra vez,
para sabernos.
Y es que quiero
que te olvides
de los miedos como un culto,
toda fe y toda duda
son a ti
lo que a mí sería el infierno.
Y es que quiero
estar quietos
y hacia adentro una autopista.
Omar Alej.

miércoles, 16 de marzo de 2016

El camello.

“…no pido que se haga la luz
rezo porque no la corten.”


Son las 13:14. La cabra mecánica.


Cuando pido
voy por poco
y sencillo en las maneras:

El mar con hielos,
una jarra de salivas
que no fueron en los besos
y un coctel entre ternuras
y durezas…

El número, teléfono, de Eco,
de Tony
o de García.

Cuando pido
quiero ver estrellas,
sendas espaciales
y la luna.
Siempre pido la luna,
a eso llamo
yo
mi tradición.

Los mares que navegan los ausentes
y sus barcos,
seguro son de fuego
¿Te lo he dicho?

Pido por ti.
Si un día sabes
cuanto soy,
no es necesario
que también tú
te debilites.
Te daré lo que me pides.

Porque fui
y porque soy el que más tiene,
pido incomprensión
y tensión de fin de fiesta.

Una hora entre la tarde
que sea parte de la noche.

Cuando pido estoy aquí,
esperando tras la puerta.
Sin estar
para quien viene
de pedirse vacaciones.

Dos relojes de bolsillo
y un bolsillo,
para estar la eternidad
a media hora
de llegar… cada minuto.

Pido nada en importancia,
importante es irse leve;
los pedidos de los hombres
son al diablo.

El camello,
por ejemplo…

Omar Alej.


martes, 15 de marzo de 2016

En la superficie.

«Recuerdo haberlo leído, tal vez, en alguna novela de Joseph Conrad. Si en medio de un gran temporal el navegante piensa que el mar encrespado forma un todo absoluto, el ánimo sobrecogido por la grandeza de la adversidad entregará muy pronto sus fuerzas al abismo; en cambio, si olvida que el mar es un monstruo insondable y concentra su pensamiento en la ola concreta que se acerca y dedica todo el esfuerzo a esquivar su zarpazo y realiza sobre él una victoria singular, llegará el momento en que el mar se calme y el barco volverá a navegar de modo placentero.»

Manuel Vicent.


Los que se han ido
fueron engañados.
Los que aquí están
han sido engañados.

Por el tiempo,
por la tierra
en su ascenso al vacío.
Por la luz del universo
y la pálida versión del sol.

Por dios
por la muerte
y por las rojas playas
en cruz:

Los que se han ido
fueron engañados.

Por los juegos,
por los besos
guardando el llanto.
Por la luna en el coral
de las ventanas.

Por el hombre,
el animal,
y por el teatro:

Los que aquí están
han sido engañados.

Y son pocos,
muy, muy pocos,
ante el corazón
mirando el fondo;
en cada barco de papel.

Nadamos
en las tardes
-superficie,
asando un grano de café,
para no despertar en otro lado.

¿Y de quien es
nuestro lugar?

De la noche a esta mañana,
sin dormirme
-atrás del sueño,
pregunté por los pajares
y la voz que respondió
era metal;

Tres alambres de púas después
entendí qué había vuelto…

Los que se han ido
fueron engañados.
Los que aquí están
han sido engañados.

Por el fin de la ruina,
los principios de gloria.
Por los antibióticos
y por los pabellones desiertos;
ajenos al fuego de la hoguera
y destino:

Los que se han ido
fueron engañados.

Por la velocidad
del jet sky
y los hilos parlantes
de los ventrílocuos.
Por la sensación
de haber detenido
la llegada al norte
en un solo verano…

Por cada mortal alegría,
por la planicie
surgiendo del lago;
por los cuervos del alba
azuzando las sombras.

Por la inasible poesía:

Los que aquí están
han sido engañados.

Omar Alej.

lunes, 14 de marzo de 2016

Con menor suerte.


«Adán y Eva, después del desayuno, se pusieron el chándal, cogieron las bicicletas y salieron a pasear. A medida que avanzaban se iban creando los caminos, el paisaje, los ríos azules, los valles, los bosques, los animales. Por la tarde crearon también la música de jazz y el güisqui y así hasta la mañana siguiente que fue lunes y ya intervino Dios.»

Manuel Vicent.


No podía tener más de diecinueve,
se le notaba en la manera
de cuidar el bolso de su madre
y en la forma
de creer que eran historias
las huellas de lodo en las baldosas.

Cada tarde
sin hacer un aspaviento
estaba puntual,
para ver irse el autobús de las seis;
cada tarde.

Un ex marinero
que dormía en el cajón
donde una vez vendieron globos,
con los dedos de carbón
la dibujaba en viejas hojas de los diarios:

A veces parecía un animal
y otros días
-con menor suerte,
parecía una belleza,
otra más.

A mí en lo personal
me sugería tan solo el eco
de una cosa intensa que escuchó
en su grabadora;
poco o nada me parecen
los encantos.

Supongo que insultada
por lo poco que aprecié
su inteligencia
de brillante oscuridad,
se acercó tímidamente,
sin subir la voz del suelo
y preguntó.

<<Y ¿Cómo sufren los poetas?>>

<<¿Poco a poco?
No lo sé.
¿Quién pregunta?

Con las leguas en Liberia,
con la arena del desierto
en la garganta.
Con la sed como un aliento
más y más agudo cada vez>>

Yo intentaba aprender algo
y su pregunta formulaba
ciertas dudas en el hecho
de los quesos,
de la lumbre
y de la luna…

¿Cómo sufren los poetas?
Yo no sé cómo lo hagan.
Debe ser que con el pecho
y con las venas.
Debe ser que si los dejan
sufren por aquellas
lagrimillas
que no lloran nunca más;

Ni siquiera cuando ven
que por la noche
habían quemado cada puente
que juntaba sus deseos
con la paz.

Uno fuerte sufriría
como un diablo…

Uno humilde
sufriría con destreza…

Uno loco
sufriría con las paredes…

Uno libre
sufriría la gravedad…

Uno así;
que sea poeta –en realidad,
es probable
que no sepa como sufre
y que sufra por las alas
que lo llevan.

Me miró desconcertada.
Aterrada
por no ver en mi temor alguno
ni tampoco nubes negras,
más allá del habitual
cielo quemado.

<<¡Ya veras
como se sufre!>>
Sentenció.

Pero yo
cada vez que vuelvo a casa
se lo muestro:

Mi tatuaje es de pirata
y los poetas toman agua.
Omar Alej.

viernes, 11 de marzo de 2016

-Mujer. –el poeta. –esta noche. –en contra del reloj.


“…el día debemos empezarlo; pero dejar que se acabe solo.
Absoluto, solo lo bruto”
Decía.

Diario de un Moto/Circuito (2016)
Omar Alej.


Mañana tú lo veras
te habré escrito
-Mujer,
todo un día de amor
sin quitarle lo amargo
que tiene mi sabor…

Y será diferente;
no seré su creador.

Nacerá de los pliegues
de Neruda -el poeta,
y beberá libres aguas
anudado a la cola
de una larga cometa.

Y se ira por ahí
y se ira por ahí
y se ira por ahí.

Con consuelo y perdón,
una estrella será
de lo que te pasó;

Y ya no dolerán… y ya no dolerán…

Solo pido que esperes
y que no me demandes
-esta noche, belleza.
Puedo poco
si es mucho
lo que tengo que hacer.

Vuelvo tarde de estar
cosechando palabras
y no tengo ni luz
ni talento además
de soñar muy profundo.
Solamente me valgo
de que el mundo se mueve
y de que se moverá…

No te quedes despierta
no revises abajo
de la cama, no hay nada
¿qué estás viendo en mis ojos?
ya te he dicho que no;
que no tengo un baúl
ni soy hijo de aquel,
tan flaco santo clos.

Si de pronto hace sol
y yo no terminé,
no te opongas al agua
ni me busques en él.

Piensa en cada palabra
que nadie recogió;
a mi muerte voy tarde.

Mañana tú lo veras.

Será un vuelco de aire
-en contra del reloj,
todo un día de amor;
donde vuelva a pasar
todo el bien que pasó.

Y que no vuelva a ser…

Y que no vuelva a hacer.

Omar Alej.


jueves, 10 de marzo de 2016

Hermanos de mambo.

“Solo unos pocos serán capaces de transmutar su dolorosa ansia vital en una condición supranormal y disfrutar del mundo como bestias, con absoluta plenitud, en íntima comunión con el cosmos, bailando al ritmo de la música de las esferas. Santos, genios o criminales, la mayoría de estos escasos especímenes responden a un tipo humano capaz de trascender su propia humanidad: Nietzsche los llamó «superhombres».”

Un hombre solo. Luis Landeira


Del mismo palo,
hermano.
Del mismo palo
manchado de carne
y forrado con clavos…

Vidas de mambo,
abriéndose pasó
en las noches de ron,
con una rosa entre dientes.

Somos del mismo palo,
hermano;
somos
como no hay tres,
los que eran iguales
ya han muerto.
No están a tu lado.

Tus ojos heridos
son mis ojos también
y son tuyos.
Tus faltas de amor
son mis faltas también
y son tuyas.

Cuando estas bajo tierra,
sin mirar a la luz,
me ahogo también
y será tuya
cualquier cosa que deje.

A ti
y a mí,
a nosotros,
nos humillaron por tanto
y era tan poco;

Pero aquí nos tenemos.
Sin ir a vengarnos
hemos reído la parte invencible
de la realidad…

Ahora quedan muy pocos
que ataquen
con arte los platos;
todas las baterías
van programadas
y suenan vacías
a huecos:

Tú y yo
¿Cuantas tardes hablamos
de cambiar nuestras vidas
por la de Charlie Watts?

Del mismo palo,
hermano.
Del mismo palo
manchado de carne
y forrado con clavos…

Con ciertas vergüenzas.
Fingiendo una fuerza
que no tenga miedo;

Diciendo,
diciendo,
diciendo
Sin saber hacer
grandes cosas.

Juntos quemando
la línea que parte,
entre palabra y palabra.

No puedo decirte
que ya no estás solo;

Pero si en algo te sirve
te doy
-para ti,
mi soledad
y nos vemos ahí.

Cuando no quede nadie
a quien llamar,
hermano.

Omar Alej.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Lo dijo Dear Papa.


"No tengo esperanzas de futuro
y sólo espero tener las suficientes botas para cambiarme".

Bob Dylan.


Ahora que es un disparate
hablar de confianza,
mientras caminamos
buscando una esquina con besos
y de regreso una tienda
donde comprar el pan…

Ahora que las pruebas avalan
las balas de las supercherías
y de lo fundamental.

Ahora que el trigo
es más duro que el oro
y que duele más que la sangre
la virtualidad
de calar el futuro en un cigarrillo.

Ahora que encierro en mis manos
el llanto de un grillo
que no suele estar.
Ahora que ayer
es olvido de nuevo
y memoria,
otra vez…

Los desairados soldados
regresan a casa;
sus años roídos
indican que estamos
cubiertos de dios, en fisuras.

Y ni siquiera reñir
y ni siquiera llorar.
Alguna moneda girando
sobre el tablero
y otra vez a la pista
como un caballo maldito
sin crines salvajes.

Puedo tirar de las cuerdas,
quiero tirar de las cuerdas.
Ya nunca pude olvidar
que algunas promesas ardieron
cuando la luna se fue
repicoteando en planetas…

Podría lograr una red,
para dejarte caer
y caerme contigo en el norte;
de donde han partido
los caminantes del sur
que no dejan huella.

En modos insospechados
la daga de tu embrujo
se expande dentro de la cueva:

Será que aquí silba el viento,
será que viene el silencio de allá.

En modos insospechados
mis hombros los llevan a otros.
Yo sueño que no puedo andar;
que llevo las piernas tensas
y me hablas de amor,  
cuando de ruido
no escucho…

En modos insospechados
dibujas un trozo de historia soez;
veras recostadas en calma
las olas bravas del mar
de las que hablaba el poeta.

Si el deseo sobrepasa
la custodia
y el delirio te enternece
como a un hombre que ve arder
su propia casa,
mi más sentido pésame,
enhorabuena.

Eres un cartero Camboyano.

Pero no esperes
que te crean:

¿Quién habría de creerte
si has buscado tanto tiempo
la verdad?
Omar Alej.

martes, 8 de marzo de 2016

Ayer ya no es hoy.

“Apretarse
contra la tierra

No hacer sombra
a otros

A la sombra de los otros
brillar”
Cardo Estrellado. Reiner Kunze.


Ayer es un mundo cometa,
se mueve hacia atrás
y llega adelante.
Hay copos de fuego
y soles de nieve:

Así lo recuerdo
cuando cierro los ojos
y me tiro al vacío.

Ahí reina la noche
entre millones de soles
que toman la luna,
para mantener
doradas las fosas nasales
de su aspiración…

Se parte en tus manos
igual a una mosca.

Hasta el fin de la esencia
rebota y suspende,
luego crece;

Más tarde crece.

Se vuelve empujando
desde aquel
que se acerca
y quieto te lleva
y quieto te lleva:

Yo he visto gatos que no tengo,
otras han visto traiciones.

No se hace decir;
en una sola palabra
se va componiendo
con intención descompuesta,
como la piedra en el fondo del rio,
no es pez
y es espina.

De Ayer,
solo me queda decir a mis pies,
sus caminos
y ese veneno bebido
de lo que es noche
hacia adentro.

Omar Alej.

lunes, 7 de marzo de 2016

Camboya; No surrender.

“Un sacrificio ritual bien o mal
yo quiero hacerle a mi estrella,
sin principio ni final
no quiero vivir sin ella.”


Paloma. Andres Calamaro.


Sigue siendo un susurro,
un aviso de lunas perdidas
en el cual les pido
me lleven a casa;
habiendo nacido tan lejos
de allá.

Aún es igual a siempre,
una moneda vieja,
un pasaje en la biblia,
la voz de un conductor de radio
y leves abejas en los versos en flor
de Charles Baudelaire.

Todavía pide ayuda,
todavía se viste
y desviste
queriendo llevar auxilio
a los mundos de sombra
donde no hay mujeres.

Se vuelve a caer,
se levanta
y en días de olor a colores
pareciera ser
un tren que ha venido del norte.

Se apoya en el viento que pasa
y carga en sus hombros el cielo;
cuando hay calor
y el infierno
quiere tirar abajo
las manchas azules
en las ciudades de espuma.

Viene y me avisa
que no puedo estar,
que el frente es un huerto
donde ya no hay agua.

Se ha vuelto de nudos
y trapos
y partes de cobre
y ojos de vidrio;

Se ha vuelto
ridícula ave…

Y con su propio pulso
ha ido ocultando las grietas de un sueño
en el tiempo olvidado.

Aún es soledad
y es vago consuelo.

Aún es el azar ajeno
y es mi propia suerte.

Aún es el sonido
que hacen mis huesos dispuestos
en un piel estuche
y aún es un puente.

Y todo cuanto
sigo diciendo,
es la misma historia
de mis primeras palabras;

Un poema
que aún lleva mis pasos
y que es imposible lograr
en ninguna lengua que exista.


Omar Alej.

viernes, 4 de marzo de 2016

Espacio/Tiempo.


Él sabía lo que saben los puentes: unen
sobre el agua lo que bajo el agua
está unido

Mas una orilla fue ciénaga,
la otra fuego.


Erasmo de Rotterdam. Reiner Kunze.


Detrás de este miedo
que se hace azulando en las paredes
y reptando las memorias compartidas
en un intento del follaje
y en el pasto,
estoy yo.

Cuando solamente tiemblo
y hay ruido de colmillos
que rechinan en el piso;
como en una producción inmensa
de virtud y apocalipsis…

Cuando me busco el alma
en el cuerpo
con las garras de las horas
afiladas,
seguiría siendo yo
si me abres los ojos.

Detrás de los días
que ya llegan acabados,
bajo el peso de la angustia.
Al costado de las frutas
y sumergido en el rio,
son mis babas.

Sube la niebla
y hay un frío que me corta.
Desde el pecho,
para el mundo,
una espada de cristales
me ha partido:

Soy de hambruna
y soy de migas de pan,
los cuervos me picotean.

Pésame
y estoy ahí:

El que sabe que la muerte
es lo único que pasa,
en realidad.

No me veas con mis sueños,
no me aprendas;
no a mí.

Casi abajo,
en la raíz
de nubes de humo,
en la alambrada
de las factorías,
a través de cada resto de comida;

De marea en los estrados.

Detrás del sol,
en gas solar,
llorando a chorros
analgésicos y ron,
podría ser yo.

Pediría que me encuentres;
pero he sido solo espacio
y tú eres todo en tiempo.

Omar Alej.