viernes, 8 de enero de 2016

Una ultima nota.


“Nadie puede predecir el pasado
cuando ya quizás no somos los mismos,
cuando ya quizás hemos olvidado
el nombre de la calle
donde
alguna vez
pudimos
encontrarnos.”

Abandonados. Gioconda Belli.


Querido Mr. Holmes.

He dejado instrucciones en la recepción y en cuanto llame al timbre le estarán subiendo un par de medias lunas, jamón y te, para su desayuno. Usted ya lo sabía que me iría sin despedirme. Muy probablemente haya estado despierto mientras yo me preparaba esta mañana. Con ese morbo suyo, usual, de hacer las cosas, no podía estar esperando nada más que esta nota, donde le deseo que alguna vez logre encontrarme ¿no ha querido intentar detenerme, para no perder en sus juegos mentales? Es un niño: un dulce y engreído nene con el alma oscura y al servicio de la luz. No por esto no es usted, al mismo tiempo, un caballero encantador; pero no basta…

Siempre fue muy brillante, cuando lo conocí resulto imponente de tan interesante. Sin embargo justo ese no es el modo en que un hombre debiera propasarse con una mujer. Los días a su lado los he pasado divertida y ahora pienso en el hecho de que usted haya registrado cada rasgo de este pueblo como una sucesión de pasajes, para un rompecabezas. Y lo pienso con tristeza; pobre hombrecillo que cree estar de vuelta de todo y no se entera.

Por favor no intente revivir la intensidad, con la que me toma, en otros cuerpos; no vaya a cometer vulgaridades, impropias de usted, intentando herirme ¿Aún quiere jugar a adivinar con qué tipo de hombre yo sería la típica mujer?  La última vez resulto muy afectado por su falta de poder ¿Será esa la forma que tiene de burlarse de todos, la que ha de mantenerlo en resistencia hasta que yo quiera encontrarlo o dejarme encontrar?

Le deseo que se divierta, no lo piense tanto si surgiera una opción de compañía; que sus manías lo dominen sin herirlo más de la cuenta, igual que a mí a usted lo rompe algo… lo deduje sin tener que demostrarlo –como usted haría. Decidió que leyéramos El retrato de Dorian Grey y quizá sea la última vez que yo quiera leerlo. Ya sabe, para no olvidarlo.

Encontrará su pipa preparada, justo encima de esta nota, para abandonarle he decidido usar un vestido negro. Justo a usted solamente debe abandonarlo una mujer como yo, vestida adecuadamente. Encárguese de resolver el único y verdadero misterio que hay de oriente hasta occidente ¿Quién he sido yo, para usted? Inténtelo, una respuesta contundente tal vez haría de mí una más de sus admiradoras, Mr.Holmes.

Me gusta imaginar que cuando este leyendo esto le tome por sorpresa el recuerdo de mi boca y se sonría; después de todo he sido yo una embriaguez inusitada entre tanto desapasionamiento. Yo lo hare –sonreír, cuando vea las aves a través de las ventanas del tren y que usted, aunque pueda explicarlo, no lo entienda. Su manera de escrutarme ha pintado en lo que muestro lunares que me harán recordarlo dando pasos entre delirios a través de la habitación: ¿ha podido descifrar la combinación de colores en el tono de mis ojos? Exacto, falta el otro color.

Una última cosa y espero no se decepcione. Usted no fue engañado, no esta vez y no por mí, nuestra historia de amor trata de ver cuál de los dos descubre primero que también es el otro.



Hasta la próxima vez.
Irene Adler.
“La Mujer”.

(Omar Alej.)

1 comentario:

Anónimo dijo...


Me gusta!! ME GUSTA! Lo disfruté un montón! desde el inicio me subía la emoción, me sentí él, me sentí ella... brillante ella! además escribirle de esa manera, tan perspicaz... "con el alma oscura y al servicio de la luz" que bello... sin embargo no basta lo encantador: O Si, amo la forma en la que le dice las cosas... la pena que le ocasiona, esa tristeza por él, me encanta la estela de elegancia que deja al abandonarle... para seguir guardándole la memoria. El detalle de dejarle el desayuno y pipa lista para él... Su manera de encararle la burla, la herida, el ego... la resistencia todo de él, poco de ella. Esta: "igual que a mí, a usted lo rompe algo... lo deduje sin tener que demostrarlo -como usted haría." me gustó muchísimo... muchísimo. no sé por qué, siento que es la esencia de ambos... su juego, su amor. Y es que además leo una superioridad innata en ella. O esa impresión me da, y me gusta mucho, porque lo imagino a él... si sonriendo, como lo imagina ella, y al mismo tiempo, pensando que lo ha hecho de nuevo... una sonrisa donde la reconoce (y hasta podría reconocerse a si mismo) y la ama por los detalles, la elocuencia y el abandono. Y al final es justo como acaba ella... Una Irene que también es Sherlock... creo es lo más bello, lo más emocionante, es lo que atrapa. “Ver cuál de los dos descubre primero que también es el otro"

FloresFer.