lunes, 18 de enero de 2016

La muerte, la mía.


“Un hombre viejo está sentado
A la sombra de un pino
En China.”

Seis paisajes significativos. Wallace Stevens.


Por esa franja se cuela el aire, por favor ciérralo; el ruido de mis dientes tiritando de frío podría generarles miedo a los que están en las otras habitaciones ¿cómo sé que hay otros en otras habitaciones? piénsalo, si solo tuvieran una habitación, para hacer esto ¿nos hubieran escogido a nosotros como a los únicos? no, estoy seguro que no. Escucha ese ruido, son cuervos ¿ratas? no, ratas no son, tienen que ser cuervos; prometieron que serían cuervos. Estaban por empezar a comer los nervios, de los muslos del angelito pequeño, cuando lo dijeron <<escucharan cuervos>>. Aunque quizá no habían llegado, para entonces, a los dos millones de suicidados, pudieron cambiar de idea. Sin embargo puedo decir, por el tipo de máscaras que utilizan, que no tienen el tipo de usar ratas… no las odio, no digas eso ¿por qué habría de hacerlo? ¿son repugnantes? bueno cualquiera diría eso de nosotros mirándonos debidamente: cualquiera diría eso de cualquier cosa si la mira debidamente.

El frío se ha convertido en el sitio en el que estamos, al menos intenta obstruir la corriente de aire; aquí no hay catarro ¡por favor! no se iban a arriesgar a que uno de sus babuinos a colores se contagie, todo está esterilizado; claro, el mando de la persiana, lo olvidaba. Bueno. Es que algunas cosas son como uno mismo por más que no sepamos quienes somos.

Detesto que reces en ruso, deberías de calmarte al menos por un día ¿no todos los rusos son ateos?; pero a ti te he visto no pasar más de doce horas dormido, después despiertas y todo es angustia, para eso debes tener muy en claro que no eres romano ¿Cómo haces para tener miedo de la simple idea de tener entre tus manos un papel?

No, yo me muero de frío: no me pidas que te abrace. Piensa que –al menos, no fuiste tú quien trajo a casa todos esos invitados oscuros… entiendo, por una vez creíste en el verano, bueno, eso te enseñara a no haber creído tanto; mírame a mi palpándolo todo, poniéndolo a prueba. No todo se cae, algunas cosas han permanecido ¿recuerdas la vida? aquí dentro -donde tenía el pecho- su dolor sigue siendo irrompible, ¡que no! no pueden ser ratas, ya no las usan. Se dieron cuenta de que describieron los huecos en el bienestar.

Siempre te han movido los malvados ¿de verdad la desenterraste con tus propias manos? ¿Solo la mitad? ¡qué graciosos! ¿Cómo fue? ¿Estabas a punto de desenterrarla cuando llegaron los mirones? No es muy común que un hombre pierda de ese modo la esperanza… sí, no digas que no; eso es perder la esperanza. Si hubieses confiado en que hay otros sitios, allá la habrías esperado.

¿Se desprenden? No, nunca he visto un cadáver en estado de putrefacción, tampoco en vida era muy bella. No busques tallar tus ojos ahora, eso lo prometen todas; sí, yo no fui mucho de ir con mujeres, tienes razón… un señor en un bar que tenía las luces modernas me lo contó: todas las compañeras que había conocido en su vida le habían jurado que él había sido el único rey en sus corazones ¿Has sido tú? ¿Prefieres que cambiemos de tema? Yo te lo dije antes, son cuervos…

La lluvia de fuego que cayó contenía sangre. No, no la probé por supuesto. Pero alguna vez me chupe una herida que sangraba y el ambiente de aquel momento tenía ese solido sabor a oxidado ¿La sangre era algo que después se hizo viejo y por eso tiene ese sabor? ¿No era sangre en un principio? Igual no me sabrías decir qué era antes ¿Qué sentido –entonces, tiene tanto dudar? Ya sé que no se trata de denunciar cual es la verdad, ya sé que se trata de denunciar cual no es la verdad; pero ¿qué sabor prefieres? ¿Acaso no depende de tu propio antojo lo que crees? Estos cuervos –por ejemplo ¿cómo te imaginas que son? ¿acaso muy grandes? tomando en cuenta que devoran las sobras de miles y miles de angelitos pequeños no concluyo que sean inmensos, más bien son muchos y diminutos: una pizca de carne por pico y es todo.

Maldito frío, justo en esa temperatura en la que no logro acostumbrarme ni congelarme, el maldito suspenso, la maldita esperanza. No digas eso ¿cómo podías haberlo adivinado?
Lamento que hayas tenido que verla así, tan como era.

Siempre te olvidas de decir la verdad, era un viejo poeta y un asesino. Lo quisiste tu; pero ¿quién más? Vaya, sin atisbo de tiempos por aquí y aún sigues diciendo ayer, hoy, mañana, después… nunca hubiese quedado contigo en tu verdadera nación. Cierto, ya no hay países. Vaya silencio has echado, ojala que pudieras llorar; yo lloraría contigo. Lo sé, es una broma cruel que hayan sido las farsas las que te consiguieran compañía: la farsa de una tarde, la farsa de una gracia, la farsa de una copa, la farsa de un deseo, la farsa de un amor, la farsa del amor, la farsa de ser amado, la farsa de ser amado, la farsa de ser amado, la farsa de ser amado… igual y es un poco duro de tu parte ¿no lo crees? ¿y por qué no? si te hubiesen visto cómo fue que llegaste ¿tu nación? pero ya no existen las naciones, está bien, explícate. Sin embargo no condenarías el amor que recibió el que nació libre, bueno no lo digo y ya está. Vaya silencio te has echado ¿no lo sé? entonces por qué decírmelo.

No logré vivir tantos años, ¿cómo fue? Uno se piensa que la muerte del universo tendría más grado de dramatismo. Un apagón está bien… ¿Y el sonido? ¿De cuervos? Malditos cuervos. No, no debemos esto a voluntades mayores, ni al azar ni al compromiso ni a las pasiones ni a la traición. Aquí se llega solamente atravesando la nada y sí, te lo dije antes, no somos los únicos ¿ratas? Que no, a través de la nada no hay ratas, a través de la nada no hay nada ¿Qué fue lo que viste? Eso pasa siempre que se abren los ojos después de haberlos mantenido mucho tiempo cerrados ¿Amor? Muy bien, pudo ser; pero ¿fue como antes? ¿Más grave?

Es cierto lo que has dicho, yo también lo imagino, después de la vida el amor es una constante sonoridad. Sí, parecen cuervos; pero recuerdan a las ratas.
Omar Alej.

2 comentarios:

Carolina Torres dijo...

Las muerte es el inicio de la inmortalidad, se entiende al amor y el dramatismo del mismo.

los cambios y la farsa son una broma cruel del presente , hiciste cambios por que nunca creiste en una nacion.

Bielvenido a la dulce oscuridad,de las simples ideas inmortal eres en la tierra por que a los grandes nadie los olvida

Anónimo dijo...

Dos personas que se conocieron bajo la idea de ¿Amor?; ahora solos en una habitación con la sensación de un clima duro, sonidos grises e ideas sin nubes, hablando de lo que es y como pudo ser bajo la pluma de caballero pero eso si, sin pretensiones de un nuevo falso futuro.

Carlito