martes, 12 de enero de 2016

A David Bowie.


“As long as there's sun
As long as there's rain
As long as there's fire
As long as there's me
As long as there's you”

Where Are We Now? David Bowie.


Hubo un momento
en el que creí
que sería indiferente,
que podría seguir leyendo la prensa
mientras bebía un café sin azúcar
en medio del frío:

“Las heridas del rostro
de quien aquí me acompaña
se llevaran mis cuidados”
Pensé.

Pero la orfandad
es algo más que la sangre
y David Bowie se ha ido.

No lo noté
ni en la luz
ni en los cristales empañados;
voy dándome cuenta ahora
y me pregunto
de qué material son realmente los ojos
de un muñeco de nieve, que es el único amigo
en la imaginación de un niño con fiebre.

Siempre tengo demonios por dentro,
algunos de ellos
sufren de falta de amor
y estos a su vez
conjuran a monstruos que usan plataformas
y que cantan con hasta nueve voces distintas.

Ya no es posible responder a ese duelo,
pasaron los trenes
y cada estación fue quedando en desuso,
por hoy me pregunto
si en su recepción
-allá a donde ha ido-
estarán aprendiendo de él
los secretos de tener todo un reino
en el espacio exterior…

Voy conduciendo
y están los símbolos de la vida
meciéndose en los cables de alta tensión;

Ya nadie sabe de mí,
no desde la última vez
en la que me encontraron
y había cambiado del todo.

No lo recuerdo
y quizá sea mentira –como cualquier cosa;
pero había entrado en un mundo
de dimensiones torcidas…

La soledad era un hecho
que nos miraba en la esquina
invitando a bailar
unos sobre otros
de cualquier manera.

Cada color exaltaba
los agujeros oscuros esperando a nacer en el blanco.
Hombres y mujeres
-y entre ellos marcianos,
fílmicamente rezándole a un dios
con lágrimas de heroína…

Me dijeron de varias vidas
donde mis deformidades
-estrenando belleza,
tendrían un momento divino
haciendo de héroe
sobre un teatro de paso:

Hoy están poseídos
los nueve sentidos
de la poesía
y al equivocarse de trazo,
la muerte
detiene en el tiempo
una figura elegante.

He cambiado mil veces
pero seguí siendo el mismo,
con un loop en la cabeza
que proyecta a David Bowie
como a un recolector de estrellas negras.
Omar Alej.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Homenaje de un grande a otro grande.

Mentor y fundador de un sin fin de nuevos titulos musicales tras las "descendencias" que dejo.

Carlito

Anónimo dijo...


Es hermosa la forma en la que puede llegar a marcar alguien a otros. A veces me parece increíble. Empezó a extrañarme esa "indiferencia" en un principio, incluso a preocuparme... porque no sé, parte de lo que es Bowie para mí, es por ti... y no leerte nada al respecto fue... extraño jaja
Me gusta todo lo que puede involucrar él en ti.. El frío, ay! esa ternura de un amigo imaginario para un niño enfermo... los demonios, los monstruos... las dimensiones torcidas, el ver la vida pero no sentirse el mismo "no desde la última vez en la que me encontraron" ... esos cambios.. Ese tiempo que pasa... La soledad incitando a la vida también, a bailar... a divertirse, es un poco de todo. "rezándole a un dios con lágrimas de heroína" ese vicio y esperanza en el mismo barco, debajo de todos los escenarios, en todos lados. Es la belleza de todo eso... es eso lo que me gusta! lograr ver actos heroicos en ello... Cambiar y seguir siendo el mismo... :) "como un recolector de estrellas negras" es hermoso!... "La orfandad es algo más que la sangre". Es por eso que creo que todo lo que fue, es o puede ser, es esencia tuya también.

FloresFer.