lunes, 14 de diciembre de 2015

Había una vez un cuento...

Tenía un despertar lento y de rasgos lúgubres; pero luego de llamarla por su nombre y con el nombre de todas las luces del alba, despertaba hambrienta.

Yo estaba, de la cintura para arriba, en el dulce cielo… 
y de la cintura para abajo, resucitando.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.


Bruja,
por la noche
y por el día
y por la voz en el mensaje
que, maldito en la botella,
surca el sur
y es naufragio…

Bruja
guarda un juvenil
cuerpo desnudo
en la piel de un suéter negro
que Pirata le ha dejado,
por si acaso no regresa
desde el valle donde cantan los collares
y hay fuentes de cerveza,
justo al paso
de las mil y un pizzerías...

De Pirata
saben poco en los registros de los bancos.
El orgullo
de ser nada y de ser nadie
lo proyecta sobre el viento
y navegando,
su mirada ve que hay formas a color
en el foco de ceguera
que persiguen los poetas
si hay neblina.

En diciembre,
juntos, son dos soledades;
se lubrican en un néctar de humedades
y un menjurje que da olvidos
los alumbra en una huida hacia adelante:

En el cielo
son dos rayos
y derrumban todo vuelo que regresa.

Bruja tiene un gran cabello
y caderas como zonas de tregua,
a Pirata
cada diente que ha perdido
lo descojona de la risa…

Con Pirata nada es fácil;
pero Bruja,
que hace tiempo se encontró
una pata de conejo,
lo resguarda bien al niño.
Lo resguarda
y le confiesa que no está
todo el mal hecho;
le asegura que él aún puede
hacer arder cada puerto de la tierra.

A Bruja y a Pirata,
apuntan los que no saben dónde van.
A Bruja y a Pirata buscan,
con la lluvia,
las fotografías del porvenir;

Pero a Bruja y a Pirata
pareciera que los une
el más antiguo de los ritos,
aquí y ahora.

Bruja
era la princesa de un castillo,
descendía de la torre
cuando vio que en aquel barco
solamente un tripulante disparaba,
y disparando
con ridículo al cuartel de las razones…

Quiso Bruja ver aquello,
beber ron
y aferrarse en la flaqueza de Pirata
al despegar.

Bruja
pasa por su lado
y Pirata que cojea,
que es disperso
y que tiene los pies
y las manos rojas,
no la muerde…

Juntos son
dos camaradas
y dos días,
que en la luna son mareas
de bellezas y de espantos.

Para verse
sacrifican mandamientos:

Bruja lleva almas de cine,
casi ama,
y Pirata va elegante,
va vistiendo todo aquello que sea amor.
Omar Alej.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Personajes históricos tan diferentes que por fuerzas de amor se hacen contemporáneos, Pirata con naturaleza dura y salvaje pero delicado con Bruja como si confeccionara el mas fino traje de seda y lino.

La botella en el naufragio no llega a la isla por coincidencia si no por destino.

Carlito

Anónimo dijo...


Es hermoso, me gusta leer un cuento de "villanos" justo en medio de las blancas navidades... con esos tintes oscuros de siempre, jaja no sé qué decir, me gusta mucho, me gana, me imagino un sin fin de cosas, esa complicidad a pesar de las diferencias entre ambos, imagino eso que los une.. esa parte... en diciembre... ay, no sé... jaja me gusta el "menjurje que da olvidos" la huida hacia adelante, siento que es porque ya se sabían de antes. Mmm imagino que provocan incertidumbre en los demás, quienes los ven, y me gusta eso. Esa extrañeza ajena, y también esa soledad, ese punto donde se encuentran en medio del océano y a media noche.. "beber ron, aferrarse en la flaqueza" donde se hacen camaradas. Me gusta que el amor está ahí en alguna parte sin estar completamente definido, sí, eso me gusta mucho... el amor que ella casi tiene, siente, el amor que él viste elegantemente. Creo que es muy bello, es un gran cuento, es bello saberse el uno al otro y verse acompañados en ciertos momento, o épocas.. Un cuento atemporal, sin “the end”, porque como los buenos villanos no se les vence a la primera.

FloresFer.

Anónimo dijo...


Y me da también no sé, es de esa belleza que de verdad me traslada, y quisiera verme ahí en esa complicidad tan linda. Donde son bestias que de alguna forma se cuidan... “no la muerde" :) jaja me hace gracia, me da ternura, me gustan y me dan pabajo también jaja

FloresFer.

Carolina Torres dijo...

Nuestros sueños son las soledades que tuvimos en ese muelle.

Colores,olvidos,caricias,besos nuestro Ayahuasca.

Perdidos, tratando de encontrarse en el camino, ambos guardaban sus temores, su sacrificio era ese amor que unia a la Luna y el Sol.

Los dos se encontrarian en cada eclipse , se uniria el oscuro amor ...