martes, 3 de noviembre de 2015

Pateador de miedos.

“Que ya la vida no separe lo que la muerte puede unir.”

Adonais. Percy Bysshe Shelley


Tengo miedo
de que la risa
burle el fuego
del delirio
y no enciendan mis velas;

De la naturaleza,
temo…

De que el amor
no sea mi sueño.

Algunos augurios
son terriblemente pasajeros,
no distingo
entre ella y yo
ni lo ajeno
de lo nuestro…

Tengo miedo
del valor de la derrota
y siempre un poco de miedo
a ganar en algo;

Del extraño
no es que tema:
reconozco lo profundo
en la distancia.

Es mi miedo
una lujuria,
un principiante…
miedo así,
emergiendo del deseo
y cargo solo
con mi miedo;

Pero
-al mismo tiempo,
¿Cómo sería imaginarte?

¿Sin el miedo
como podría abrazarme
a los demás?

Fuimos a tantas fiestas,
salimos de tantos soles
y después de tantos fríos.

Dijimos tantas palabras
en una intención de verdad
y guardamos tantos silencios
en una ilusión de mentira…

Fuimos tan rudos;
alguna vez.

Despejar de la nube la duda
y hacerlos llover
-los consuelos,
cantando a la virgen:

Hicimos caminos…

Despertar aquí,
sacados del barro;
irnos cercando en cada pendiente
y los huesos estando,
saliendo…

Con la batalla perdida
a lo largo del tiempo
-mediando semillas,
rezando a la luz
y siendo la piel de la oscuridad.

Inocente y trivial,
estoy haciendo la tarde
en un solo recuerdo…

¿Dónde está todo?
Metido en el pecho;
un motor engrasado:

Tener cuidado. Tener miedo.

Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...



ay! ese miedo a no tener fuego dentro de uno! "de que el amor no sea mi sueño" como si ese debiera ser el sueño por excelencia... "del valor de la derrota"... Me gusta, porque no es el miedo a derrotar, si no el valor que se le puede dar a eso. aja.. y ¿quien se lo da? me siento muy ahí, "derrotar" y "ganar"... "reconozco lo profundo en la distancia" :) me gusta eso, porque lo imagino tal cual, incluso un poco irónico, desde chiquito te dicen, no hables con extraños, no confíes, cuando sin querer, quizás es a quien menos se le debe temer, no sé, habrá casos en los que no aplique, supongo jaja... creo que tal vez ahí me desvié un poco ja... Me gusta, ese "al mismo tiempo, cómo seria imaginarte?" como si se reprimiera imaginar por temor a que se reflejaran cosas "inimaginables".. ¿Cómo podría abrazarme a los demás? me da tanta ternura. A la vez siento que sin el miedo tampoco habría fuego, no habría las mil sensaciones que nacen del ser vulnerable. Me quedo con la intención de verdad y la ilusión de mentira.... uff... me parece buenísima! Tan de siempre. tanto, para quedarse en intenciones e ilusiones, sin nada dado por hecho.. ah! "Fuimos tan rudos; ALGUNA VEZ. " reconociendo la fragilidad de temer... pero oye! QUE TAMBIEN FUIMOS RUDOS! jaja no sé, "alguna vez" me gusta porque creo siempre puede volver a ser. me da la sensación que no importa que tan hundido se esté, uno sale, me gusta esa imagen, los huesos estando, y saliendo.... como una imposición ante algo que se creía más fuerte que ellos.... " la batalla perdida" "siendo la piel de la oscuridad" me gusta ese aire derrotado, pero por eso, porque es como si se pateara al miedo desde dentro, sintiéndolo en vez de repelerlo y evitar sentirlo. "metido en el pecho un motor engrasado" como si algo/todo te oprimiera desde dentro, negro y pesado... pero de alguna forma afrontándolo, resistiendo, otra vez.

FloresFer.