jueves, 12 de noviembre de 2015

No quería el sol; era más grande un bronceado perfecto.


 "Donde hay mucho sentimiento, hay mucho dolor"
Leonardo Da Vinci.


La diadema del día
atravesó su boca.
La diadema del día
le hizo ir abriendo silencios
hasta encontrar el sonido
de la voz de su eco:
así fue duro aprender de colores.
La diadema del día
no sucumbió ante la masa.
La diadema del día
la fue arropando
hasta cubrirla de huesos.
La diadema del día
lo confundió
con otro hombre.
La diadema del día
le dijo -bebe de él.
La diadema del día
alumbro su vagina
y pareció recién hecha.
La diadema del día
propagó las canciones
de un abril en abril…
La diadema del día
interrumpió la sala
y el marido avergonzado
solo pidió café,
para soñarse un bigote.
La diadema del día
los vio pasear a los perros
sobre una playa en provincias.
La diadema del día
a nadie previno del lobo herido.
La diadema del día
estaba escrita en sus manos
y escribía.
La diadema del día
festejó que la lluvia
viniera de abajo:
llorando, llorando.
La diadema del día
-fortalecida,
pudrió la hortaliza.
La diadema del día
no solo fue hermosa…
La diadema del día
la convirtió en un vampiro…
La diadema del día
rápida hizo…
La diadema del día
ordeno que se usara
la piel del amor
para hacerse un sombrero.
La diadema del día
fue diluyendo
y llego hasta los planetas
que él escondía en su valija,
para destruirlos, ahora.
La diadema del día
la llamó hija de alguien…
La diadema del día
estaba loca en los años dos miles;
ya parecía –y no quise hacer caso,
el alma gemela de gente sin alma.

Omar Alej.

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