viernes, 6 de noviembre de 2015

5:49 am.



En foto: Celine.


Aun no amanece
y acá estoy despierto.

Afuera hay sirenas;
el efecto doppler
es una espiral…  
no alcanzo a saber
cuantas muertes
imagino al escucharlo:

Dedos entre dedos,
soberanía
en el carnaval de los huesos.

<<Pregunten a dios
lo de Darwin>>
dice una pinta
a través de las calles de abajo.

-Me acusan palabras-
-Me afectan ideas-
-En mi pecho pica un corcel-

Y a nadie he contado
que hay un chico triste
durmiendo en el piso
de mi habitación.

No sé
¿Qué me pasa?

¿Mi espíritu forja mi cuerpo
o con mi cuerpo
destruyo mi espíritu?

Dudo realmente;
no son patrañas;
no son esta vez
sino aquellas veces,
las otras.
Las de mañana.

Cada vez es más duro,
me digo que es bueno;
pero en cada poema que sueño escribir
no hago más que sufrir mucha falta de aire.

Quizá fui arrancado
de algunos destinos
y no tuve aún un origen.

Fui siendo cortado en el aire;
me aferro a dormir
y me subo en la tela
que cubre mi cama,
desde aquí he de espantar
a todos los lobos
que un día rescaté de los cautiverios…

Surge un delirio otra vez
y a veces quiero que no…
que no llamen,
no así,
tan violento,
tan antiguo,
los cofres perdidos en el fondo del mar.

Una parte es amor;
no quepa duda.
Alguna parte es sentir;
no quepa calma.

Y estoy aquí,
con la voz asomando
mis ganas de ser
y no soy.

Un mal planeta me rige;
se llama Ferdinand Celine:

Bukowski lo encuentra
y fueron atadas mis manos
al pacto entre ellos.

No parece mía
-mi vida,
no parece mía.

El gato follando
al otro lado del muro
¿será Dorian Grey?

Ojala pudiera abrazarme
a algún loco  
y que me entendiera
con cuanto temblor he leído:

Qué esfuerzo mezquino
es querer nacer.

Sin embargo
los hornos alegres
que envían desde el sur
su paciencia;
remontan el vuelo
y me confeccionan
con coscorrones
en la cabeza que tanto me duele.

Es muy importante;
ya no le temo
a quien pueda leerme,
solo me apego a mi propio duelo.

Con semejantes miradas
uno siempre despierta
aun siendo de noche.

¿De dónde vienen
tantos ríos
que riman con luna
los peces?

Quizá esté bajo tierra
¿cómo saberlo?


Omar Alej.

2 comentarios:

Anónimo dijo...


uuuf!! flaco! qué cosa! me quise hacer chiquita. Acurrucarme en un algún loco también. Me sentí en la madrugada, azul. MUY azul. ¿Qué te pasa? puedo verte escribiendo mientras el chico triste duerme a tu lado, tú. No sé si el espíritu forja el cuerpo, o el cuerpo destruye el espíritu. Me gustan esas dudas donde no se sabe que es o que fue primero. Qué cosa ocasiona a la otra, o quizás es un ciclo infinito donde ambas pasan al mismo tiempo. Donde una es la otra y ya. Las cosas de mañana... "en cada poema que sueño escribir no hago más que sufrir mucha falta de aire" ay! :/ Es bello y triste y frustrante, y angustiante. AH! "quizá fui arrancado de algunos destinos y no tuve aún un origen"... no sé qué tan bueno sea, pero me siento tan ahí TAN ahí. No es que lo comprenda, es que lo siento. "Alguna parte es sentir; no quepa calma" me gusta, como si la calma fuera ausencia de sentimiento. Cuando nada pasa, cuando nada se mueve dentro de uno. "asomando mis ganas de ser y no soy" "mi vida no parece mía" .... ay. se me llenan los ojitos de agua jaja. Sobra decir la ternura que me da el buscar refugio y comprensión de un loco. Es una imagen bellísima! tan llena de sentir. Me gusta imaginar, que cada vez que despiertas de noche, es porque alguien está mirando, me da terror y a la vez me fascina. demás "Semejantes miradas" .... "Quizá esté bajo tierra" :O pase de un estado melancólico a tener miedo, a sin querer y sin saber si se está más muerto que vivo... uff, que escena. Que texto flaco... lo siento. de sentir, no de lamentar.

FloresFer.

Anónimo dijo...

Un nuevo día para luchar contra dragones y rescatar princesas, colocarse la armadura y alegrar a quien te rodea con esa pinta de "niño listo" y todo esto después de ese ritual de 5:49

Carlito