lunes, 30 de noviembre de 2015

Matas de agua: Sueño.


“¿Duermes?, le dije. ¿Duermes? Nada nada...
el lienzo funeral no era más blanco.
Sobre la tierra de los hombres, nada
verá el ojo más blanco que aquel blanco!...”

Un sueño. Gabriel D'annunzio


¿Todo sueño
está en los sueños
y no más?

¿Cómo saberlo?

¿Quién lo dirá?

¿Es dictado divino
o voluntad?

Pedí de astros
la luz
y solo eran focos
en una correa
alumbrando un matorral...

¿Por fin pude ver
o ahora estoy ciego?

¿Les pasa a todos
o soy arquitecto
de un árbol seco?

(Lo hablé
con la mirada puesta en el horizonte:

Parece que los caminos de regreso
nunca se acaban.)

No querría reprocharle
a los ríos
la ingesta de peces que vale
llegar al mar;

Pero soy un hombre
y aquí, al santiguarme,
jurando por la cruz,
sé que podría –poder, respirar…
sin que tal hecho
parezca un milagro.

Creo entender estos signos
por las hojas sin sangre que hay en las navajas,
soy el sobreviviente
de una patria que no existe más:

Ni siquiera el último profeta.

Ni siquiera el primero.
Omar Alej.

viernes, 27 de noviembre de 2015

"Chispas de oscuridad"


…Y tu conciencia se calmara... mira, aquí está...
La tiendo hacia ti.»
Esta mano viviente. John Keats.


No sé si blanco
o negro:

Intento contar
para el logos
y seguir…

Antes que la realidad,
las lunas de cuarzo que en este momento
debieran estar brotando en flores
dentro del bolso de una señora
que entonces fue niña;
cuando me escondía para verla…

Antes que la realidad,
la cabeza de cabeza,
los pies en el aire,
bailando…

Antes que la realidad,
Los lobos a través de la llanura…

Los peces, esferas y golpes…

La vitrina donde no queda en venta ningún corazón.

Y el ruido del aire acondicionado
simulando un avión que me lleva
de esta oficina a una pelea de navajas.

Mi nena en el mar se está ahogando.
Mi amor en el mar se está ahogando.
David Foster Wallace, colgado en la cuerda, se está ahogando.

Antes que la realidad;
salgo de noche
vestido de negro
y pido un buen vino,
para acompañar las almejas.
Dedico un brindis por cada hijo
de una estrella en el cielo.

Antes que la realidad,
lo preciso en las cosas
que nos arrestan como a golondrinas,
la materia en el sueño
siendo forjada por una mano invisible:

En las bocinas del aire
canciones de perros y gatos
que son madrugadas
al pie de un poema; feeling blue.

Quede claro,
antes que la mentira de la realidad
cualquier otra cosa:

Un abrazo con el tipo en el espejo,
por ejemplo.

Omar Alej.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Vino peleón (Camboyano).


“Servidor no va a resignar el optimismo hasta que un mañana demuestre lo contrario.”


Riggan Redondo (Tertulia. Andrés Calamaro)


Me avisan que mañana muero,
insensatos:

Aquí tengo el boleto del avión
al que habría de subirme
con destino de México,
para quemar la Sonora  
que se ha olvidado del Omar Alej.

Así tratan estas gentes
a los moribundos,
no les dejan ni la dicha de soñar
con más días de ventiscas…

Si es que acaso
-de reojo,
busco el beso de la luz
simplemente están ahí afilando los cuchillos
y mostrando cabelleras enemigas
al reflejo que hace el río:

Ven que el odio puede más
y se afilian a creer que están pensando.

Si va en serio
que mañana cruzaran por esta puerta,
aquí, en broma,
los espero perpetuando la salud de estar enfermo
en un mundo que se ha vuelto un sanatorio.

Por momentos se descuidan
y me baño con la lluvia de los bosques,
esa gasa de frescura que se cuela entre los pinos
y recae entre las hojas que han caído
a los pies de otros otoños que subieron.

Somos muchos a los que quieren callar
y se descuidan…
personalmente he preparado,
para ellos,
cartelitos de inocencia;
pero vuelven
y los rompen:

Es muy serio gobernar sobre aquel
que siente diferente.

No defiendo con morteros
mi derecho
ni les pongo otra mejilla
-no la tengo.

Nací muerto
y no me importa:

El deber que he construido
fue primero
y lo de ellos no será más que venganza.
Omar Alej.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Despecho a chorros.


<<La quiero muchísimo, me importa que sepa cuán importante es para mí. Quiero que sea feliz porque es única y quiero que si cabe la posibilidad de que haya alguien más como ella; también sea feliz. No sé cómo explicarlo ¿esto es el amor?
Quizá contra todo, contra mí mismo, la prefiero a ella>>

Me sorprendió que dijera todo aquello solo porque yo le pregunté si quería comer algo.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.


Ya no siempre es una niña,
la otra tarde
reventaba una pancarta
contra un monumento
de revoluciones…

No pensé que fuera grave;
yo he tenido puntualmente
-y sobre el guion,
mis propias decepciones
al respecto de la obra que nos toca interpretar.

Hoy esta de lo más linda
y la recuerdo:
solo eso queda al tiempo
en que se callan los parlantes de la radio:

Tantas cosas deberían de haber sido.

Luce igual a aquellos tiempos
en los que volveríamos a ver los patos,
para ser como en la luna.

Hace meses que trabajo
en estos puentes,
cuando en ellos colisionan
los más simples estatutos de paciencia,  
vendo diarios
y cigarros
y revistas con el rostro de Beyonce en la portada…

No la veo cuando baja del auto;
pero está ahí.
Ahí está.

Ya no siempre es una niña,
se obsesiona con el vino de su cuerpo
en las miradas de la gente:

La intención del mar de fondo
puede ser que sea la playa
y las pelotas de hule
y algún niño ahogado…

Yo me paso por la cara
lo que queda de su aliento entre mis manos;
otro día les contaré
como evado la vergüenza
de soñar amor a chorros.

No la acuso por marcharse,
ni yo mismo sé si estuvo,
sueños cambian si no esta
¿De quién hago al recordarla?

Ya no siempre es una niña,
muchas veces lesiona avenidas
al pasar sus pantorrillas
en tacones ilustrados de ternura,
conveniente.

Mi compadre la desprecia;
nunca brinda
cuando digo que es mejor que ella este bien
y quedando por afuera
de la mina que construyen sobre mi
los capitales.

Él se mira en mi mentira
y de un trago estoy pidiendo

martes, 24 de noviembre de 2015

Solo un rey: Tony Soprano.


-Nunca te vayas de aquí- me dijo tocándose la sien. No entendí a que se refería hasta que un día, en mitad de un temblor, me acordé de la señora que recién me había preparado las quesadillas que compré, para el desayuno. Tenía un techito muy frágil, de lámina, sostenido con unas maderas.

Todo se movía y yo pensé en ella; creo que eso fue no irme de ahí, nunca.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.


-Aquel- me dijeron,
señalando a un hombre ancho
aunque bajito
-es el rey del mambo
e ilumina.

-Es muy joven- contesté.

Yo no esperaba demasiado;
he sabido que los reyes
son personas complicadas
y divinas…

Sabia de cosas
que no supe, yo, saber en alguien más.
Sin embargo
no se quitaba el sombrero en la mesa,
no frenaba su abolengo
ni brindaba de su reino a la salud.

Si al cruzarle por la calle
le deseaban un buen día
no decía ni siquiera media frase de concordia.

Es
-me dicen,
de las aves que hacen lumbre
y un artífice de arenas.
Siempre en pose de vanguardia,
con un don para el misterio…

Interpreta, en la guitarra,
y hace de Prince como un artista;

Pero jamás ha tendido una mano
a los humanos que lo miran hacia arriba.

Lee a Borges
y a Unamuno,
se cotiza como padre de la ciencia
y hay quien jura que lleva por adentro
la novena sinfonía.

Yo no esperaba demasiado;
he sabido que los reyes
son personas complicadas
y divinas…

Solamente que pudiera decir “hola”,
preguntarme cualquier cosa,
reprenderme si hacía falta.

Sin embargo no quería  ir queriendo.

No lo sé,
tal vez sea difícil,
para un hombre impresionante,
reconocerse en el otro.

Saber que la vida
sirve para eso...

Omar Alej.

lunes, 23 de noviembre de 2015

The Libertines: La reseña (olvidada)

“Don't look back into the sun
You've cast your pearls but now you're on the run
And all the lies you said, who did you save?”


The Libertines - Don't Look Back Into the Sun


El uno es la mitad del dos, después el dos es la primera parte del tres…

Joder, apenas recuerdo nada, y había prometido tomar notas…

La mañana del sábado 21 de noviembre desperté con resaca. A las 8:32 de la mañana lo llamé al Danielo. –loco, ¿quedamos 10:30/11:00, para irnos?- -quedamos- contestó. De ahí en más todo trataba de ir abriendo los ojos sin sufrir lesiones graves. Compartí desayuno y café con la familia; mientras desayunaba escogía mis atuendos de festival: no es lo mismo salir al mundo de fiesta con 33 años, el agravio es otro. Potencialmente sabes que has cambiado de patria, has pasado de la juventud al ridículo y eso sería mi arma. Con ánimo -y el apetito restaurado, volví a casa, para completar las condiciones del viaje. Por un instinto, desorientado, acerca de cuáles eran entonces mis prioridades, en el reproductor musical puse a los chicos de Calle 13. Un silbido alrededor del track número 3 me recordó lo que hacía y entonces cambié la música por el disco The Libertines.

Zapatilla converse negras (de piel), calcetines a blanco y negro (extraños círculos), pantalón de corte... qué sé yo (¡lindo, lindo!), cinturón de piel/cordero en color negro, camisa blanca hecha a medida, corbata de hilos (estilo Texas) con medalla, chaleco negro corte en U, americana negra y sombrero negro de asesino.


Tales fueron mis pintas que no llegué hasta las doce del día por mi compadre el Danielo. Por fortuna él aun dormía, su resaca consumía la mía propia (de tan fuerte); pero entre nosotros no hay competencias y como dicen los que saben “que importa un poco de sangre entre amigos”. Nos salimos a la calle previniendo un día muy corto; pero ancho. Yo le dije que tenía la sensación de que perdería algo, él me dijo que tenía una complicada falta de aire…después fuimos por ahí a que él comiera. Frente a un plato de birria y viendo en el televisor, que perdía el real Madrid por 4-0 contra el Barcelona, lo vi al Danielo re convertirse de nuevo en el hermoso caballo salvaje que suele ser. Ya una vez en el autobús, que nos llevaría a distrito federal, discutimos acerca de la forma que teníamos de beber bebidas espirituosas: Él un estilo de policía judicial y Yo en un tono de fuerzas especiales. –No eres sutil- le dije –Tú eres marica- me respondió. Durante el trayecto dormitamos un poco y también un poco veíamos las pelis que ponían en el pequeño televisor colocado frente a nosotros, una de ellas fue la de un padre en California al que deportan mientras su hijo lo observa irse; la otra es de un grupo musical ítalo/americano salido de Nueva Jersey (creo que la dirige Clint Eastwood). Todo era a cuento del viajante promedio que va de puebla a D.F; los muy cabrones no advirtieron nuestras resacas y por supuesto no nos invitaron ni medio trago de birra caliente, en fin.

Llegamos a la estación de autobuses (TAPO) y definimos que lo mejor era viajar en taxi hasta el autódromo, tomar el metro y seguir la pista se antojó por entonces una tarea imposible. Pagamos el peaje y nos subimos muy decididos a llegar de una puta vez. El acceso fue ordinario: puse la parte menor de un éxtasis en mi oreja derecha y las dimensiones de un porro dentro del cuello de mi camisa. Supongo que esperábamos un mayor oficio en la seguridad y creíamos un deber tener mayores precauciones. Sin embargo todo fue muy simple; además –cabe señalar, nuestros pases de acceso llevaban la leyenda V.I.P: MotherFuckers.

Una vez dentro del complejo, donde el evento se celebró, todo era re lindo, había montones de locales con venta de bebidas, de comida y hasta –muchos, de distintas atracciones. Lo primero fue comprar un par de cerves y organizarnos en los recorridos, para cada uno de los escenarios. Sabíamos que íbamos ver a Benjamin Booker (llegamos después de las 5 y ya había tocado) a Richard Aschroft, Ryan Adams, The Libertines, todos los demás nos suponían alegrías; pero no un compromiso (aunque advierto mi falta: Run The Jewels). Mi compadre -que es un genio azucarado, determinó en muy buena forma como nos iríamos moviendo de un escenario a otro y además teníamos tiempo. No lo puedo recordar muy claramente; pero debían de ser las 6 cuando estábamos parados viendo a Kiesza, una chica pelirroja que canta teniendo como banda un batería, un sintetizador y tres bailarinas: todo ello muy prendido y sustancial. Bebíamos nuestras cerves y caminábamos muy alegres viendo que la gente era toda muy de marte. Recalamos en la zona V.I.P y descubrimos que sería un privilegio ir a orinar. Aquellos baños siendo públicos olían -y estoy seguro aún huelen, mejor que el sanitario de mi propia casa. Pasamos las horas con bromas de carácter político. No les extrañe que sacáramos de aquel ambiente un contexto natural, para el odio del estado islámico a occidente: demasiada hilaridad parecía superficial y reprensible.

Hubo casos –aunque podría estar mintiendo, de gente que se quiso hacer fotos con nosotros, otros me venían a decir de mi outfit: lo querían para ellos. Entre tanto nosotros -muy civilizados, nos poníamos contentos con cada sonido, con cada cigarro, con cada respiro que podíamos usar de transporte… voy a ahorrar un par de cosas, para contar que vimos a the psychodelic furs: nos gustó. Tampoco me olvido de Father Jhon Misty: un profundo.

La primera cita se hizo ahí (serían las 7) Richard Ashcroft. Él solito con guitarra y vaya cosa… un furioso hombre delgado que cantó cada canción con los ojos muy cerrados y llevando, hasta nuestro sitio, la memoria de una década como la de los noventa, llena de corazón y de coraje. Que era un grande y que tenía muchos huevos, lo dijimos y brindamos: identificados. Justo ahí todo iba a prisa, el ambiente era de juegos y un sol, que había estado más cálido que caliente, despedía, sobre el hombro de la luna, una noche incandescente. Ryan Adams fue EL AMERICANO; tremendo set de músicas del sur de los Estados Unidos de Norteamérica; tremendo gusto a rock and roll. Unas chicas en un pub al que paramos -para rellenar ya no las cerves sino gin tonic´s, nos querían desnudar y hacernos usos y costumbres de chilangas muy, muy, fresas; pero tocaba Ryan Adams y nos fuimos a verlo sin mirar(las) atrás. Es un pedazo de cantante y es un tipo de esos duros, para entonces, muy borrachos, brindamos por él y por el gusto de que ya no nos importaba nada respecto a los otros mundos posibles.

The libertines llegaron. Hasta este momento (9:15 de la noche) el porrito continuaba sin estragos, impoluto y mezclándose entre los cigarrillos de una cajetilla que a esa hora ya mermaba en cantidad de habitantes. Lo prendimos y sonó el primer acordé; seria lindo que pudiera recordar algún orden de canción entre canciones, seria lindo que pudiera expresar algo más claro sobre aquella excitación de ver a Pete Doherty, Carl Barat y compañía: seria linda la paz mundial; pero no es y no recuerdo. Solo siento, vuelvo a mí, a nosotros, y me sonrío ¿Qué pasó?.. Me lo pregunto y no lo sé. Eran ellos, The Libertines. Mi compadre y yo nos abrazamos y bailamos y como ellos (Pete & Carl) nos perdonamos mucho tiempo de manía y desfiguro. ¡Sí! Querría recordar, eso es muy obvio; pero no sé si recordando lograría sentirlo tanto el movimiento de mis almas a través de tanta gente que tenía los rostros negros, absolutamente negros. Hoy ya sé que el Danielo y yo somos un rayo y jamás caeremos en el mismo lugar; no otra vez.

El regreso, accidentado, nos llevó a pasar la noche en la estación de autobuses. Dormimos en el suelo, bajo las bancas donde esperan las personas y después, a las 4:30 de la mañana nos subimos al autobús casi de un brinco: volver volviendo, la música viene sonando. Entre el saldo resultante, de nosotros en el festival, podría decir que gastamos muchos dineros, perdimos mi teléfono móvil y todo lo demás también. Sin embargo lo que digo es que fueron 33 años en un día de apenas unas horas que hoy olvidadas me resultan inolvidables; como todo lo que vale la pena.
Omar Alej.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Loop.




Yo le preguntaba
por el rumbo de un camino
que aún quedaba haciendo barro en sus tacones.

-Nada, nada-
me decía.

Y después,
sacudiéndose los ojos
se sacaba una paloma
de la risa;
menos mal que el pajarraco
parecía un cohete…

Era ajena
-como cualquier otra mujer
de hoy en día.
Me supo a primer día de vacaciones
y me inspiraba, para dar
a los peatones con acuses de sadismo:

Es muy duro
no caer en la cortina truculenta
de las cosas del amor.

Zigzagueante
en una tarde
se llevó mi tren de aire
y fue entonces respirar.

Cada día todo el día
yo escribía;
pero entonces me decía
que leer solo era vicio.

-Mejor cáete de borracho-
Eso fue lo que pensó solo al tocarme.

Merecí sus horas bajas
y atendí con la ironía
a los falsos lunares
que llevaba amarrados
alrededor del cuello…

No, no estuve dentro,
solamente alrededor.

Ahora mismo el planeta está girando,
puedo verlo;

Pero no iba a confiar en mí,
no después de haberle dicho
que yo era mitad hombre/mitad ella.

Omar Alej.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Sin diario de un Moto/Circuito. (2015)



Feliz cumpleaños a ti
que eres tú
y todos ellos…

Y también el otro ¿quien quiere saber?.

Llevas por vista
molinos danzantes;
pero hablaremos después.
Cuando calles.

Son treinta y tres
-quizá un poco más,
enhorabuena por ser
un superviviente.

Un súper sin poder alguno.

Por el amor incansable
a la Pamela
-tanto a tu madre,
y a la Nariz, Mar y Sol (Incluye al rey, al gigantesco rey sol)

Feliz cumpleaños,
viejo, sos el nene perdido buscando a mamá.

Feliz,
por sufrir a fondo
y el pacto de lobo con tantas huellas…

Con ganas,
e idolatría por lo del mundo.

Un caballero, canalla, tontito, genial,
y muchos más adjetivos faroles:

Te lo has ganado,
boludo
y farsante; mestizo.

Feliz cumpleaños del norte,
sobre la semilla de un desconocido;
descocido:

No hiciste falta, papá;
pero qué pena por ti.
Tengo una vida en momentos
y algunos de ellos me son viscerales
como las alas de un ángel de dios.

¿Qué más puedo decir?
He llegado a ningún lugar, siempre tarde.

Uno no sabe de donde
ni para qué;
pero soy bueno
pregunto ¿Cómo?

También esta ella
-es una mujer,
algún día lo sabrá
y mis reproches
harán ventisca
en una mañana con nieve…

Strawberry Fields Forever.

Hoy diez y nueve.
Noviembre del ochenta y dos.
Aniversario del credo del barrio.
Textura lunar del romance, querido.

¡Qué huevos!
Soy cursi
y no lo desdigo,
lo que dije borracho,
me voy.

Te amo, carajo, a ti, yo te amo: Godbye.

Feliz cumpleaños, flaquito,
eres un terco
y un asesino
y un gran imbécil
y un torturador
y un maquinita
y eres poesía, señor:

Focaliza:

No te vayas de frente
sin antes quitarte los protectores.

Feliz cumpleaños weon, mamarracho.

Para mimarte,
te he comprado la temporada primera
de los Soprano.

Omar Alej.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Lo digo en joda.



Vivamos de joda
y a ver si es posible.

Intentemos: querer escuchar lo que vemos.

De joda, vivamos.

En el azul y en el rojo y en el blanco y en el verde
de las estaciones.

Sin hilos ni dueños
curtidos en sueños,
como botones de flores.

Vivamos de joda;
juntando las manos
y compartiendo el preludio
del color en la piel.

Andando en las calles,
me dijo la estrella:

Yo fui su pasado
y justo es ahora
que tengo midiendo miradas
entre todos los espacios…

Hacer por cambiar,
rompe el tiempo:

De dulces las olas
me dejan con sal en el gusto.

Es donde mira el rayo,
es donde el grito surge,
es donde acaba el fin de los medios.

De joda, vivamos.
Una insolación solamente viendo el espejo
se antoja sensible
y de materia de espuma.

No solo es belleza,
además es nosotros,
la duda.

Vivamos de joda;
de patios de juego
y valientes.

Que digan las eras futuras,
pensando en nosotros,
¡Yo vivo de joda!.

Omar Alej.

martes, 17 de noviembre de 2015

"Liberté, égalité, fraternité"


“París, París, todo puede suceder aquí…”

Trópico de Cáncer. Henry Miller.

Portada de la revista Charlie Hebdo
Esto es un grito;
pero silencio.
No hace destino
ni viaje,
está aquí muriendo
mientras departe con las especies:
ya ha muerto.

Este es un grito,
no te despiertes,
me lo hago solo…

Sí,
son los fantasmas,
están ahí.
No,
no los veras;
son muy brillantes
y sus colmillos
rayan el cráneo de satanás;
uno es tan torpe
que queda anclado
cuando amanece;
y ahí va el demonio
con un foulard como sombrero.

Este es un grito;
pero silencio.
Es cada segundo
de cada minuto,
de cada día,
de cada mes,
de cada año,
durante el siglo pasado
y este que.. ¿pasa?

Lo tengo en mí;
si te parece
que me lo invento,
tienes razón
¿cómo haces tú, para vivir
sin ir gritando?

Algunos pueden;
pero yo no:

Nací naciendo…

Yo no me explico,
Solo recuerdo.

Este es un grito;
pero silencio,
todo lo puede:

En el arbusto
el viento mueve
-desde las alas,
el nido ¿qué? sin habitantes.

No, no es un beso
ni es la esperanza
ni que eras bella.

Fue solo un grito
y es en el nombre
de los que fueron
a ver si el cuerpo,
entre los muertos,
es su poema.

Canta hacia dentro
-calma de vino y pan,
crucifixión.

¿Ves en pedazos
en cada espejo?
Alguien gritando,
mientras medita
sobre el aroma
de las ausencias…

No es de dolor
o de emociones,
todo es el grito:

Cuando no llueve
y cuando hay diluvio.
De tierra en llamas
y fertilidad.
Dos contra uno
y uno aquí solo.

Este es un grito;
pero silencio.
Omar Alej.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Él, que persigue.


Yo no soy importante. No lo es despertarme -o acostarme, a las 4 de la matina con la noble intención de vomitar.
Importante es mi espíritu quemándose en la vida. La única técnica que me convenció, para ser divino, fue la de ser humano.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej. 


La perseguí
¡dioses del cielo! ¡Cuánto la perseguí!

A través de las calles,
doblando esquinas sobre el viento,
guardando silencio…
escuchando,
aprendiendo;
volviendo corrientes
los reflejos de estrella sobre el mar glaciar.

En los grandes hoteles,
en las casas de vicio,
en mi escondite, esperando.

La perseguí cada vez;
de cerca
y de lejos.

Alguna vez robé unos dineros
y fue por pagarle:

…Se llama Consuelo.

La perseguí mientras ella devoraba un libro de cabecera,
a la orden de ser heredera de Helena.

Siempre estuve detrás
o delante
o de bajo
o donde ella dijera
que era mejor, para mí,
ver con los ojos tapados
el corazón de la tierra…

Una vez me notó;
pero no era mi día.

La perseguí sin saber
que la perseguía
y me reía de un amigo
que le escribía poesías,
después me basto con verla:

Estaba tan viva
estando tan muerta.

Todo la imaginaba
y hasta yo fui imaginario,
creyendo que la perseguía
a través de todos los caminos
que vuelven de Roma.

Se iba en trenes,
en autobuses,
en aviones,
en otros brazos…

Iba de irse,
de eso iba su rollo.

No dudé -al perseguirla,
si estaba quieta
o se movía.

También lloró
-Aquella noche al perseguirla
guardé distancia,
salía de estar donde el futuro.

La primera vez de su muerte
el asesino fue otro
y aun así perseguí la marcha fúnebre
de mi fe.

Usaba lentes,
botas de nieve
y sol de playa;
todo según la complaciera…

La perseguí
porque tenía el cabello  
de mi color favorito…

No fue tan fácil,
había quimeras;
incluso algunos
que se llamaban Alain Delon
o Frank Sinatra.

El mundo es un lugar enorme
y a veces me perdí.

Me quedaba reponiéndome en la cama;
de vez en cuando salía,
tomaba cerveza
y tocia mientras fumaba.

Trataba de olvidarla
y repetía maldiciones en cristiano;
aquella forma
es mi forma de apestar y que me huela
y que se acuerde
de que llevo persiguiéndola
mucho de lo que podríamos contar
en un solo encuentro.

La perseguí
y aun la persigo.
Omar Alej.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Mr. Dear.


"Amar la existencia de la cosa más que la propia cosa, y la propia existencia más que a uno mismo: ese es el mandamiento supremo del acmeísmo... para nosotros el sentido consciente de la palabra, el logos, es una forma tan magnifica como la música es para los simbolistas."


Osip Mandelstam

En foto: James Dean.
Querido amigo.

El corazón de las tinieblas es un relato hermoso sobre las profundidades de los hombres; yo así lo interpreto y es en esa sensación que me emociono hasta las lágrimas. Me gusta su belleza, la que puedo creer y que quizá ni siquiera está ahí sino en el hecho de ver algunas tantas leyes convertirse en solo instinto. La belleza que quizá ha puesto Joseph Conrad, para que yo –o cualquier otro lector, pueda completar su propio hacer de ingeniería imaginaria. Esto es tan así que el propio T.S. Elliot lo cita al inicio del poema “Hollow Men”. Charles Marlow debe de encontrar a Kurtz y en la travesía de encontrarlo va encontrando que hay muchos Kurtz que son buscados por los mismos muchos Charles Marlow; no es tan simple, reconozco que soy torpe- siempre, para narrar lo que yo mismo aún sigo leyendo en mi cabeza. Lo que quiero decirte es que es esto lo que quiero decirte. Por supuesto que podría enumerar varias acciones que he ido realizando a través de la semana con sus días y sus noches.

Yo podría contentarte al contarte que fui al futbol –al estadio, y que he visto que el nuevo jugador –en general, me pareció una criatura frágil; pero muy frágil. Sin embargo nada de eso, para mi es emocionante o emotivo o singular. Cualquier otro te vendría a contar que su madre está enferma, que su padre perdió todo jugando a las cartas o que su mujer se ha liado –ahora, con el carnicero puesto que el taxista se marchó de la ciudad. Un buen hombre te hablaría solo apenas y de cosas importantes.

En mi caso las premuras son las otras cosas; la palabra (el enemigo) y los libritos y las lluvias y los mitos y la luna y algo más que no recuerdo... digo que es un enemigo, la palabra, pues reduce a conceptos jerarquías naturales muy inmensas y eso es cruel y es de lo mismo de lo que acusan a ciertas sociedades. No te creas que no sé que soy idiota. Por supuesto tú querrás que hable de mí y de la vida en un mundo que es real; pero no puedo. Te respeto y he escuchado que me hablas de las cosas que debía de comprar, para este invierno, o del sitio a donde van de vacaciones los famosos. Sin embargo –por favor, no te enoje que lo ignoré y que te diga que mi pulso solo es esto: un buen sueño, una imagen imposible, la poesía, las ideas, el deseo y la paciencia del objeto.

Yo estaría encantado de tener una opinión sobre el dinero y sobre la construcción de ese puente que te hace llegar tarde al trabajo cada mañana. Soy honesto –no me creas, si te digo que leí algo increíble, para mi es como decir “¡ya volví de matar indios!”; para mí es como decirte la verdad. No estoy loco, te acompaño si me cuentas que la nena ha dado, ya, sus primeros pasos; sé muy bien que batallas cada día por sacarle una sonrisa a días muy duros. Vaya imbécil que me he hecho, pues lo sé y no me importa. Tú me importas -por supuesto; pero no, nada de eso de vivir vívidamente.

Me disculpo por dejarte y no meterme carnalmente en la tierra que caminas. Me avergüenza si de pronto te parezco pretencioso y vanidoso y superfluo e indignante. No querría. Tú bien sabes que un día supe de la calle y del andar al ras del suelo; está muy bien, eso es muy grande. Justo ahora te recuerdo sin hablarnos y cargando cosas viejas a través de los automóviles en las avenidas; pero el lio es que hoy lo creo, que esa escena fue descrita por Vallejo o Darío o Alberti. ¿Me resigno a estar solo? No lo estoy, no te preocupes. Aunque lleno de tormentos, hoy morir es un plan maravilloso.

Y lo siento, por ahora lo mejor es que deje de escribirte. Voy sintiendo muchas ganas de contarte sobre el hecho de que me gusta mucho la palabra “adiós” y ese otro, yo, al que saluda.
Omar Alej.


jueves, 12 de noviembre de 2015

No quería el sol; era más grande un bronceado perfecto.


 "Donde hay mucho sentimiento, hay mucho dolor"
Leonardo Da Vinci.


La diadema del día
atravesó su boca.
La diadema del día
le hizo ir abriendo silencios
hasta encontrar el sonido
de la voz de su eco:
así fue duro aprender de colores.
La diadema del día
no sucumbió ante la masa.
La diadema del día
la fue arropando
hasta cubrirla de huesos.
La diadema del día
lo confundió
con otro hombre.
La diadema del día
le dijo -bebe de él.
La diadema del día
alumbro su vagina
y pareció recién hecha.
La diadema del día
propagó las canciones
de un abril en abril…
La diadema del día
interrumpió la sala
y el marido avergonzado
solo pidió café,
para soñarse un bigote.
La diadema del día
los vio pasear a los perros
sobre una playa en provincias.
La diadema del día
a nadie previno del lobo herido.
La diadema del día
estaba escrita en sus manos
y escribía.
La diadema del día
festejó que la lluvia
viniera de abajo:
llorando, llorando.
La diadema del día
-fortalecida,
pudrió la hortaliza.
La diadema del día
no solo fue hermosa…
La diadema del día
la convirtió en un vampiro…
La diadema del día
rápida hizo…
La diadema del día
ordeno que se usara
la piel del amor
para hacerse un sombrero.
La diadema del día
fue diluyendo
y llego hasta los planetas
que él escondía en su valija,
para destruirlos, ahora.
La diadema del día
la llamó hija de alguien…
La diadema del día
estaba loca en los años dos miles;
ya parecía –y no quise hacer caso,
el alma gemela de gente sin alma.

Omar Alej.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Ante los ojos de Gregorio Samsa.



Algo tiene entre las manos, un temblor: siempre otras manos.
Todo sigue igual que ahora; las cosillas y los trastos
se camuflan como fauna en un ambiente secular y mil personas
se amontonan desde afuera en su ventana, penetrando en su memoria,
para darle movimiento a cada piedra que en el río tiene un nombre que boquear.
En el pomo de la puerta anda un bicho y se aquieta; quizá ha visto suceder
algo igual a las almas agrietadas de un pequeño desterrado de la infancia.
Di que he dicho, si lo ves, que siempre aguardo. Un retrato es el camino
hacia ese sitio a donde fuimos solamente con los ojos y el dolor. Para adentro
de los muros yo lo siento respirar mientras se asfixia. Puede ser; pero es agobio.
Y un espectro en el espejo está ahí aun si no está. Solo libros con poesías de papel
son la guarida ante una muerte que hoy ha dado otra muestra del poder de la tristeza
en soledad. Ahora es tarde, para invitarlo a vivir: así se representa.
Omar Alej.

martes, 10 de noviembre de 2015

Un terrible boxeador.


Hasta cuando me moría de hambre
las notas de rechazo difícilmente me molestaban:
sólo creía que los editores eran
verdaderamente estúpidos
y sólo fui y escribí más y
más.
El infierno es una puerta cerrada. Charles Bukowski.



Tú eres yo
de un modo inaccesible:

Delirio en acabados
de papel,
para una fiesta de payasos.

Ojala supieras cuanto quemas
y mediar entre la luna y tú  
algo más que contracciones en la calle.

Pero no;
tienes caras,
muchas de ellas.

Son hermosas
y son farsa…
es el rostro
de los rostros.

Usas guantes
o me tocas con las púas que ahí están,
sobre el muro de los hospitales;
son tus manos
mi artificio
y es la voz que nunca tuve.

Tienes días de soñar
y bajas noches,
para darme con un susto
entre las líneas del destino.

Mientras leo
que por primera vez un hombre blanco
hizo de Cassius Clay
en una película de Hollywood.

Tú eres yo, aquí en el centro.
Te rodean los fantasmas;
te he nombrado
y logran verte
cual si fueras una mancha de tabaco en sus pupilas:

Justo entonces, tú, te vas…

Nadie ahora te persigue
y yo lo pago
de rodillas;
como si esperara ver el brote
de una mujer sobre la tierra de una maceta.

Me has robado
y luego en mi, pones el fuego de los ladrones de verdad.

Si tan solo la miseria fuera más
que estas pasiones
y pudiera remarcarme en el vacío
que hay detrás de cada sombra.

Yo que odio
y que te amo
lloro ahora
como lloran los canarios…

Búscame,
te estoy buscando.
De un impulso borra todo
y que el licor que hay mis tripas se derrame.

Ya lo sé
que solo tú comprenderás.

Ni siquiera esta muchacha
a la que rasco las muñecas
tiene tiempo de saber
si el amor viene
o solamente
-cada día,
se está yendo.

Tú eres yo,
no es un orgullo para ti
ni para nadie;

Pero nada,
lo suficientemente profundo,
pacta un acuerdo con la eternidad.

Te dejo aquí
-a ver si te leen.

Con solo un poco de ayuda
y medio día de suerte
yo podría parecerme a ti.

De carne y huesos.
Omar Alej.

lunes, 9 de noviembre de 2015

Moroso.


El poema supremo, dirigido
al vacío: éste es el coraje
necesario. Se trata de algo
bastante diferente.

Los Carteros Tramposos. Robert Creeley


Hay ciertas soledades desiertas;
entonces
se cae el camino
y ya no florece el allá
en ningún sitio cercano.

Yo soy lo más lejos
que podré llegar
y así apago la luz
y así vuelvo a ver.

Soñé con un mundo
donde no era necesario soñar,
bastaba con ir;
pero eso es de hoy,
de tiempos modernos
y tecnología… resiento su prisa.

Subida en mi espalda
-en todo lo delgado,
una hipótesis falla:

Es mi aversión del destino
y de la hora pactada.

Con toda la loza
en los fregaderos,
así es uno mayor
y es un tiempo roto;
por desabrido, las musas
montan sus aves y marchan
a rasgar vestiduras en algún club
para homosexuales.

Paso las paginas
de un libro de cartas;
compro lo que se debe comprar
y espero un error
en las invenciones climáticas:

Perfectamente armonioso
con la valija de viaje
de cualquier vegetal.

Pasando la tarde
a través de un vaso
en el que mueren los hielos…

¿Quién invento
la gramática azul
de morir en la playa?

El corazón como espejo
suele reflejar
un año en distancias.
Es cuestión de empezar;
eso dice la frase
en libros de auto-ayuda.

Yo me opongo y termino:

Tengo deudas por saldar.

Omar Alej.

viernes, 6 de noviembre de 2015

5:49 am.



En foto: Celine.


Aun no amanece
y acá estoy despierto.

Afuera hay sirenas;
el efecto doppler
es una espiral…  
no alcanzo a saber
cuantas muertes
imagino al escucharlo:

Dedos entre dedos,
soberanía
en el carnaval de los huesos.

<<Pregunten a dios
lo de Darwin>>
dice una pinta
a través de las calles de abajo.

-Me acusan palabras-
-Me afectan ideas-
-En mi pecho pica un corcel-

Y a nadie he contado
que hay un chico triste
durmiendo en el piso
de mi habitación.

No sé
¿Qué me pasa?

¿Mi espíritu forja mi cuerpo
o con mi cuerpo
destruyo mi espíritu?

Dudo realmente;
no son patrañas;
no son esta vez
sino aquellas veces,
las otras.
Las de mañana.

Cada vez es más duro,
me digo que es bueno;
pero en cada poema que sueño escribir
no hago más que sufrir mucha falta de aire.

Quizá fui arrancado
de algunos destinos
y no tuve aún un origen.

Fui siendo cortado en el aire;
me aferro a dormir
y me subo en la tela
que cubre mi cama,
desde aquí he de espantar
a todos los lobos
que un día rescaté de los cautiverios…

Surge un delirio otra vez
y a veces quiero que no…
que no llamen,
no así,
tan violento,
tan antiguo,
los cofres perdidos en el fondo del mar.

Una parte es amor;
no quepa duda.
Alguna parte es sentir;
no quepa calma.

Y estoy aquí,
con la voz asomando
mis ganas de ser
y no soy.

Un mal planeta me rige;
se llama Ferdinand Celine:

Bukowski lo encuentra
y fueron atadas mis manos
al pacto entre ellos.

No parece mía
-mi vida,
no parece mía.

El gato follando
al otro lado del muro
¿será Dorian Grey?

Ojala pudiera abrazarme
a algún loco  
y que me entendiera
con cuanto temblor he leído:

Qué esfuerzo mezquino
es querer nacer.

Sin embargo
los hornos alegres
que envían desde el sur
su paciencia;
remontan el vuelo
y me confeccionan
con coscorrones
en la cabeza que tanto me duele.

Es muy importante;
ya no le temo
a quien pueda leerme,
solo me apego a mi propio duelo.

Con semejantes miradas
uno siempre despierta
aun siendo de noche.

¿De dónde vienen
tantos ríos
que riman con luna
los peces?

Quizá esté bajo tierra
¿cómo saberlo?


Omar Alej.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Es el fin del mundo lo que quiero.

A mí no me respetaron los que fueron educados, para respetar.

De mí dicen:
 “Uy. Ese tonto… mis respetos”
Es así como lo dicen; los mismo tontos que no respetan ni a Cristo.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.


Nena ya no llores,  
yo te quiero.

Nena no lo llores,
yo te quiero
y aunque dudes que sea amor;
mucho más -que los amores,
es tener lo que yo quiero.

Te he pedido a los tres reyes;
pero antes ya he pactado
-por si hiciera falta
Y tuviera que salir huyendo a prisa,
mi declaración de republicano.

¡Qué tiernos excitados!
¡Qué amarga obscenidad!

Ya no soy contradictorio:
ahora soy contradictorio.

Siempre blanco:
siempre negro.

Tener lados
es lo único que tengo.

Nena ya no llores,  
yo te quiero.

Nena no lo llores,
yo te quiero
y aunque dudes que sea amor;
mucho más -que los amores,
es tener lo que yo quiero.

Cuidaremos a tu padre
y a tu madre;
estaremos de ambos bandos.

Por amor al arte
mataremos a cualquiera que pudiera
heredarnos con dineros.

Somos malos:
Somos buenos.

Tan gentiles:
Tan molestos.

¿Me recuerdas?
fui aquel viento
y ahora estoy nunca volviendo…

La verdad miente porque importa;
deshacer es el verano
de los devotos al invierno.

Cuando dije ser un pez
con dos piernas caminaba
en el centro comercial
más comunista del olimpo:

¿Es Platón de quien estas enamorada?

Ahí fue donde compré
tu excavadora,
con la misma que te dije
que algún día
te vería llegar muy alto.

Vamos aquí;
hoy que tengo tanta pena:

Miserables ángeles preciosos; ¡como son de feos!

¿Lo entiendo?
claro
¿de qué hablas?

En la esquina nunca dobles
y repite
que ir derecho
hace curva.

Nena ya no llores,  
yo te quiero.

Nena no lo llores,
yo te quiero
y aunque dudes que sea amor;
mucho más -que los amores,
es tener lo que yo quiero.
Omar Alej.