lunes, 19 de octubre de 2015

Canta, Colibrí; en naranja.


Pasa un momento. Has dicho una tontería, una tremenda absurdidad sale de tu boca sin saber cómo ha pasado; pero el día se te adhiere y hace que sea posible.
Aquel ridículo verbo tiene sentido: ay, de ti, en un día con suerte.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.


Yo no lo entiendo
y tú estás esplendida
mientras me lo explicas;
revisas que no falte nada
en tu bolso.

Lo ideal
es sortear en mis manos los tragos
y no entorpecerme la lengua
desfigurando argumentos
contemplativos;

Pero luego te ríes,
recuerdas
que ciertos animales
son muy amables al tacto…

Somos la calle
y nos sabemos muy poco:
Un beso en el cuello,
un freno en mano
y un motor que escupe humo.

Recuerdas tu piel y te ocultas,
haces la memoria
buscando un vestido mejor;
mi fe te la muestro
y señalo los cortes –aquí,
donde duele.

<<Tal vez nos salvemos>>
Lo digo cantando.

Por las mañanas que quedan,
volveremos a preguntar
-sin que podamos entenderlo del todo,
 ¿Dónde veré que te marchas?

Detrás de le esencia del tiempo,
como quien busca algo.
Tirando,
voy arrastrando conmigo piruetas;
molinos de viento
que reconvertir en gigantes,
amigos.

Me devuelve el frío
y reacciono;
si dices mi nombre
ya es más que la nube.
Debías saberlo
mientras yo limpiaba
-con fino detalle,
la única bala posible
en el tambor del revolver.

So pena de ser
otro desgraciado
con las ganas tristes,
alegro por ti
el resumen mortal de la espera.
Te digo que puedo
jalarla la luna
si soy obligado a vivir en tierra.

Seduce que sepas
como a menudo la gente no cree
en lo que es improbable…

Ayer por la tarde
soñé con un día;
no habían inventado las reglas del juego,
pudimos sentarnos
y solos mirarnos detenidamente:

Como enamorados
o como un par de idiotas.

Lo largo en tu estilo
es un mechón de cabello
y un revocado pasaje en el viaje,
la certidumbre en saber
ningún apellido en modos formales.

Tener solo el cielo
¿En qué nos convierte?

Yo quiero que llegues,
que en tus obsesiones
escales el agua
y puedo decirte
-en esto soy firme,
un par de palabras que te calmaran;
que me comprometen.

Durante esa belleza,
que pasa al estar
donde las fuerzas impactan,
también pasó un colibrí;

Dejando una estela
del color que surge
entre lo rojo y lo amarillo.
Omar Alej.

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