viernes, 9 de octubre de 2015

Caminé; era el desierto.

Desperté y la habitación estaba rota. Un cacho de muro faltaba y entraba por aquel agujero un sol más grande que el sol de afuera. Se sostenía –apenas, la foto donde ella y su hermana estaban con su padre. Supuse que un brazo mecánico, gigante, había entrado por ella cuando yo dormía; 
pues ella no estaba…

¿Sobreviví? Quizá, me sentí igual a una gran acumulación de polvo dorado, de oro.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.


Yo sueño que hay bosques
y que en ellos
aguardan secretos de olor,
tactos de madera
y aun -puede ser, algún lobo viejo;

Pero se impone el desierto.

Camino en el centro
de una ciudad que pulsa,
que avanza y se abstrae,
llena de balcones
y de gentes que agitan la mano.  

Los anillos de luz,
que enmarcan la noche
con  el trazo de fuego
de niños dragones,
supuran un magma violeta
y el desierto está ahí;
detrás de todo,
brillando.

Lo cubre un cadáver
en un siglo que dura
tan solo segundos;
si el mar es el mar,
es desierto.

Tú vas de nuevo al trabajo.
Estoy pensando que fumas
por no quedarte sin hacer nada
cuando una canción
se te ha llevado el sentido
a pedirme de rodillas
que cruce el abismo…

Ahora he roto otro vaso,
otro día
y otro par de pupilas dilatadas…
ayer -otra vez,
el viento te envuelve
en una singular crisis de belleza
sobre la que vale la pena escribir;
pero yo no escribo.

Quizá me hayas visto pasar por ahí,
buscando los ojos de alguna farola,
charlando de vicios con un hombre ciego,  
cerrando el camino
a flechas que iban en dirección
de una vela encendida por las dos puntas.

Yo te he visto a ti;
te nombré con las manos,
mis ojos estaban curtidos de arena:

Desérticamente,
sé que saliste de una fuente de agua
y que de las gotas que caían de tu cuerpo
han brotado alacranes;  

Pero es torpe y tarde decirlo,
de madrugada el desierto no admite rezos.

Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gusta mucho desde el principio, desde la habitación rota. Me quedé ahí un ratito.

Empezar con el sueño del bosque me llena de ilusión, ya sabes imaginar el ambiente y la humedad, para bajarme de un golpe a un ambiente más árido como que no lo esperé tan rápido, tan de repente, tan "despierta!" . Me gusta lo fantasioso, me gustan los niños dragones, el magma violeta, y ese desierto más nocturno, brillante. Viajas de escenarios tan oníricos a lo habitual de los días, a su vida, a la tuya, "otro día" "otra vez" Eso me gusta, sabes cómo lo imagino, como ir caminando por cualquier lugar y todo se estuviera volviendo arena a tu paso, "Te nombré con las manos, mis ojos estaban curtidos de arena" UY... es bello, bello y siniestro mmm como en un sentido angustioso sabes? tan bizarro literalmente, además me gusta esa intención de querer nombrar con la mirada y no poder. Esa imagen de alacranes brotando de las gotas que caen, es...!! Es buenísima! jaja Me gusta mucho, un desierto brillante, "polvo dorado, de oro" pero con cierta oscuridad en el no? jaja a mí me gusta así. No lo sé, creo que seguí soñando.

FloresFer.