martes, 29 de septiembre de 2015

Paradise is coming.


Alguna atravesé, siguiéndolo, un calle de casas gigantescas. Todas las ventanas estaban cerradas. Cada uno de los automóviles, de los que eran propietarios, estaban custodiando los garajes. Yo pensé que aquella gente era afortunada; nosotros íbamos tocando de puerta en puerta ofreciendo un servicio de reparaciones varias.

<<Aun cuando el invierno pasa esta gente se sigue protegiendo de tener frío alguna vez>>

Me lo dijo; como adivinando lo que yo pensaba.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.



Está por llegar;
es blanco con modos gigantes
y es rojo con el cabello negro
y es rubio con la piel negra
y es todo.

Vamos, es eso:
El invierno.

Mi pena es por ti, querida.
Sé que dije te quiero
y sí, te quería
y sí, una vez, volví a ti
a decirte que estaba perdido.

Lo sé y lo siento;
debiste pensar que mentía
y yo te aseguro
que decía la verdad;

Pero ahora el invierno está ahí, 
sosteniendo un racimo de rayos
que no marchitaron,
justo detrás de la luz.

Llámame imbécil;
pero casi he sentido
que puedo sentirlo
al meterme en el río
por primera vez…

Cuando pienso en lo poco que queda
de lo que será hermoso,
lo pienso que es el invierno
y si pienso en horrores
también invierno es...

Sabe de mí
lo que no puede saberse,
lo que aún no he sido,
y besa mi frente
para que duerma:

No siempre despierto
tengo el sueño dormido.

El invierno es la luna
y estando ahí
habré de irme hacia donde
fue que he empezado a vivir.

Nadie,
nunca,
jamás,
lo encontró
o tuvo el capricho
de verlo tocar a sus puertas.

Si me caigo de pronto
y la pesadilla lo cubre,
mi cielo con cuervos…

Si yo termino humillado,
en el paredón de los tontos;
con media lengua de fuera,
suplicando por agua
y viendo que los señoritos
desmontan el mito de la poesía;

El invierno no vio,
no recuerda;
me ayuda a borrar,
el rastro de huellas.

Siempre lo supo,
¡yo existo!,
y no lo desdijo.
No ambicionó ni siquiera hacerme,
fui su razón y delirio.

Digo que lo sé
pues al verlo
tendrá para mí
a cada estrella
cambiándome el nombre.

Con luciérnagas inmortales
caza a mis sombras;
era su destino
y es el invierno lo que a mi vendrá.

Ya casi está listo;
tengo el papel
y la tinta,
solo me falta el recuerdo…

Un solo recuerdo
esta vez.
Omar Alej.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cada quien virtualiza su paraíso a un modo tan alucinante que casi nunca aterrizan pero este es un ese estado real, fácil y lleno de valoración a los pequeños detalles de ese todo.

Carlito

Anónimo dijo...


Que invierno más bello, me gusta su encuentro... mmm, como si estuviera ahí siempre pero solo dejara verse en realidad a unos cuantos, o a ti. Me gusta la parte donde lo poco que queda de lo hermoso es el invierno, y los horrores también... me gusta esa dualidad, esa capacidad para estar en ambos polos, para dejarse sentir por el otro, para ser lo que el otro ve. "No siempre despierto, tengo el sueño dormido" besa la frente para que hibernes, que lindo no? Como si quisiera protegerte de él mismo. "no vio, no recuerda" Me gusta la complicidad que envuelve eso, podría desaparecerlo todo. :) ME GUSTA! sabes que? en ese ¡yo existo! no leo a quien escribe, leo ese paraíso invernal, aliviado porque está ahí, porque alguien lo ve y lo siente. Es un hermoso paraíso, nunca antes hubiera imaginado un paraíso así. La idea de escribirle... puedo imaginar esa emoción infantil al tener lápiz y papel listos. Pero se me cae un poquito, al imaginar que no hay recuerdo listo, eso me da mucha nostalgia. No recuerdo haber sentido la nostalgia tan blanca. Es hermoso, ah! me quedé pensando "Y es todo" en -todo- lo que podría ser.
Me gusta como remplazas el invierno convencional y todas las festividades que conlleva con este invierno que me parece más real, con más matices. El invierno que está dentro de uno.

FloresFer.