martes, 15 de septiembre de 2015

Muchas lunas tenga el hombre en la luna: ¡Fun!


…por el miedo que tenía a no ver nunca el mar: se decidió por la luna. Proyecto sus miradas en aquel cacharro flotante y sin angustiarse. De él aprobé el curso de conductor de cohetes invisibles. Le exigí darme una nota de excelencia; pero siempre fue muy reservado en cuanto a lo que un hombre podía -o no,  tener de locura.

Diario de un Motor/Circuito. (2015)
Omar Alej.


Así el cielo se nubla;
yo borracho
veo autos voladores
escurriendo entre mis manos,
tengo tantas ganas de besarte:

Son tantas mis ganas de besarte:
Solo tengo ganas de besarte:
En besarte se me van todas las ganas;

Pero aún donde me beses
no sería suficiente
y faltaría que besar
fuese prohibido,
solo entonces…

En un beso
-quien lo sabe,
vive el hueso de los besos
y mordemos tanto
que una espiga
se dispone en el flujo
de la sangre
y una luna siembra
en un corazón sin padres.

Cuando cuento
que lo he visto
algo niega que lo sé
y se rompe el vidrio
en el Alaska de un folleto.

Cada suerte,
laberinto de la idea
y amarillo sobre tela,
girasoles.

Así nace el mundo,
cielo.
Vuelto a las espaldas
de una cima
donde aún queda mar abierto
y en naufragios vacacionan
los poetas.

Si usted viera,
viejo loco,
lo que veo
enloquecería
y usaría mi dinero,
para irse;
pero a dónde:

La locura es un centro
ya de uso muy común
y siempre hay bares
con mejores concurrencias
en una siesta vespertina.

No dispongo de doctrina
ni de orbes literarias en la tinta;
así el cielo se nubla
puedo ver
y lo veo sin complejos
lo que puedo imaginar.
Omar Alej.

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