lunes, 28 de septiembre de 2015

Cuero de Jabalí; no se gasta. No se rinde.

No lo vi –jamás, venirse abajo. Alguna vez todos le dimos la espalda; yo dormí con su mujer, justo cuando a él lo tenían cansado los insomnios. Despertó y viendo en ella la mancha de mi boca, sugirió salir a comprar cervezas.

Se libró de ella, se libró de mí. Y en sus libros no quiso hacer lugar, para el miedo.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.


Si el futuro vuelve a ser,
nuestra pasión,
nuestra osadía,
nuestra luna
y el camino.

Es preciso que lo sepas:

Tengo el cuero grueso de un jabalí,
corazón a ciegas,
sangre de toro
y un alma
que –he pensado,
es jarabe de esperanza
que un niño vierte en lo impreciso de una pregunta.

No comprendo la traición
-no de ese modo,
y no creo en la venganza;
la venganza no la creo.

Bebo lluvias en Camboya,
me marean y me llevan
por un mundo
con el puesto de grumete…

No diría que te digo la verdad,
no diría que estoy loco
y no diría que en realidad
todo ha pasado.

Pongo esas,
las canciones de los hombres que son lobo
y son cordero.

Ciertas noches he quemado
una parte de mí
que es un ave de fuego
y que regresa…

Pido a dios
-sí, a veces lo hago,
nunca nada para siempre;
pero consuelo…

Me gusta la risa
que suma el olvido
cuando nos reímos de nosotros
en la cara del pasado:

Tiro mucho del payaso,
del payaso tiro mucho;

Luego lloro de emoción.

Mírame que soy materia que no cede
y vuelve a ser
y no se gasta.
Yo solito,
sin ayuda,
bajo el sol del mediodía,
medio desnudo,
yo lo era el de los ojos
con vergüenza.
  
Apenado,
haciendo uso solamente
de mis manos
y mi amor,
fue que te dije <<te amo>>

Luego todo
y luego nada.

Los domingos cierro
y lo veo bien,
¡Que lejano es el tiempo!
Pierdo, vuelvo al cero,
ignorado,
solitario en pleno ruego…

Volantín de sueños tengo,
soñador;
pero el cuero grueso
de un jabalí.

Tú, amiga,
te perdono
y ojala me perdonaras.

De momento en paz,
cada uno en su vereda
y tal vez -alguna vez,
mirando de re ojo
si es que el otro sigue ahí
o ya se ha ido.

Omar Alej.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Jabalí salvaje, alerta, protector, territorial, luchador e imparable.

Carlito

Anónimo dijo...


De inmediato te imagino jabalí, no sólo del cuero, en tu foto muy claro puedo verte la cabeza y colmillos (lo dibujaré) Me gusta mucho: "corazón a ciegas, sangre de toro" pero el alma dulce... Que bello!! Me gusta el -no creo ni la creo. me llevas en ese vaivén, ya sabes? Dónde puedo imaginar las canciones lobo/cordero, ese quemarse y volver para que otras noches pueda volver a arder. La risa y luego el llanto emotivo. Y si desde antes se siente el "yo solito sin ayuda" Veo los ojos jabalí sin furia, más bien con esa vergüenza y pena que describes, como si a pesar de tener el cuero más resistente, fuera indefenso, con cierta ternura... Pero luego das ese giro, donde parece que todo ha pasado y pasa... y nada pasará después. ¡Que lejano es el tiempo! Ah! AH! creo que puedo leer eso con mucha frustración. jaja como si cayera de tajo enfrente de los ojos sin que lo esperaras.. "de momento en paz," "mirando de re ojo" me gusta porque, es extraña la sensación de que nada se hace, solo se está ahí mirando, vigilando... que siga ahí. Pero, quieto... con la incertidumbre de saber que en cualquier giro de ojos el otro no estará más ahí... :O Así lo leí.

FloresFer