viernes, 11 de septiembre de 2015

Al jardín del amor; voy.



Voy a dar mi palabra,
que es el fuego
en mi juego,
y seré otra vez
un soldado
que mira de frente.

Tengo miedo,
don Luis,
esta vez tengo miedo;
pero puedo
volver al origen
del sol…

Me cansé de tener
que explicar
qué soy yo
y no quiero
tener que vivir
sin saber
donde queda
-en verdad,
el amor verdadero.

Solamente
tendré que apretar
con coraje los dientes
y aguantar
cada instante de tiempo…

Y no sé si vendrá,
tras de mi,
algún ángel,
demonio alguno…

Y no sé si dirán
que he perdido el control;
que hoy estoy engañado
por el sueño de un ojo
que no ve la materia.

Solo logro sentir
-de verdad,
que sí existe un lugar
donde crece el amor verdadero.

Todo puede ser
tan confuso,
todo puede ser
tan idiota,
y yo sé que podría
clavar la rodilla
en la tierra
y quedar
girando al final
en un solo día…

Y si sigo la estrella
y si pueblo la luna:

Nunca el río es el mismo.

Lo que busco
al cruzar los andenes del desierto
es llenarme los ojos con brillos:
nunca de oro.

Más que rey
quiero ser transportado
a otra esfera.

Y tener de mi lado
un amigo
que también quiera ver.
Que también viva
haciendo portales.

Más allá del dolor
que me mueve
a arrancar el motor
de mi alfombra
hay amor
-yo lo siento,
es el amor verdadero.


Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Amor propio, egoísta, moldeable, forjado en acero y fundido, abollado y reparado, que muta y evoluciona, amor fuerte y leal.

¡Grande Omar Alej!

Carlito