lunes, 17 de agosto de 2015

Resguardado en el momento...por costumbre.

No es para quedarnos en casa que hacemos una casa
no es para quedarnos en el amor que amamos
y no morimos para morir
tenemos sed y
paciencias de animal

Costumbres. Juan Gelman.


Veo el mundo
y me resguardo
en mi guarida…

Me enajeno en otras cosas;
realidades las evado
en mi burbuja.

Sigo el río con mis ojos,
de otro tiempo
alguien más nutre sus aguas…
gente ahí que no es mortal
aun la hay;
va caminando.

Sé que sueño;
pero sueño…

¡Bravo al toro!
¡al torero!
¡y al jardín de la poesía!

Tiran balas,
años largos,
leyes ocres.

Tiran puertas
y jaurías que dirigen
los hermanos de las presas…

Cada lunes,
nuevo día en el futuro,
como antes,
tras la muerte
y tras el odio.

Yo no puedo
-soy muy débil,
no lo enfrento:

Me le oculto,
animado por el árbol;
por mi pez
que tiene ganas de milonga.

Subo a nubes de volumen
y me canta Frank Sinatra.
Me describo en un cristal
con la cara de un imbécil
que es capaz,
aun, todavía,
de reírse de su pena…

Sé qué debo;
que el buen orden de las cosas
me reclama valentía
y voz de cambio.
Sin embargo
-por mediocre,
busco dentro de mí ser
tan solo amor.

No dispongo de vanguardias
ni de ofertas;
solo sigo algunas tradiciones
de sazón
y de cariños…

Tengo miedo
y me refugio
en mis quehaceres cotidianos:

Sonreír, Cantar, Andar,
besar, tocar, confiar,
bailar, vivirme y dar:

Mi guarida es dar.
Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡No decaiga pez! que su guarida esta en aquellas frentas que le hace a la monotonía del ir y venir.

Carlito