viernes, 21 de agosto de 2015

Imbécil.




Ya lo sé
que el dique roto
nunca más…

La nube negra,
me conviene
que me marche
y sé que el agua sube
y que arrasa en el escudo.

Sin embargo yo me quedo,
cada día voy y hago.
Guardo calma,
acompaño firmemente
cada día que extravía  
en sus presencias:

Miente fuerza
y humedades  
más allá de la mentira,
dique roto.

Su opulencia
y abandono,
las custodio;

Tanto antes me demanda
que yo mismo
nunca estoy en el lugar
de los presentes,
sin olvido.

Filmo
y firmo cada empeño
por saber sus vericuetos;
pero, frío,
se distiende
encaminándome a la culpa:

Cual si yo fuera algún otro.

Seguiré en silencio
y cuando cada cosa ruede
sobre el agua
me dirá lo que yo ya sabía:

Amo involuntariamente
lo que no se puede reparar.
Omar Alej.

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