lunes, 31 de agosto de 2015

Humanas aficiones de un mono.


“Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo,
si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones.”

Jorge Luis Borges.


Una madre gorila
le cierra a su cría los ojos
y oculta sus restos
entre la hierba.

Un momento después
unas simpáticas hienas
se alimentan con los girones
que han hecho del cadáver.

Vaya crueldad,
un instante más tarde
del más tierno gesto:

<<Rompo y construyo>>
parece decir,
la naturaleza.

Fui al cementerio…
había una tumba sin nombre;
de mármol las placas,
las flores aun frescas,
chapas y grabados en plata,
anónimamente:

Lo que recordaba
aquel muerto
fue que en su tiempo,
para vivir
tuvo que matar.

Utilizo mi fuerza
en reflexionar;
pero es inútil:

He pensado en la guerra
-que es el último fin,
y he firmado la paz
con horror agradecido.

En mi sueña el sueño,
vendrá una estrella
y será la semilla
del más fuerte árbol,
sin embargo
un ahogo me ataca
quedando sin forma
entre mi pecho y garganta.

Me anima el alegre,
me enturbian los tristes;
pero no pido poder ser feliz
y vivo, capaz,
medio muerto de miedo…

He aullado en el fondo
de una niebla espesa
-sin un solo testigo,
más dije <<te amo>>,
eso fue lo que dije.

A un momento soy libre
a otro momento un esclavo:
Lo que me contradice
yo mismo lo he dicho…

Tengo el cuerpo cortado
por fiebre;
pero recuerdo correr
en un campo de tierra caliente
y bajo una lluvia de sol
que me purificaba.

Cada vez que algo creo
me pregunto si acaso
creerlo no es
dejar de creer…

Lucido y delirante:
cierto, improbable.
Vital y suicida:
breve, infinito;

Mundano
y dios mismo

Lo sé y pregunto:
¿Soy un mono también,
lo mismo que un hombre?
Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...


Me gusta como unas ideas van conteniendo a las otras, la mamá gorila y las hienas en la naturaleza de creación y destrucción, me gustan los contrastes, y como los resaltas, crueldad y ternura. Y creo más que contrastes, es la dualidad de todo el texto. Me gusta pensar que el muerto anónimo es quien intenta reflexionar, que todos esos pensamientos y sensaciones le ocurren ahí abajo en alguna parte de la tierra, mientras los gusanos hacen lo mismo que las hienas al gorila. Por obvias razones me gusta la parte del sueño, la estrella, la semilla y el árbol y la forma en la que la acompaña ese ahogo, y no pude evitar querer tener esa sensación entre el pecho y la garganta... de la fortaleza de un árbol, a la impotencia de algo atorado ahí en las clavículas. Uy. El ambiente se vuelve tan denso, gris y pantanoso... tan de gritos ahogados... ay! me gusta oye! jaja Creer se vuelve parte de la duda y con ella dejar de creer realmente. No sé me parece contradictorio pero con tanto sentido a la vez. "Lucido y delirante: cierto, improbable. Vital y suicida: breve, infinito" me quedo con esa! Si, mono/hombre, cuando llego ahí, pienso que fácilmente el hombre muerto podría ser el crío de un principio. O cualquier otro mono. No sé, creo que comienzo a pensar de más jaja.

FloresFer