miércoles, 26 de agosto de 2015

Frágil; para qué mentir.


<<Maestro, lo que quiero es un pedacito de esa riqueza
que desprecia todas las riquezas del mundo>>

La cosecha. Rabindranath Tagore.


Me despierto con la brisa
de la aurora;
me he dejado abierta la ventana  
y tengo frío en mis dos piernas.

Mucho antes de que suenen
las alertas de occidente,
alimento al gran 630
y conduzco una autopista de mi mente
mientras suena Luis Alberto.

Mi gimnasia matutina
es muy fugaz
y precavida;
me cuido de cansarme.

Luego al baño:
tres minutos en agua caliente
y otros tres de luz helada:
me distienden en un valle
imaginario
de semillas de pasión…

Salgo a calles que conozco,
voy acicalado.
Imito al hombre que un día fue todos los hombres
y nadie se entera,
es mejor así.

Al subir al colectivo
intento ver;
con sus rostros las personas
hablan claro…

Una vez en el trabajo
ocupo el tiempo material de mis esfuerzos
y metiéndome en la grieta de tal orbe
escribo textos increíbles,
imposibles…
indignantes.

Por la tarde
vuelvo a casa caminando,
me planteo el fin del día
y cada cosa es como es.

O veo televisión
o leo un libro
o bebo algo;

O solamente me tumbo desnudo
a respirar.

No sé si en mi vida
habrá un vino mejor
que amar devocionalmente
a mi madre
a Marisol
y a Pamela.

No sé si el fuego en mi pecho
algún día hondeara,
sin dolor en algún otro pecho;

Pero en mi sueño
hablé con Van Gogh
y me dijo haber sido
un hombre frágil.

Frágil como el mar en calma,
como la amable palabra
que se queda en boca del desprecio.

Frágil como cascara de nuez
y como un puente.
Frágil
cual si fuese un momento de alegría
y nada más.

Me contó que todo el tiempo...
Me contó que todo el amor…
Me contó que todas las lealtades…
Me contó que toda libertad…
Me contó que toda vida…

Frágil,
como aquello que está roto
y no termina aun de romperse.

Pero pintó
y fue a más,
se hizo fuerte,
comprendió.

Omar Alej.

1 comentario:

Anónimo dijo...



uy!, que te digo?, me parece bello bello! me llevaste despacito por tus días, ¿cómo cada detalle, por más ordinario que sea, puede sentirse tan distinto? para empezar eso, me gusta la calma con la describes la rutina, sin tedio, simplemente "cada cosa como es" Y luego sin darme cuenta ya estoy inmersa en esa fragilidad... los "no sé" Esa parte en la que no hay mejor vino que amar a tus mujeres, me gustó un montón. Siento que hay un punto en el que la fragilidad de Van Gogh, tal vez sea la fragilidad de vivir, además es una fragilidad muy bella no? "un momento de alegría y nada más" algo más como delicado, "como aquello que está roto y no termina aun de romperse" que bonito, lo imagino con tintes azules... y aunque "se hizo fuerte, comprendió" siento que esa fragilidad está ahí... como si solo se hiciera fuerte para romperse de a poquito y evitar romperse por completo....

FloresFer