lunes, 31 de agosto de 2015

¿Yo? Te amo. Mi amor sagrado.


Tuve una pesadilla y al despertar los propios locos del asilo me miraban asombrados. No sé qué habré hecho mientras dormía: ¿Qué reflejo había sido lo que yo soñaba?

Fue sencillo; solamente fue que había soñado lo que -en realidad, sentían respecto a ellos mismos… en definitiva, los excusé.

Diario de un Moto/Circuito. (2015)

Omar Alej.


Bésame, niña:

Somos iguales;
dos niños muy feos
que no cotizaron;
que han sido expulsados
del aparador…

Tenemos manchas
de sol
en las mejillas,
los dientes sucios  
y la inocencia  
de ser salvajes,
comiéndonos
y con las manos.

Dímelo alegre,
llena de risas,
que hay mundos más
sin hermanastras.

Tú estás aquí,
acompañada
por mí que soy
a quien tú quieres;

Lo has conseguido
y nadie más…

Pobres algunos,
son solo odio
y pesadillas…
malos recuerdos
y hasta nunca.

Dicen venenos
y pediría
por quien no sabe
amar primero
y amar después.

Quieren dañarnos,
“débiles”-dicen;
pero aquí estoy
y te protejo
igual que tú
a mi me proteges:

Yo soy un ángel
y tú estás divina
sabiendo que soy un amigo
capaz del bien
en nombre tuyo.

Qué claro fue
irnos nosotros:

Nuestra casita,
sin mucho lujo
y sin querer
usar de más la juventud,
es una tarde
donde las ondas
no se limitan
a converger e ir pasando:

Abren acciones
-aquí se hace,
y hacer ideó
algo mejor
que vender humo.

Te hare canciones,
una novela,
tendremos perro,
y si lo pides
renunciaré
a los parnasos
de mis dos dudas…

Daré mi fuelle
a tu alegría.

Siempre existieron
los detractores de la belleza
que no entendían
-los pobrecillos;
pero eres tú,
mujer con alma.

Perdonaré
y volveré limpio,
como me has dicho
qué debo hacerlo…

Chicas
y chicos,
seres fútiles,
cuasi mezquinos:
busquen amar,
lo necesitan.

Que bella tú
y que bello yo,
entre tus brazos,
tienes razón:

Nada es más fuerte que la bondad.
Omar Alej.

Humanas aficiones de un mono.


“Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo,
si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones.”

Jorge Luis Borges.


Una madre gorila
le cierra a su cría los ojos
y oculta sus restos
entre la hierba.

Un momento después
unas simpáticas hienas
se alimentan con los girones
que han hecho del cadáver.

Vaya crueldad,
un instante más tarde
del más tierno gesto:

<<Rompo y construyo>>
parece decir,
la naturaleza.

Fui al cementerio…
había una tumba sin nombre;
de mármol las placas,
las flores aun frescas,
chapas y grabados en plata,
anónimamente:

Lo que recordaba
aquel muerto
fue que en su tiempo,
para vivir
tuvo que matar.

Utilizo mi fuerza
en reflexionar;
pero es inútil:

He pensado en la guerra
-que es el último fin,
y he firmado la paz
con horror agradecido.

En mi sueña el sueño,
vendrá una estrella
y será la semilla
del más fuerte árbol,
sin embargo
un ahogo me ataca
quedando sin forma
entre mi pecho y garganta.

Me anima el alegre,
me enturbian los tristes;
pero no pido poder ser feliz
y vivo, capaz,
medio muerto de miedo…

He aullado en el fondo
de una niebla espesa
-sin un solo testigo,
más dije <<te amo>>,
eso fue lo que dije.

A un momento soy libre
a otro momento un esclavo:
Lo que me contradice
yo mismo lo he dicho…

Tengo el cuerpo cortado
por fiebre;
pero recuerdo correr
en un campo de tierra caliente
y bajo una lluvia de sol
que me purificaba.

Cada vez que algo creo
me pregunto si acaso
creerlo no es
dejar de creer…

Lucido y delirante:
cierto, improbable.
Vital y suicida:
breve, infinito;

Mundano
y dios mismo

Lo sé y pregunto:
¿Soy un mono también,
lo mismo que un hombre?
Omar Alej.

viernes, 28 de agosto de 2015

Un mono en el camino.


La miraba ir perdiendo el control hasta que llegaba a la perturbación más absurda que haya podido ver. Yo me atacaba de la risa y la molestaba con intrigas.
Estaba poseída por ella misma y no sabía quién era.
La última vez le reproché su falso ardor; fue cuando me dijo:

<<No tienes ni idea de lo que te estoy diciendo.
Tú no sabes lo que es vivir con la persona que más has amado en tu vida>>

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.


Soy el poeta oficinista,
qué delicado.
Qué insólito estar alegre
de estar frustrado.

Tomo las notas
y las releo
¿Ocultan algo
o solo es que soy muy ciego?

Mírenme así,
engominado,
diciendo <<sí>>
y luego rimando…

Me salgo aquí,
vivo encerrado
y veo que hay gente…

Van a pescar,
platican cosas,
muerden sus uñas,
se ruborizan:

¡Son tan hermosos!

Quizá el mar sea
-para mí,
menos profundo de lo que jacta;
no es como el río.

Lo que nunca objeto,
es la verdad:

Si hay camino iré;
solo,
en procesión,
obligado
o de rodillas.

Si hay camino
iré roto,
en partes,
culminante,
indistinto,
diferente,
pernoctante,
sonámbulo.

Iré siempre;
si es cansado,
si es muy largo,
si son llamas,
si hay tormenta…

Si ahí asedian
lobos viejos,
yo iré igual.

De descalzo.
Reventado por la espalda.
Amarrado por el cuello.
Con la fuerza picada
y tambaleante:

Cual si fuese
el gran espíritu
de toda enfermedad.

Si hay camino,
podrías salir a tu jardín,
prepararte limonada,
llamarlo a ese colega…
disponer una sombrilla
e ir haciendo planes;
mirarme pasar
con espuma en la boca,
como hiciste alguna vez.

El camino es cada hoja,
cada piedra,
cada gota de mercurio
y cada ser en este mundo
a la deriva en cada aire.

Si hay camino,
de fantasma,
de difunto,
de buen viudo,
de pálida piel
y alma negra.

De vil polvo
y madre tierra;
lo andaré
y seré andar.

Ya qué importa
el tiempo así
que habré pasado,
tan detenido…

Pasaré del corazón
a las palabras
y de las alas
a la escama.

Desde el este
hasta el oeste
será grato no morir
en el intento
de vivirme.

Si hay camino,
a mi modo daré gracias.

Omar Alej.

jueves, 27 de agosto de 2015

Solo necesito mañana.


“Aunque me fuercen yo nunca voy a decir
que todo tiempo por pasado fue mejor.
Mañana es mejor”

Cantata de puentes amarillos. Luis Alberto Spinetta.


Gracias, guapa,
lo necesitaba
y ya me voy…

Me dirás que justo ahora
es muy tarde;
que el descargo de mi cuerpo
-sobre ti,
no corresponde a este cinismo.

Sin embargo
nunca, no.
No me juego las monedas
por la gloria
y muchos menos en comprar una guarida;

El camino de tu cama
a mi merienda
lo recorro con el coro del fracaso,
in crescendo.

Revestido aun de ron,
contrariado en la memoria,
no lamento haberte invitado a jugar:

Sabía que no teníamos
ninguna posibilidad,
más allá de una partida de coraje
en la mesa de billar.

Ayer, sí,
antes,
yo intente merecerlo.
Cada día lo cumplía, estar puntual,
y consagrado a ser antena
intencional del universo;

Pero la vida jugaba sus juegos de verano,
alevosa me tiraba por el cuello
y arrastraba mi vergüenza
en un hondo cataclismo
de esperanzas.

Me mudé por lo civil
al sol del sur
y prosperé en la vanguardia del coctel,
cuando diciembre.

Serio,
muy, muy serio,
era aquel que comparece…

Implacable, yo,
un réprobo de obediencia
y voluntad,
anhelaba recompensa;

Cualquier día despertar
y estar despierto
justo en medio de una lluvia, solo mía.

Puede ser que fuera suerte
y puede ser que lo que di
no fuese mío:

Yo cambié,
para saber si sería eterna
la dulzura de mi fuerza concentrada
en sostener aquel momento;
pero, loca, fue la vida
y no escuchó que me rompía.

No contó con que sabía
y no importó cuanto callaba…

Me lamió
cual si un león
hoy me escupiera.

Lo sentí el gran dolor,
presa del miedo creí en Dios
y en casi todo sacrificio;
pero jugaban,
pasando el rato,
y yo angustiado:

Sólo,
esperando que fuera cierto el paraíso.

La realidad no fue real
y vuelvo al juego;

Dímelo, tú,
que eres muy guapa
y llena de pecas:

Cuesta creer
que a mí me llamen perdedor.
Omar Alej.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Frágil; para qué mentir.


<<Maestro, lo que quiero es un pedacito de esa riqueza
que desprecia todas las riquezas del mundo>>

La cosecha. Rabindranath Tagore.


Me despierto con la brisa
de la aurora;
me he dejado abierta la ventana  
y tengo frío en mis dos piernas.

Mucho antes de que suenen
las alertas de occidente,
alimento al gran 630
y conduzco una autopista de mi mente
mientras suena Luis Alberto.

Mi gimnasia matutina
es muy fugaz
y precavida;
me cuido de cansarme.

Luego al baño:
tres minutos en agua caliente
y otros tres de luz helada:
me distienden en un valle
imaginario
de semillas de pasión…

Salgo a calles que conozco,
voy acicalado.
Imito al hombre que un día fue todos los hombres
y nadie se entera,
es mejor así.

Al subir al colectivo
intento ver;
con sus rostros las personas
hablan claro…

Una vez en el trabajo
ocupo el tiempo material de mis esfuerzos
y metiéndome en la grieta de tal orbe
escribo textos increíbles,
imposibles…
indignantes.

Por la tarde
vuelvo a casa caminando,
me planteo el fin del día
y cada cosa es como es.

O veo televisión
o leo un libro
o bebo algo;

O solamente me tumbo desnudo
a respirar.

No sé si en mi vida
habrá un vino mejor
que amar devocionalmente
a mi madre
a Marisol
y a Pamela.

No sé si el fuego en mi pecho
algún día hondeara,
sin dolor en algún otro pecho;

Pero en mi sueño
hablé con Van Gogh
y me dijo haber sido
un hombre frágil.

Frágil como el mar en calma,
como la amable palabra
que se queda en boca del desprecio.

Frágil como cascara de nuez
y como un puente.
Frágil
cual si fuese un momento de alegría
y nada más.

Me contó que todo el tiempo...
Me contó que todo el amor…
Me contó que todas las lealtades…
Me contó que toda libertad…
Me contó que toda vida…

Frágil,
como aquello que está roto
y no termina aun de romperse.

Pero pintó
y fue a más,
se hizo fuerte,
comprendió.

Omar Alej.

martes, 25 de agosto de 2015

Involución: Poesía.


Yo no soy un tipo que quiere ser el tipo que escribe poemas. Soy el tipo que escribe poesía.
¿Tú nombre?.. ¿Además?

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.


Veo la mañana
que pasé tirado al sol,
escuchando el hacer de los animales;
la veo, está convertida en un guante:
uno de tela  
que guardo al lado de la cama.
No tengo idea del por qué.

Siento el beso que me dio mi madre
en el colegio,
justamente porque venía triste
de haber sido rechazado, para el juego de los besos;
hoy está convertido en un frasco con monedas
y no las cuento…las hago sonar.

Veo cada uno de esos momentos,
aquí y ahora,
convertidos,
momentáneamente.

Me acuerdo de la estación de trenes,
de la gorra de béisbol,
de los mellizos de Minnesota;
de lo que era tener toda la vida dentro.
Ahora está convertida en un garrafón de agua
en una base blanca de cerámica
-clase media/proletariada,
diseño de Agatha Ruiz de la Prada…

Perdóname;
pero te imagino tomándote a broma
nuestras distancias.

Una escena en particular que me gusta
es la de encontrarme bebiendo en casa
-un poquitín borracho,
y quizá tú yendo de fiesta,
de rumba
y de fiesta
y de rumba
y de estrellas…

Con tus amigas
-las putas,
y diciéndoles en el auto
“tengo ganas de mear”.

Y que vengas a casa,
a pesar de nuestras distancias.

Y que uses las manos
y que abras la puerta
y me encuentres borracho
-un poquitín.

Y que no nos hablemos
y que yo te escupa
y que tú me escupas
y que tú te vayas
y que yo me quede
y que me ignores
y que yo te ignore
y que yo te ame...

y que tú me ames
de un modo mejor que ir al doctor
o que salir, para honrar los domingos;
yo me lo imagino.

La noche es así;
tiene sus momentos,
sus deberes rotos,
sus indumentarias:

Yo estoy ante el río,  
de una tal manera que tú no comprendes;
pero que tú…
que tú también.

Que tú también,
yo me lo imagino,
perdón.

Te amo tanto que no puedo despertarme
sin ti
ni un solo día;
ni siquiera en el pasado.

Busco otra cosa:
sé cómo huele,
sé cómo sabe;
lo que es.

Sé cómo miente.
Sé cómo vibra.
No sé ¿Dónde está?

Hombre,
¿cómo llevas estar tan solo?
¿cómo haces para..

¿Cómo haces hombre,
para sobrevivirte?
Omar Alej.

lunes, 24 de agosto de 2015

Mi paraíso; mejor no mirar.


Yo llegaba siempre al final de la fiesta. Ni la Mary ni la Susana habrían bailado conmigo de haber quedado algún otro. Sin embargo me arreglaba, para ellas. Dada la hora en la que –yo sabía, los chicos las abandonaban; ahí estaría yo. Con mis zapatos lustrados y mi camisa planchada. Exageraba, es verdad: habría bastado con compartir espacio y tiempo.

Diario de un Moto/Circuito. (2015)
Omar Alej.


Mejor que no mires,
de nuevo soy yo;

Seguiré buscando
y –alguna vez te advertí,
en la pulsión de buscar
los caminos se copian del árbol.

No tengo más rabia,
no quiero matar,
no grito mi duelo.
Ya no me ofende grabar,
en la memoria, que fui
el único, niña, que a ti te cuidaba…

Cuanto te di
tú tomaste
y lo quebraron…
No exijo
ni espero.

Ando entre quienes
andan a pie
y van apretados;
estamos perdiendo una apuesta
y estamos ganando
en los pasos,
distancias.

Mejor que no mires,
yo vengo de sitios afables
hondos
e imposibles.
Y vengo de calles
que en mi pecho retumban
sonorizando el combate…

No es para ti la canción
que me vine cantando,
además tengo buenas noticias:

Despedí a grandes hombres
que aún le hacen falta
a las tardes alegres
y puedo seguir…
también he fallado,
y también fui muy puta
y yo tampoco esperé;

Pero no fui cobarde,
eso nunca lo fui.
Nunca jamás oculté
que mis ojos miraban hacia el infinito.

Mejor que no mires,
estoy leyendo un poema
y me parto de risa
pensándolo un poco,
ordenando memorias,
acudiendo al auxilio
de algunas ciertas palabras…

Ya ves,
me hago el bobo
y sin creer tonto a nadie.

No quiero entender,
lo que importa no es eso.

Y en el mundo que vivo
me basta conmigo
y mi suerte;
cualquiera que sea.

La cadencia sutil
que aprendió mi violencia:
Mejor que no mires.

Ya no hay nadie en mi viña,
huelo el agua en la tierra,
las libero, esperanzas;
ahora sé la verdad
y no duele…

Caí justo el día
en el que sol levantaba,
se hizo un tiempo perfecto.

Quise tener para mí
lo que jamás nadie tuvo;
pero no pudo ser
fue de otros:

No fui caprichoso y pasó,
las horas bajas se pasan.

Ahora estoy expectante,
mejor que no mires;
podría darte vergüenza.
Omar Alej.

viernes, 21 de agosto de 2015

Imbécil.




Ya lo sé
que el dique roto
nunca más…

La nube negra,
me conviene
que me marche
y sé que el agua sube
y que arrasa en el escudo.

Sin embargo yo me quedo,
cada día voy y hago.
Guardo calma,
acompaño firmemente
cada día que extravía  
en sus presencias:

Miente fuerza
y humedades  
más allá de la mentira,
dique roto.

Su opulencia
y abandono,
las custodio;

Tanto antes me demanda
que yo mismo
nunca estoy en el lugar
de los presentes,
sin olvido.

Filmo
y firmo cada empeño
por saber sus vericuetos;
pero, frío,
se distiende
encaminándome a la culpa:

Cual si yo fuera algún otro.

Seguiré en silencio
y cuando cada cosa ruede
sobre el agua
me dirá lo que yo ya sabía:

Amo involuntariamente
lo que no se puede reparar.
Omar Alej.

jueves, 20 de agosto de 2015

Él ve las hojas.

Nos íbamos adentrando entre la corteza de aquel cerro; Carlos -el Poblete, y yo, sin decir mucho al respecto entendíamos que hacíamos de aquello los primero pasos, para irnos... Fui feliz.

Tantas hojas secas bajo mis pies y crujiendo; las recuerdo esta mañana y determinan que al mundo, más que cambiarlo, debemos conocerlo. Hasta en su más violento rasgo.

Diario de un Moto/Circuito. (2015)

Omar Alej.


Dulce, el niño quiere ver.
Solo trenes,
solo espumas,
solo huellas en el bosque
del terror,
donde sí hay brujas.

Solo a hombres
que se abrazan,
firmemente.

Brilla…dulce, el niño,
no pretende nada antes,
quiere ver:

No levantes tapias,
cercos
o contrarios…

No le pintes de colores
el color en lo que él mismo se imagina…

Dale amor
y dale amor
y dale amor;
no es mucho a cuenta del dolor,
te lo aseguro.

No le hace falta
lo que falta
y necesita
-simplemente,
que tú sepas
que a ti también te puede ver.

Puede ser
que tengas miedo del alcance
del fracaso
y la codicia:

Es valiente
percibir que no se puede.

Pero,
dulce, el niño quiere ver
y son sus ojos un radiante
donde locos los cajones
secretean aventuras
y noticias de los mundos imposibles.

Hacen caracolas los mineros
del ayer;
sobre el aire las respuestas,
los cantantes las arreglan…

Cada cosa que se rompe
le agradece
y, dulce, el niño quiere ver.

Omar Alej.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Una.

“Extrañeza, misterio y delicia,
como de una súplica distante.
Mi corazón debe seguir andando.
Excepto si tú ya fueras mi destino…”

El encuentro. Vladimir Nabokov


Obscena:
¡qué triste!

Tus ojos que lloran de risa
me dicen
que no hay otra causa…

Solamente estas tú
y mis manos,
después de tocarte,
no tocan el agua,
no empuñan el lápiz
ni apuntan las armas.

Me quedo siguiendo canciones
y a solas tu nombre repito;
que insana violencia
la de no callar que eres tú,
que eres tú,
que eres tú,
que eres tú…

Mis pies al camino no van
ni vuelven a casa
ni escalan peldaños
en la cima del fuego;
tan solo seguirte,
es llegar.

No quedan motivos,
mi pecho no abriga banderas…
reprende al instinto
cuando lo que aspira
no es el olor
de tu pubis mojado:

¡Qué triste!,
ahora sin causa.

Destino, un esclavo.

Del momento de verte
y dejarte partir
como a los tranvías…

Mi alma no cruza otras almas
y solamente en tu sombra
se hace aluzar.

¡Qué encanto!

Omar Alej.

martes, 18 de agosto de 2015

Starman; en alguna parte.


“La validez lógica no es garantía de verdad.”

David Foster Wallace


Hoy solo quiero pensar
en las olas del mar;
No las que yo recuerdo.

Son esas que están
-justo ahora,
de frente a un buen hombre
cambiando por brisa
un duro equipaje.

Justo ahora,
en mitad de un silencio
batiente de ecos,
solo he de escuchar esas risas…

De gente
que podría estar riendo
alrededor del calor
de un amor verdadero.

Pido al cielo que vea
lo que puede pasar sino escucha,
algún corazón se sobrepone a la duda.

Ni siquiera esta calma;
solo siento los nervios
de las primeras veces.
Y propongo guardarlos
en una flor de cristal,
para que huelan y vuelen
a través de las llamas...

Quizá este momento se vaya
y vuelva de nuevo
a sentir que me encarnan mis pesadillas;
pero sueño ante todo.

Lo que sé que es vital,
a través del cristal,
son los ojos que miran
y en esta mañana yo miro
a donde alguien podría
estar pensando,
alegremente
y sin miedo:

En eso me aspiro
y no sé si es
solamente el deseo
de alguien que está llorando,
amargamente,
en alguna parte.
Omar Alej.

lunes, 17 de agosto de 2015

Resguardado en el momento...por costumbre.

No es para quedarnos en casa que hacemos una casa
no es para quedarnos en el amor que amamos
y no morimos para morir
tenemos sed y
paciencias de animal

Costumbres. Juan Gelman.


Veo el mundo
y me resguardo
en mi guarida…

Me enajeno en otras cosas;
realidades las evado
en mi burbuja.

Sigo el río con mis ojos,
de otro tiempo
alguien más nutre sus aguas…
gente ahí que no es mortal
aun la hay;
va caminando.

Sé que sueño;
pero sueño…

¡Bravo al toro!
¡al torero!
¡y al jardín de la poesía!

Tiran balas,
años largos,
leyes ocres.

Tiran puertas
y jaurías que dirigen
los hermanos de las presas…

Cada lunes,
nuevo día en el futuro,
como antes,
tras la muerte
y tras el odio.

Yo no puedo
-soy muy débil,
no lo enfrento:

Me le oculto,
animado por el árbol;
por mi pez
que tiene ganas de milonga.

Subo a nubes de volumen
y me canta Frank Sinatra.
Me describo en un cristal
con la cara de un imbécil
que es capaz,
aun, todavía,
de reírse de su pena…

Sé qué debo;
que el buen orden de las cosas
me reclama valentía
y voz de cambio.
Sin embargo
-por mediocre,
busco dentro de mí ser
tan solo amor.

No dispongo de vanguardias
ni de ofertas;
solo sigo algunas tradiciones
de sazón
y de cariños…

Tengo miedo
y me refugio
en mis quehaceres cotidianos:

Sonreír, Cantar, Andar,
besar, tocar, confiar,
bailar, vivirme y dar:

Mi guarida es dar.
Omar Alej.

viernes, 14 de agosto de 2015

"Ben Sanderson"


¡Que se respeten mis convicciones, y yo respetaré las suyas!

Guy De Maupassant.
Picture By;
StregaNera.

Hago cuentas,
sumo y pongo,
multiplico;
pero es poco…

Solo tengo mi cabello
grueso y necio.
Mis acentos,
los osados
y faroles  
¿Quién da más?

Lo que canto,
la canción de Fito Paez,
a 630,
y una copia del antiguo testamento…

Mi corazón,
dos ulceras doradas,
oxidadas;
tres proezas
y una de ellas de verdad.

Solo tengo mis palabras:
no es cumplirlas,
soy de ellas,
es así
¿Quién da más?

Mucho estilo,
mucha labia,  
mucha sombra
mucho gas,
mucha pena,
mucho duelo
y mucho vicio.

Algún verso
que revive entre los besos
que propongo;
dos, tres, trucos
con las balas
en una ruleta.

Me sulfuro,
combustiono;
luego al tiempo…
río manso
¿Quién da más?

Solo tengo mi coraje,
mi vergüenza,
mis manías,  
mi altitud
y mi nariz;

Eso tono que en la voz…

Un Lorenzo,
una Camboya,
una estación,
a mi Bob Dylan:

Su Sabina,
un relato de Bukowski
y una cita muy mal dicha
de Nerón
¿Quién da más?

Me dispongo a los segundos
sin proyectos: solo hacer.
Vivo el aire
y como el agua
siempre soy –yo, lo de adentro.

Solo tengo un girasol,
la fragilidad de mis durezas,
el gran libro de las flores,
¡Baudelaire!

Y esa risa que me da
cuando yo sé
que hago reír
¿Quién da más?

Ayer vinieron por consejo
-aquí a mi celda,
príncipes azules,
caballeros,
chicos malos,
matadores
y roqueros
y poetas
y varones…

¿Quién da más?

Omar Alej.

jueves, 13 de agosto de 2015

"Jack Sparrow"


Ella no entendió que él la buscara; había pasado algo de tiempo y no había proyectado verlo de nuevo. Él, que era muy grácil y generoso, no creía que la gente simplemente se olvidara: Me contó que aun la amaba, que siempre la había amado, desde el primer día. Sin embargo podía tener razón en cuanto a que su amor era distinto;
Más allá de tiempos, de cambios y distancias, un amor real se levanta.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.


No hace falta decir lo que piensas,
la ilusión se diluye en tus ojos
con el rasgo sutil
de una transparencia…

Puedo ver el silencio
sacudir las banderas
de toda tu armada en las naves
y verte perderte
detrás de la niebla
sobre el río thames:

You are so British;

Pero
vinieron los muertos,
se hicieron cadenas,
titanes,
y han tirado el espacio…

Las estrellas rebotan
de la cubierta al viento
y la luna
-¿qué crees?,
sí está hecha de queso
en acabados de plata.

Ofrecí darles algo carnal,
quizá de beber;
tal vez, solamente,
una copa de ron.

Bastos de muerte,
acodados en trazos
de madera pintada,
suponiéndome roto
y un enfermo de alas,
descubrieron el ojo de mi vaso ciego
y dijeron que sí…

Seguiré caminando
y cuando oculte el cansancio,
la esperanza en la luz,
bajaré a los muelles
a robarme una perla…

Dejaré el cielo en llamas
arribando atrás mío;
solo tú fuiste así,
como yo también soy.

Cantaré cuando sienta
que el aliento en tu voz
da cuidado a la imagen eterna
que ahora vive en nosotros…

Romperé los cristales
desde el altar de una iglesia
y que llueva por dentro
del sagrado corazón de Jesús…

No tendré dirección,
no le doy mucho tiempo de vida
al destino;
estas manos tan sucias
saben liar un cigarro
y soltar la moneda en la fuente
cuando el deseo es un objeto pendiente.

Sobre aquello que sé
una cosa esta clara;
pero han venido los muertos
a decirme que sí…

Y no volveré a perseguirte,
ya es jamás
y no estoy…
No retendré nunca más
a los posibles misterios  
de un cuervo en la noche;

No me preguntes por mí
y no te ofenda escuchar
si he ganado en el póker
el reloj que un buen hombre
le robó a su mujer:

Voy cayendo en la vida,
tiene gusto a lágrima y rímel;
pero de mi disfraz
-y de las caras ocultas del mundo,
han venido los muertos
a decirme que sí…
Omar Alej.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Confusión.


No es que siempre me suceda que delante de mi cama –justo al despertarme, este una mujer desconocida leyendo una revista. Le pregunté qué hora era y simplemente contesto que ya se iba. Ya no fui a más; detesto el plagio a las novelas cuando uno pide que alguien se quede. Se iba marchando y escuché que por el móvil afirmaba estar a punto de llegar a un desayuno… 

Ya no hay pasión, todo es cordura.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.


Ahí va,
la sensación del alma,
ahí va;
todo endulza en su trayecto,
nada rompe con sus formas:

De un hostal a un restaurant,
de un quiosco a una boutique,
de lo bueno a la bondad.

Se detiene y pasa, fría,
sobre el fuego donde arde
su ascendencia, la real.

Tiene planes necesarios
-don urgente,
para dar de la belleza el coste justo
y ser feliz.

Sale al día,
pinta noches…
el campo lo organiza;

Se da un beso
y quiere más
de los momentos…
no lo sabe que se acaban;
pero ahí va,
la sensación del alma:

No responde a lo salvaje,
se acomoda sobre un cable
y ahí transgrede la rutina…

Va del libro a los museos
y por amor a lo que hace,
no hace más.

Altaneros, enemigos,
resentidos, y violentos,
la contienen…

La quisieran arrancar
como a la hierba
sin raíz;

Pero ahí va,
animando objetos,
la sensación del alma.

¿Yo la entiendo?
no lo sé…

¿Como llamo a lo que veo
que se mueve
al ir sedado bajo afecto?

Ya no ataco
la natura de sus huestes:
es más simple,
“yo” que “ellos”…

Desde Europa,
hasta La Pampa,
veo que avanza
y me pregunto;

Hoy que el alma
la posee a cada cosa
¿Dónde están
nuestros instintos,
confusión?
Omar Alej.

martes, 11 de agosto de 2015

...yo tengo el pez.


Durante mucho tiempo tenía la misma sensación de cuando era niño; lo más importante, para mí, era distanciarme del modelo civilizado. No quería ir a bailar, quería andar descalzo. No quería tener una novia, quería ser parte de los niños perdidos. Es verdad que yo ya tenía 32 años y tal cosa parecía más una cobardía que una virtud.

El universo, sin embargo, y con todas las historias sobre el tiempo que puede poseer, seguía esperando un arca galáctica tripulada por malhechores de actitud infantil: al menos eso creo.

Diario de un Moto/Circuito (2015)
Omar Alej.



A 630,
le he servido el desayuno muy temprano.
Fue muy parco
y se giró dentro del agua.

Le platico un poco el aire,
las palabras,
y que canto esas canciones
de memoria,
porque tengo el corazón
cubierto en escamas del pasado.

Puso cara seria,
el ágil pez,
aun no prueba el alimento
y casi que creo que reprueba
la estreches de su pecera
y de mis miras…

No lo sé
si sea un ser fiero
que querría estarse libre,
siempre a punto de caer
en el manglar depredador
que son los sueños.

Cuando mucho puedo hacerle compañía,
es amigo;
hoy lo sé porque pensé
que era un cabrón al no matarlo.

Triste a medias
le conté de mi secreto:

También me metería en un cristal
cuando den las ocho treinta;
pero tengo una memoria,
no la mía,
la del hombre aquí en la tierra,
y así ando entre montañas
y venenos en las plantas…
siempre hay lobos.

Siempre hay lobos.

¿Qué pensó?
No lo sabré aunque lo sepa,
solo espero que al volver
me lo encuentre muy cansado;
aturdido de nadar contra corriente,
perseguido por peligros,
y contento…

Fumare delante de él
y aprenderé;
lindos peces me navegan
buscando salir.
Omar Alej.

lunes, 10 de agosto de 2015

"Shasta Fay"


Ella vino y me hizo fotos.
Me mordió
y me hizo sangre;
justo detrás del cuello

Yo no sé
¿Quién soy en sus brazos?..

Su sexo es un safari;
hace viento
y es calor…
sus testigos son mis ojos,
es divino
y es salvaje.
Doloroso; vivo a tope:

Algunas fuentes de lujuria
no se acaban en un día,
por muy largo que este sea.

Viene siempre
y al venir me tiene esclavo,
y engañado,
y celoso…

Da lo mismo que se case,
que hoy le gusten las mujeres
o que mude para Australia
sus fronteras,
ella viene.

Yo que soy
solo uno más de sus amparos,
la bendigo. 

No la sé cómo sabría…
no me deja
y no me acerco,
cada paso cambia el rumbo
de sus pistas;
hoy no es
lo que ayer era. 

Por las noches anda en cueros
como un gato en la ventana;
no es quedarse lo que hará.
Yo le leo
mientras mira la ciudad. 

Si descubro algún velo de palabra
y consigo emocionarla,
al decirla con mi voz,
me relame
y ronronea en mis oídos:

Ese tiempo es todo el tiempo. 

Yo lo sé
que no me pone por delante
de la vida
ni del sueño… 

Me hace un hueco en su recuerdo
y yo no olvido
que le debo aquella luz
en la que vi
que ella era yo;
me arrodillé muerto de miedo
y aprendí que ni ley
ni mandamientos
los habría de obedecer
la muy… morena.

Ella vino y me hizo fotos.
Me mordió
y me hizo sangre;
justo detrás del cuello.
Omar Alej.
Pictures By;
StregaNera.