viernes, 17 de julio de 2015

Jornada.


“Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.”

No volveré a ser joven. Jaime Gil de Biedma.


Primero no.
Amor no pido.
No quiero un gato
ni siete vidas.

Dejen la luna,
se las regalo,
ya no es de mí;
se me perdió
sobre ventanas
de hombres felices.

No espero tiempo
ni comprensión.
Nunca me cuiden.
Puedo romper
en un minuto
toda una vida.

No voy de noche,
mi sombra es sombras
de un mar de insectos…
No salgo al día;
No los silencio los pensamientos
de los demonios.

Sinceramente,
no me hace gracia
la dicha entera;
no la deseo:

Todo infinito
es reducido
y falto de algo
que necesito.

Perdona, Eva…
a ningún sitio
es que me marcho,
dejo arreglado
los descompuesto de la heladera;
para los niños
hice papillas
con la manzana…

No quiero más,
tengo pensado que nada existe.

No quiero espejos
ni cascabeles.

Tampoco cuerpos.
Tampoco drogas.
Tampoco tragos.

Tan poco tengo:

Solamente una lengua larga,
para estarme en un rincón
y lamerme las heridas
de la planta de mis pies.
Omar Alej.

3 comentarios:

Carolina Torres dijo...

De esas heridas he aprendido, he crecido y he mejorado. No necesito tu cuerpo, tus demonios son iguales a los mios, nos acompañan en nuestra escencia. Sos unico , indomable por ello las preguntas y tus pensamientos.

Si sientes que no existes entonces yo he de deprimirme y el rimel manchara mi ideas.

Y si lloras que sea conmigo no sin mi

Anónimo dijo...

Solo...no por decision si no por naturaleza, como una navaja tan afilada que corta al tocarla, que se defiende de una forma precisa por lo que aquella soledad es parte de ti.

Carlito

Alexs Venegas dijo...

No necesito nada, ni siquiera tenerte a ti a mi lado, ¿Para qué? ¿Con estorbos que solo mienten? Disculpa que no me quede y reír contigo, entiende esto, perdiste tu lugar y sencillamente me has dejado de importar, cuchillas tajantes tocaron mi piel y las gotas de sangre que al avanzar continúan desgarrando mi piel.

Caminos destrozados convertidos en cenizas que el viento se lleva para no volver, sueños nuevos caminan hacia mí, sinfonías y armonía en el bosque llenos de pinos, robles y laberintos cubiertos de enredaderas llenas de flores, te sentías en pantano y vislumbra la vida como te sonríe, alegría del corazón, suspiro del alma, lluvia tranquila, tu mano y la mía con dedos entrelazados, sentados en un vacio del sueño donde todo hemos vivido

Luis Jandro Venegas