viernes, 10 de julio de 2015

Gremlins.


“No me pidas que me porte cool…
Aprende de mí, que soy un chico pobre de allá, del interior... 
Laputamadre quelosremilparió…”


El diablo de tu corazón. Fito Paez. 


Lluvia, ¡llueve!,
sálvame
en tus golpes de goteos,
yo te aliento
y este viernes,
que traslado
a otra ciudad,
lo vestiré de duda
sobre calles
que ahora ignoro.

Anuncia tu llegada
a quien me cerca;
lávame el dolor
de ser un hombre
y de ser huellas
que me expulsan
bajo el halo de la luz…

Te pido, Lluvia;
hazlo gris
el color blanco
de la audacia en mi enemigo.
Duele todo
y en mis huesos queda fuerza;
la que uso
por seguir sin dar dolores
a los frutos que pudrieron.

Ve en mis ojos un espanto,
Lluvia, y ¡llueve!
Cuando nubes se derraman
yo sonrío,
me voy lejos
-hasta donde viva quien
ya no se burle
de lo seco que amanezco,
entre mis ruinas,
sin mis sueños
y con sed.

Ven a prisa,
Lluvia, ¡llueve!
Tú lo sabes que me arrastro
al levantarme
y por llegar al cesto sucio
de los baños;
ahí vomito
¿Es rutina de poeta
o es que hay en mi destino
muerte libre
y barandales de calor,
para la espera?

¡Llueve!, Lluvia,
y si no llueves
ponme negro
como un cuervo
y que me vengan
a picar los zopilotes…
no te fíes de ternuras
y se cruel
si lo merezco.

Si no rompes,
río del cielo,
deja me convierta
en esa estatua
de cemento
que quitaron,
para construir
un parqueadero.

Omar Alej.


2 comentarios:

Carolina Torres dijo...

Nos rompemos en mil pedazos, en mil almas, en mil besos.

No quiero tenerte en estatua sin tu escencia, sin vida, prefiero construir mil deseos y ternuras creadas por culpa de Walt Disney!

Alexs Venegas dijo...


Rutinas que el poeta toma y describe, dejando al autor de aquella canción con palabras que no puede expresar sin la melodía que acompaña su pensamiento, parece crecimiento y no de un resentimiento la unión que tiene el escultor y el pintor con un ligero toque divino.

Finos trazos se dibujan en el alma de cada ser, cada uno que admira una obra con un gusto muy peculiar, por cada una de los detalles que descubre y hace ver, denota su perspectiva haciéndome querer ver con sus ojos lo que yo nunca imagine.

Dulzura combinada con la fuerza estruendosa de un abrazo terso y ligero que me sofoca, mas veo sus ojos llenos de vida que me transmiten al mejor momento de mi vida, sin necesidad de un toque, con el apenas roce entre tu piel y la mía, suelo imaginar y volar más de lo que pretendo y deseo……………..
El dulce sabor de tus labios………………….


Luis Jandro Venegas