miércoles, 17 de junio de 2015

Nena; Mi condena.

Su nombre no lo supe y ya no importa. Lo leía el “Libro Rojo” sobre un banco y era hermosa. Nosotros los soldados, la carne de cañón, no sabíamos muy bien nuestros motivos, para ir a las trincheras a morir como caballos fracturados.
Ojala que su galope haya sido menos ruin -y desbocado, que el bullicio de las balas.

Diario de un Moto/Circuito. (2015)
Omar Alej.


Ella dice que me quiere,
debe ser que esta chiflada.

Nunca nadie me contó
de una mujer que disfrutara
de la peste del ron  
y de los modales arbitrarios
de un salvaje urbanita.

Tiene morbo
que al mirarme
se sonrojen sus mejillas
cual si fuera una monja con la libido iniciada.

No soy malo
-no hay tal cosa,
ni estoy loco;
suelo ser desagradable por inercia
y por un gusto abominable en plena boca,
por farsante.

Sin embargo
en sus ojos pasan cosas
que son mucho más mejor
ante la luz de la luna…

Me ve parte de un complot,
para cambiar las realidades,
y yo fino,
todo apuesto por dictar un enunciado
-sin sentido, como orden.

Ante el espectáculo del cielo
perdura la lumbre, arrasando.
Muerte a diario:
Lucíferos decadentes en el vaho de las hojas,
tertulianos con la lengua en algún culo,
prestamistas de la envidia y de los ocios,
comunismos y consumos.

Pero ella ni se indigna
ni subleva su coraje en pos del arte…
pone el agua en la tetera y me espera
mientras bebe -sorbo a sorbo,
mis calumnias a su ser de porcelana.

Yo regreso,
soy cobarde
y necesito ir a contarle
de mi crimen y miseria.
Si algo teme no lo noto,
hace bien en su papel de mujer loca
y habla de algo más hermoso
que la luz de mis fracasos,
me contiene.

Nunca sé lo que decirle
del amor
pues todo cambia.
No es ser malo
-no hay tal cosa.
Sin embargo me sorprende que me quiera
y me asusto
del que será mi castigo;

Mi condena.
Omar Alej.

2 comentarios:

Carolina Torres dijo...

El buen amante, aquel hombre con los besos que hacen a una mujer su amante.


Tus amores son amarillos, la intermitencia del amor y del deseo. En ocasiones eres bueno,tus mujeres se enamoran del morbo, dulce , melancolico con el que tu sabes disimular las penas del guerrero y sus cicatrices de un Corazon que ha sido roto una y mil veces.

mike dijo...

Por que los amantes en eso de que antes el malo era yo, por cuando se mira a través de los ojos del amor, lo imperfecto se vuelve perfecto y comienza la magia.