martes, 9 de junio de 2015

Amor al estilo del Rey.

Primera condición de una sociedad perfecta:
poder matar a todos a quienes se detesta.

Cuadernos. Emil Cioran


Como perros de la muerte,
el amor:

<<La ilusión impersonal de la poesía>> me repito.

Nadie cerca;
rojos de la rabia
y de un símil de locura
superior a todo ocaso…

Sangrando de mordidas
que uno al otro se profesan,
como antiguas presas que hoy depredan.

Como espinas de veneno,
las caricias.
Como lodo del Vesubio,
las palabras.
Como un culto a los grilletes,
el deseo.

Toma en mí,
para no ser, ya, lo que eres.
Termíname;
yo soy la vida.

Aturdidos de sentirlos -sin la seda, los sentidos.
Vueltos carne
en el capricho de la sangre…

Quiero así,
tensándola la espuma
y homenaje a los suicidas.

Sin cuidar
la porcelana
y sin ungüento mi codicia.

No las quiero las promesas,
quiero el puro deshacer que hace el fuego.

¡Padecer o reventar!

Sin las hormas del verano,
ser silvestres.
No pedir en nuestros rezos dios alguno sino bestias;
lo salvaje…

Primitivos
como amantes,
desollar antes que el tiempo
las compresas de nuestra juventud…

Como perros de la muerte,
el amor.

Omar  Alej. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Crudo y rasposo, así se vive el amor; basta de dulzuras y cortesías, la manera mas pura de querer es la ancestral.

Carlito

Anónimo dijo...

Tras los oscuros pantanos aparece la luz de la Luna brillando alumbra aquel camino que parece escabroso y un tanto siniestro me atrevo a decir que como todo ser humano me invade el miedo pero no por ello dejo de avanzar, tengo más curiosidad por conocer lo que hay delante que lo que puede ocurrir.

Parece que los árboles sueltan tan brillantes lamentos que solo recibo aires de desconsuelo cada vez que escucho uno al parecer sin sentido y sin embargo cambia mi latido, me lleno de fango y sigo caminando pues me encuentro decidido a alcanzar mi objetivo que no necesariamente es salír de este pantano que se ha tornado un laberinto

Mi curiosidad aun mas despierta se encuentra quizas vague en este laberito otro rato aunque me esté agotando pero mi sed por conocerlo es mas que mi ya mencionado cansancio

Agotado me encuentro pero no desfallezco solo procuro mirar al firmamento, a duras penas una estrella puedo ver, ahora lo entiendo, es mi estrella, que atorado en el fango y las caidas ya no podía ver, no sé que hice y no sé si querre saber, lo que si estoy seguro es que no hay nada incierto por lo que tuve que caer y aprender a levantarme, sacudirme las rodillas así como las manos para poder continuar

Luis