sábado, 9 de mayo de 2015

Encantador, como un hombre de bien, encantador.

Ni teníamos mucho que hacer; era como si en el ocio algo (inhumano) nos fuese preparando, para las acciones futuras.
De tanto que tuvimos sed, nos hicimos perfectos cogedores de vasos. Al salir de aquellas calles ya sabíamos el modo perfecto de nuestra imperfección.
Diario de un Moto/Circuito. (2015)
Omar Alej.


Calla, como el lobo, calla.

Toca, igual que fuego, toca.

Ruge, como el cielo, ruge.

Siente, igual que el árbol, siente.

Bebe, como la tierra, bebe.

Llama, igual que el viento, llama.

Besa, como un beso, besa.

Abre, igual que la semilla, abre.

Rompe, como la poesía, rompe.

Lucha, igual que el río, lucha.

Ríe, como el oro, ríe.

Crea, como el desierto, crea.

Embiste, igual que el toro, embiste.

Sana, como una medusa, sana.

Baila, igual que la cometa, baila.

Vuelve, como el otro día, vuelve.

Filma, igual que el tiempo, filma.

Canta, igual que el agua blanda, canta.

Marca, como el rayo, marca.

Sube, igual que el color rojo, sube.

Confía, como el pez, confía.

Olvida, como un hombre de bien, olvida.
Omar Alej.

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