lunes, 11 de mayo de 2015

En esta condena estaré bien.

De pronto lo supe; y jamás me planteé la renuncia.
Quiero que alguien traicione –junto conmigo, a toda la humanidad.
Diario de un Moto/Circuito. (2015)
Omar Alej.


Antes de irme,
adentro a la bruma de mi condena,
si puedo pedir un deseo final,
te quiero en mis manos dispuesta
y convencida de que fue un hermoso camino
nuestra ida al infierno…

Qué lindo es sentir
cuando los destinos
me permiten sentarme sin miedo  
ante mi hambre y merienda.

Me alegra el oído ir caminando.
Y todas las notas que el viento madura
lo dicen en alto mi nombre
y me cubren con una armadura
ceñida a cualquiera de mis desconfianzas.

Si he de ser el que pierde
que sea como es una estrella…
puedo lo mismo
declararla mi patria
la soledad que me espera
debajo de un puente.

No digo que exista
ni que tú debas darlo;
pero tantos han dicho que era imposible,
hoy quiero creer que se irán los que cuidan la puerta.

Y entonces yo sé
que no siempre será
que lo quieras igual
nacer a otra vida;
en un mundo tan solo de dos
donde ambos se dan
en la manzana un buen dios.

Tristemente soy yo.
En algo villano,
en algo inmortal.
En algo muy frágil,
tal vez;

No lo llores así
y no llores por ello:
El triunfo es primero la causa.

Mide bien cada paso
y acércame al fuego
de mi pobre ambición.

No seré más allá
del naufragio absoluto.
Tengo claras las alas de los voladores
y he venido a esta orilla
por dejarlas pasar las gaviotas que vienen
de donde hubo alguien más…

Si en mi andar te mareas
y te dan miedo mis celos,
sígueme, ven.

Cuando estés empapada en el centro de la tormenta
ya verás que fue necio
no dejar que el amor fuera más que nosotros.
Omar Alej.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me agrada este pequeño tributo de letras al poder que genera el cuidado del grande al pequeño pero sin ser mas ni menos, mesurados, equilibrados dispuestos a vivir y demostrar que no solo se vive de emociones si no de aquellos lazos de cuidado.

Precious.

Carlito

mike dijo...

Omar Alej es...... algo de lo que no ya no hay, de esos seres que nacen con el sexto ojo, con esa característica de compartir con su familia para crecer dia a dia en cada lectura en cada poema una moraleja-